Ni siquiera Javier Milei se esperaba una victoria tan rotunda. Este domingo, el partido del presidente argentino, La Libertad Avanza (LLA), se impuso contundentemente en las elecciones legislativas de mitad de mandato con más del 40% de los votos. Aventajó al peronismo en nueve puntos, mejorando ampliamente su gobernabilidad en el Congreso.
"Hoy claramente ha sido un día histórico para la Argentina. El pueblo argentino decidió dejar atrás cien años de decadencia y persistir en el camino de la libertad, el progreso y el crecimiento. Hoy pasamos el punto bisagra; hoy comienza la construcción de la Argentina grande", dijo Milei en su discurso de la victoria, ataviado con traje y corbata. Fue un cambio de vestuario frente a muchos de sus actos recientes, a los que acudió vestido con ropa informal, incluido el concierto que dio durante la campaña y que dio la vuelta al mundo.
Fueron también muy buenas noticias para Donald Trump, que había supeditado su ayuda económica a Argentina a una victoria libertaria. Después de su rescate de 20.000 millones de dólares, dijo que si fracasaba, también lo haría el plan económico. El presidente estadounidense quiso después dar marcha atrás en sus declaraciones, pero ya fue demasiado tarde y el miedo pareció inocularse en una gran parte de la población argentina.
El resultado, no obstante, es categórico. LLA ganó el 40,7% de los votos a la Cámara de Diputados, en la que se renovaba la mitad de legisladores, y el 42,2% en el Senado, donde se renovaba un tercio. De esta forma, ha logrado superar ampliamente la tercera parte de los parlamentarios que la da una mayor gobernabilidad ante un Congreso que había bloqueado algunas de sus medidas y había aprobado disposiciones contrarias a su plan económico en estos dos años.
LLA ganó 53 diputados en la cámara para un total de 93 legisladores, y supera el centenar con sus aliados más cercanos, después de llegar a un acuerdo clave con el Partido Propuesta Republicana (PRO) del expresidente Mauricio Macri para ir juntos en las elecciones en buena parte de las circunscripciones. "Este resultado electoral sobresaliente renueva las esperanzas en nuestro país. No perdamos esta oportunidad única para producir las transformaciones pendientes y dejar atrás el pasado para siempre", escribió Macri en sus redes sociales.
Al contar con el control de un tercio de la Cámara Baja, Milei puede bloquear por veto cualquier ley que contradiga su programa económico y, además, queda prácticamente protegido frente a un eventual juicio político que pudiera derivar en su destitución. Aunque la oposición no había considerado seriamente esta posibilidad, la idea ha planeado en el ambiente en los últimos dos años, desde su llegada a la presidencia.
Una recuperación salvaje
El partido de Milei no ha conseguido acabar con su minoría en el Senado, pero sí ha afianzado un crecimiento que choca con el bajón histórico del peronismo. Ha sido un resultado sorprendente, porque Milei registró una sonora derrota en las elecciones de la provincia de Buenos Aires. El peronismo superó en 14 puntos a los libertarios. El vuelco ha sido tal que LLA ha ganado ahora en esa misma circunscripción, la más poblada, clave e influyente del país, con alrededor de medio punto de ventaja sobre el peronismo.
En septiembre, los escándalos habían afectado a su círculo más cercano, llegando a tocar a su hermana Karina Milei, una de las personas más influyentes en el Gobierno, y la situación no pareció mejorar cuando su líder de la boleta de estas legislativas, José Luis Espert, dimitió al ser señalado por vínculos con un narcotraficante.
Tampoco ayudaba la situación económica. Milei había logrado un superávit primario y controlar la inflación en un 30% interanual frente al 200% con el que asumió, reduciendo la pobreza a niveles de 2018. Pero la caída de la actividad económica, la merma en los salarios, los problemas con el empleo y la devaluación de la divisa argentina por la voraz demanda de dólares estaban generando fuertes turbulencias financieras.
Hasta el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó a decir hace unos días que Argentina "se está muriendo" para justificar su línea de intercambio de divisas —swap— porvalor de 20.000 millones de dólares aprobado a condición, según él mismo dijo explícitamente, de que los de Milei ganasen las elecciones.
Ese ha podido ser uno de los factores que explican la categórica victoria de LLA en las urnas. "El apoyo de EEUU ha sido impresionante, con el backup directo del presidente de la Secretaría del Tesoro y de la Secretaría de Estado. Generó una estabilización del mercado y evitó que desbarrancara todo antes de las elecciones", afirma el analista argentino Iñaki Martínez Soria, a El Confidencial.
