La Knéset aprueba en una votación preliminar la anexión de Cisjordania a Israel
La iniciativa, presentada ante el Parlamento por el diputado de extrema derecha Avi Mazo, del partido Noam, estipula que "el Estado de Israel aplicará sus leyes y soberanía a las zonas de asentamiento en Judea y Samaria"
El miembro del Knéset israelí Gilad Kariv se acerca a un colono que maneja una excavadora en Khirbet Umm Al-Khair, provincia de Hebrón, Cisjordania. (EFE/ALAA BADARNEH)
Por un ajustadísimo margen de 25 votos frente a 24, el Parlamento israelí (la Knéset) ha aprobado un proyecto de ley que busca "aplicar la soberanía" de Israel sobre Cisjordania. La propuesta pasará ahora a la Comisión de Asuntos Exteriores y Defensa de la Knéset —donde será debatida— para después someterse a una segunda y tercera votación en el pleno.
La iniciativa, presentada ante el Parlamento por el diputado de extrema derecha Avi Mazo, del partido Noam, estipula que "el Estado de Israel aplicará sus leyes y soberanía a las zonas de asentamiento en Judea y Samaria, a fin de establecer el estatus de estas áreas como parte inseparable del Estado soberano de Israel". En la declaración que acompaña al proyecto de ley, asegura que "al aplicar la soberanía a Judea y Samaria, estamos haciendo una corrección que debía haberse hecho hace tiempo. Dado que el gobierno ha estado postergando la decisión, nuestra labor como miembros de la Knéset es hacerlo".
Todos los diputados del partido Likud —al que pertenece Benjamin Netanyahu— votaron en contra de la propuesta, excepto uno: Yuli Edelstein, quien se desmarcó de la disciplina del partido y respaldó la medida, inclinando el resultado a su favor.
De ser finalmente aprobada, la iniciativa atentaría contra uno de los puntos del plan de paz impulsado por el presidente estadounidense, Donald Trump, que prohíbe a Israel anexionarse ese territorio. La votación, además, ha coincidido con la visita a Israel del vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, apenas días después de que el Ejército israelí reanudara sus ataques sobre la Franja de Gaza tras la muerte de dos soldados atribuidas a Hamás.
En su visita, Vance ha asegurado a Israel que Estados Unidos está comprometido con la "durísima tarea" de "desarmar a Hamás, reconstruir Gaza para mejorar la vida de sus habitantes y garantizar que deje de ser una amenaza" para Israel. Ha añadido que esta "no es una tarea fácil" pero forma parte del compromiso de Estados Unidos con el gobierno del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
La visita del vicepresidente estadounidense forma parte de los esfuerzos de Trump por presionar a Israel para que cumpla con el plan de paz. Sin embargo, los ataques producidos la semana pasada demostraron que el alto el fuego es una cuestión muy frágil y que en cualquier momento puede saltar por los aires.
El pasado domingo, Trump aseguró que el cese de hostilidades seguía vigente a pesar de la muerte de decenas de palestinos y de dos soldados israelíes. Acto después anunció que una delegación estadounidense compuesta por el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, y Jared Kushner, el yerno del presidente, viajarían el lunes para asegurar el cumplimiento del plan de paz. Vance se uniría unos días después con la misma misión.
Añadió también que los líderes de Hamás podrían no estar involucrados en los supuestos ataques contra los soldados israelíes. "Creemos que tal vez los líderes no estén involucrados en eso", declaró a la prensa a bordo del Air Force One. "De cualquier manera… será tratado con dureza, pero de manera apropiada", y confesó que desconocía si realmente los ataques de Israel "estaban justificados".
Una "línea roja" para Emiratos
En el mes de septiembre, Emiratos Árabes Unidos aseguró que cualquier tipo de anexión de Cisjordania supondría una "línea roja" y una violación del espíritu de los Acuerdos de Abraham que pretenden la normalización de relaciones entre Israel y los países árabes. Lana Nusseibeh, una alta funcionaria emiratí, fue más allá y aseguró que tal medida sería la sentencia de muerte de la solución de dos Estados para el conflicto israelí-palestino.
Hasta ahora, cuatro países árabes —Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, Baréin y Sudán— han firmado los Acuerdos de Abraham con Israel. Estos pactos, alcanzados durante la primera presidencia de Donald Trump y calificados entonces como "los acuerdos del siglo", abrieron la puerta a una inédita normalización entre Israel y el mundo árabe. El presidente estadounidense confía en que más naciones se sumen, entre ellas Arabia Saudí.
"Espero ver a Arabia Saudí unirse, y después a otros países también", declaró Trump en una entrevista con FOX. "Creo que cuando Arabia Saudí se sume, todos los demás lo harán", añadió.
Alba Sanz. Asentamiento de Tekoa (Cisjordania)Alicia AlamillosGráficos: Marta Ley
Sin embargo, todo esto podría cambiar en caso de que finalmente se apruebe el proyecto de ley. Actualmente, hay aproximadamente 500.000 residentes judíos en Cisjordania que viven en asentamientos calificados como ilegales por la Corte Internacional de Justicia e instó a la población colona a desalojarlos. Aunque la política de asentamientos del gobierno israelí no es neuva, la llegada de figuras como los ultraderechistas y ultrarreligiosos Itamar Ben-Gvir y Bezalel Smotrich al ministerio de Seguridad Nacional y al de Finanzas, respectivamente ha sido especialmente transparente y agresiva.
En agosto, el Gobierno de Netanyahu aprobó el plan E1, un proyecto que contempla la construcción de 3.000 nuevas viviendas en asentamientos de la Cisjordania ocupada, que facilite la conexión entre Jerusalén y el asentamiento de Maale Adumim. Según sus propias palabras, esta construcción "enterrará la idea de un Estado palestino", al dividirlo todavía más.
Por un ajustadísimo margen de 25 votos frente a 24, el Parlamento israelí (la Knéset) ha aprobado un proyecto de ley que busca "aplicar la soberanía" de Israel sobre Cisjordania. La propuesta pasará ahora a la Comisión de Asuntos Exteriores y Defensa de la Knéset —donde será debatida— para después someterse a una segunda y tercera votación en el pleno.