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La 'ahijada de Putin' y 'Paris Hilton rusa' busca que España le dé un visado de residencia
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La 'ahijada de Putin' y 'Paris Hilton rusa' busca que España le dé un visado de residencia

Ksenia Sobchak es una figura polémica. Critica algunos aspectos del gobierno ruso, pero la oposición la acusa de ser simplemente una herramienta de propagando derrotista del Kremlin

Foto: El presidente ruso, Vladímir Putin, saluda a Ksenia Sobchak en 2018. (Reuters/Yuri Kadobnov)
El presidente ruso, Vladímir Putin, saluda a Ksenia Sobchak en 2018. (Reuters/Yuri Kadobnov)
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Ksenia Sobchak, periodista e influencer conocida como 'la Paris Hilton rusa' y sobre la que se sospecha insistentemente que es ahijada del presidente Vladímir Putin, busca residir en España. Según han confirmado fuentes solventes a El Confidencial, Ksenia Sobchak cuenta ya con un visado tipo Schengen expedido por Francia, lo que le permite estancias cortas en toda la UE, pero habría buscado regularizar su situación en Europa solicitando oficialmente a las autoridades españolas un permiso para residir en España.

El visado, que Sobchak ha solicitado tanto para ella como para su hijo, todavía no habría sido concedido, pero está en plena tramitación. Grupos de la oposición rusa detallan que Sobchak estaría acogiéndose al visado de 'Nómada Digital' español, aunque este extremo no ha podido ser confirmado directamente por El Confidencial. El Ministerio de Exteriores no ha hecho comentarios.

Sobchak, de 43 años, es una figura polémica. Aunque centrada especialmente en contenido de tipo influencer de estilo de vida, lleno de lujo, bolsos y productos de consumo, de vez en cuando en sus canales de Youtube y Telegram se publican comentarios lamentando (pero no condenando) la guerra en Ucrania, además de dar voz a algunas críticas al Kremlin, lo que le permite etiquetarse como "periodista independiente". Sin embargo, la oposición rusa la considera una marioneta del Kremlin y otro elemento más de la propaganda del gobierno para vender la ficción de una presunta democracia donde se permite cierta libertad de disidencia.

Vladímir Putin la conoce desde la década de los 90, cuando ella era una niña y él un burócrata que trabajaba como asesor adjunto para su padre, Anatoly Sobchak, entonces alcalde de San Petersburgo. Sobchak fue, de hecho, mentor de Putin y responsable en parte de lanzar la carrera política del exagente del KGB. Putin le devolvió el favor ayudando a Sobchak padre a abandonar Rusia cuando se le buscaba por presunta corrupción, y extendiendo su brazo protector a Ksenia. El mandatario ruso llegó a asistir al bautizo de la joven, lo que llevó a numerosas e insistentes especulaciones de que Sobchak sería su ahijada. En 2000, Putin asistió al funeral de Sobchak padre, consolando a la viuda e hija, y dedicando una elegía al fallecido.

Foto: asi-operan-celulas-sabotaje-rusas-europa

En 2018, el gobierno ruso prohibió al entonces líder de la oposición, el fallecido Alexei Navalny, presentarse a las elecciones presidenciales de ese año. Sí permitió, en cambio, la candidatura de Sobchak, en lo que se leyó como una manera de disfrazar la "farsa" de unos comicios amañados de presunto pluralismo.

Durante la campaña, la mujer denunció la corrupción estatal rusa, pero nunca quiso cruzar la línea de la crítica directa a Putin, y exhortaba a sus posibles votantes a no "satanizar" al mandatario. Quedó cuarta, con un 1,7%. Tras la invasión rusa de Ucrania, Sobchak ha repetido mensajes enfocados en "soportar la guerra" como quien se enfrenta a un desastre natural inevitable, o que "no tiene sentido" la resistencia al gobierno de Putin. En una entrevista reciente, afirmó que insta a sus compatriotas rusos a hacer lo mismo.

placeholder El presidente ruso, Vladímir Putin, coloca unas flores en el memorial de Anatoly Sobchak, junto a Ksenia (a la izquierda, de negro), el 19 de febrero de 2025. (Sputnik/Mikhail Sinitsyn)
El presidente ruso, Vladímir Putin, coloca unas flores en el memorial de Anatoly Sobchak, junto a Ksenia (a la izquierda, de negro), el 19 de febrero de 2025. (Sputnik/Mikhail Sinitsyn)

En 2022, Sobchak huyó brevemente de Rusia, cuando tres empleados de su empresa mediática fueron arrestados por sospecha de extorsión. En una extraña operación, cruzó la frontera bielorrusa y luego a Lituania, donde pudo acceder sin visado gracias a su pasaporte israelí. A pesar de que los medios rusos anunciaron su fuga, las autoridades bielorrusas no hicieron nada por evitar su salida, desatando especulaciones sobre que tenía el visto bueno del Kremlin. Dos semanas después, Sobchak se disculpó públicamente con el aliado de Putin presuntamente extorsionado, y regresó a Rusia. Desde entonces es fácil seguirle el rastro, que incluye numerosos viajes a Occidente, incluidas estancias veraniegas en la costa mediterránea española. En una entrevista del New York Times, concedida en un centro comercial de Marbella, llegó al encuentro bajándose de un Maserati.