No es el único motivo. La debacle de septiembre movilizó a parte del electorado a favor de Milei, según el experto. "La elección en la provincia de Buenos Aires ciertamente actuó como un catalizador de lo que se conoce como el riesgo kirchnerista. La gente habrá dicho: 'este Gobierno tendrá 20.000 errores, tendrá sus escándalos y demás, pero lo que hay enfrente es tremendamente peor'. Y eso tuvo un efecto aglutinador en ese sentido y generó una unión en torno a la bandera", considera Martínez Soria.
La maniobrabilidad del Gobierno se incrementa considerablemente tras el resultado. "Facilita mucho el conseguir el quorum, hace muy difícil vetar los decretos de necesidad y urgencia, que son herramientas ejecutivas muy poderosas en Argentina, y sin dudas hace mucho más fácil también sumar los números y alcanzar los consensos necesarios para pasar leyes en el Congreso", asegura el analista.
La contundencia del resultado aparece también un fuerte efecto político hacia sectores que ven con recelo a Milei. "Acerca más al Gobierno a muchos senadores o diputados díscolos, de terceros partidos o partidos provinciales, que responden más a los intereses de los gobernadores. Van a estar mucho más dispuestos a apoyar y el costo de ese apoyo va a ser menor, porque la reválida del voto es sin duda de efecto mucho más grande", destaca Martínez Soria.
Una nueva crisis peronista
El ambiente de celebración de Javier Milei, tras conocer el resultado, fue la antítesis de lo que se vivía en el centro de campaña del peronismo, donde la derrota (y la sorpresa) fueron mayúsculas. Sus dirigentes, a pesar de todo, optaron por mantener un tono combativo más que de lamento. "Es una lucha desigual. El jefe de esta campaña de LLA es Donald Trump y el ministro de Economía, Scott Bessent", dijo Juan Grabois, uno de los rostros más visibles del peronismo, cuando ya comenzaban a filtrarse los resultados.
"Se equivoca Milei si pasa por alto la situación que está atravesando nuestro pueblo, donde se han perdido empleos, donde ha caído la actividad, donde cierran empresas todos los días. Por eso, ante esta situación, observamos que luego del 7 de septiembre donde el pueblo de la provincia se pronunció, el gobierno se fue a pedirle a Estados Unidos auxilio y apoyo", señaló, por su parte, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, recordando que seis de cada diez argentinos no habían votado por el partido de Milei.
El pobre resultado del peronismo podría reabrir de nuevo el debate en torno al liderazgo. "Kicillof ya se anotó su victoria en septiembre y aunque seguramente se va a tender a culparlo ahora por la derrota, la realidad es que los grandes derrotados en esta elección son los candidatos más cercanos a Cristina Fernández de Kirchner", sostiene Martínez Soria, destacando que va a haber un repunte en el peronismo "de los actores más del centro y de la derecha".
Una de las incógnitas es cómo va a reaccionar al resultado el excandidato Sergio Massa, que perdió contra Milei en 2023, pero sigue teniendo un fuerte capital político en el peronismo. "Él no puso la cara prácticamente en la campaña. Entonces, sin duda se ha quedado como una figura resguardada y siendo él el que representa al sector más pragmático del peronismo, al sector más procapitalista, productivo y moderado, debería empezar a ganar espacio, ya que su discurso puede permear a las capas medias", añade el analista.
Pero el ambiente que se respiraba en la sede del peronismo no pareció afectar a Cristina Kirchner. En prisión domiciliaria —tras ser condenada por corrupción— cargos que ella rechaza, salió durante 10 minutos al balcón de su casa y bailó al ritmo de los tambores de sus seguidores cuando ya muchos se habían ido.
El púrpura de LLA tiñó de morado el mapa de Argentina en detrimento del azul peronista en una elección que podría cambiar también los equilibrios en el Gobierno. "Qué linda está la Argentina… y qué lindo le queda el violeta", dijo Milei en su discurso tras conocer el resultado.
El apoyo de Macri al partido de Milei podría llevar a un mayor protagonismo en el Ejecutivo de los suyos, a priori más moderados. De hecho, se esperan cambios inmediatos en el Gabinete, aunque pocos querían hablar ayer de ello ante los focos de las televisiones.
La victoria de las fuerzas de Milei podrían tener un efecto inmediato en el mercado con la revalorización de activos argentinos y también de la divisa local, el peso, aunque muchos siguen advirtiendo de que está sobrevaluada. El presidente argentino no anunció ninguna medida inmediata más allá de la continuación a cabalidad de su programa económico, que este domingo ha sido refrendado en las urnas.
Ni siquiera Javier Milei se esperaba una victoria tan rotunda. Este domingo, el partido del presidente argentino, La Libertad Avanza (LLA), se impuso contundentemente en las elecciones legislativas de mitad de mandato con más del 40% de los votos. Aventajó al peronismo en nueve puntos, mejorando ampliamente su gobernabilidad en el Congreso.