El visado tipo Schengen con el que cuenta Sobchak permite estancias de hasta 90 días en cualquiera de los 29 países europeos parte del acuerdo, por razones de turismo, negocios, visita familiar, estudios o tratamiento médico, así como el tránsito aeroportuario. No incluye, sin embargo, estancias más largas o cualquier actividad económica remunerada de tipo laboral.

La visa de 'Nómada Digital' española, en cambio, sí permite la residencia oficial, siempre que se demuestre que los ingresos laborables vienen de una empresa extranjera. Ofrece una residencia inicial de hasta un año, prorrogable hasta cinco años. Este formato permite, además, que el 'nómada digital' incluya a familiares y cónyuges en la visa de residencia, como sería el caso de Sobchak.

Sobchak defiende que la mayoría de sus ingresos vienen de "organizar eventos como fiestas de cumpleaños y bodas", además de ofrecer patrocinios. Sin embargo, es innegable su cercanía al estamento político ruso. Su madre es miembro del Parlamento ruso y su marido es director del teatro estatal y cuenta con una columna en uno de los principales medios de propaganda del Kremlin en internet.

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"Ksenia Sobchak debería ser incluida en las listas de sanciones de la Unión Europea como persona muy cercana a Putin. Pese a esa cercanía a Putin, durante mucho tiempo se hizo pasar por opositora. Esto se hizo a propósito para tener a alguien de confianza dentro de la oposición", sostiene Alexéi Nesterenko, presidente de la asociación Rusos Libres de España, cuestionado por El Confidencial. "Actualmente, Ksenia es una difusora de la propaganda del Kremlin", apostilla.

La oposición incide en el peligroso rol de Sobchak como una 'píldora más aceptable' de tragar para aquellos rusos desalentados por la bravuconería belicista propia de los propagandistas más oficiales en las cadenas de televisión, pero que, en realidad, busca alimentar la idea de que no hay ningún tipo de alternativa política a Putin, por lo que es necesario remar con él. Aunque en ocasiones ha discrepado con algunas políticas del Gobierno ruso, ni Sobchak ni su medio de noticias, que cuenta con más de 1,6 millones de suscriptores en Telegram, jamás han sido declarados "agentes extranjeros" o "extremistas" por las autoridades, como sí es el caso de toda una miríada de asociaciones y algunos medios de comunicación.

Al calor del arco mediterráneo

Ksenia Sobchak es, también, parte de esa élite rusa que, entre mensajes de patriotismo, educa a sus hijos en el extranjero, donde acaban incluso viviendo a todo lujo con fondos extraídos de una economía cleptocrática. Hasta al menos 2023, ella seguía vendiéndose como "una de las últimas personalidades mediáticas más conocidas que siguen viviendo en Rusia". Ahora, sin embargo, busca España como nuevo lugar de residencia... como tantos otros rusos, tanto cercanos al Kremlin como de la oposición.

España es el segundo país de la Unión Europea, por detrás de Alemania, con el mayor número de ciudadanos rusos residiendo en el Estado. Según los últimos datos disponibles del INE, publicados a 1 de enero de 2024 (por lo que hacen referencia a 2023), suman ya 106.370, una fuerte subida desde 2022, cuando rondaban los 82.000. Teniendo en cuenta que la invasión continúa, con sanciones europeas y levas rusas, es probable que las cifras reales a día de hoy sean aún mayores.

La mayoría se concentran en el arco mediterráneo, en provincias como Alicante, Valencia, Girona o Málaga, donde oportunistas, diáspora de larga data, inversores en busca del sol y playa o protegidos del gobierno se cruzan con desertores, disidentes, activistas o perseguidos. Durante años, vías como la 'visa dorada' había sido una de las maneras más fáciles de asegurar la residencia en España, bastando la compra de propiedades inmobiliarias a partir de 500.000 euros. Cancelada oficialmente el 3 de abril de 2025, la visa de teletrabajo, o 'nómada digital', es considerada una de las vías más ágiles para acceder a España, según relatan a El Confidencial activistas LGTB rusos que han acabado tirando la toalla con el proceso de estatus de refugiado.

Ksenia Sobchak, periodista e influencer conocida como 'la Paris Hilton rusa' y sobre la que se sospecha insistentemente que es ahijada del presidente Vladímir Putin, busca residir en España. Según han confirmado fuentes solventes a El Confidencial, Ksenia Sobchak cuenta ya con un visado tipo Schengen expedido por Francia, lo que le permite estancias cortas en toda la UE, pero habría buscado regularizar su situación en Europa solicitando oficialmente a las autoridades españolas un permiso para residir en España.

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