Trump intenta mantener un alto el fuego que ya ha dejado decenas de palestinos y 2 soldados israelíes muertos
A pesar de los últimos ataques de Israel, Trump asegura que el alto el fuego continúa. Este lunes el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, y Jared Kushner, el yerno del presidente, se reunieron con el primer ministro israelí
Foto de archivo del presidente estadounidense Donald Trump posa con el acuerdo firmado en una cumbre de líderes mundiales para poner fin a la guerra de Gaza. (Yoan Valat/REUTERS)
Hace tan solo diez días, Israel y Hamás aceptaron las condiciones de la primera fase del plan de paz en Gaza presentado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Un día antes de la entrega del premio al Nobel de la paz, el presidente de Estados Unidos consiguió lo que parecía una misión casi imposible: decretar un alto el fuego en Gaza después de varios intentos fallidos a lo largo de estos dos años de guerra.
Sin embargo, la última reanudación de los ataques por parte de Israel evidenció que el alto el fuego es una cuestión muy frágil. Este domingo, el Ejército de Israel lanzó una nueva oleada de ataques en Gaza que acabó con la vida de 24 personas tras la muerte de dos soldados en la ciudad sureña de Rafah, en un ataque que atribuyeron a Hamás. Acto después, el Gobierno del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ordenó suspender toda la ayuda a Gaza "hasta nuevo aviso", violando otro de los puntos del acuerdo.
Estos nuevos ataques obligaron a Trump a volver a ponerse manos a la obra. Apenas unas horas después, el republicano aseguró que, a pesar de estas ofensivas, el alto el fuego continuaba. Añadió también que los líderes de Hamás podrían no estar involucrados en los supuestos ataques contra los soldados israelíes. "Creemos que tal vez los líderes no estén involucrados en eso", declaró a la prensa a bordo del Air Force One. "De cualquier manera… será tratado con dureza, pero de manera apropiada", y confesó que desconocía si realmente los ataques de Israel "estaban justificados".
Este mismo lunes, la ayuda a Gaza se reanudó tras "la presión de Estados Unidos" a través de los pasos de Karem Abu Salem y de al-Karara, según una fuente de seguridad israelí. Además, un alto funcionario de Egipto aseguró que se estaban manteniendo contactos "las 24 horas del día" para calmar la situación. Por su parte, Israel y Hamás emitieron dos comunicados en los que reafirmaron su compromiso para cumplir el acuerdo de paz.
Los esfuerzos por mantener el alto el fuego no parecen haberse quedado ahí. El enviado especial de Trump, Steve Witkoff, y Jared Kushner, el yerno del presidente, aterrizaron este lunes en Israel, donde se reunieron con el primer ministro israelí, según un portavoz de su gobierno. En los próximos días, se espera que el vicepresidente, J.D. Vance, junto con varios funcionarios estadounidenses, viajen a Israel para presionar a Netanyahu a que cumpla con el plan de paz.
La recuperación de los cuerpos de los rehenes fallecidos ya había puesto a prueba las negociaciones para la segunda fase del plan de paz, de la que se siguen sin conocer los detalles. Tanto Hamás como el Comité Internacional de la Cruz Roja —encargado de facilitar los intercambios entre prisioneros palestinos y secuestrados israelíes— habían advertido de las enormes dificultades para localizarlos y acceder a ellos entre los escombros. La agencia de defensa civil de Gaza estima que alrededor de 10.000 cuerpos permanecen atrapados bajo las ruinas.
Este lunes, Hamás anunció la entrega de otro cadáver de un rehén identificado, el tercero en tres días, según confirmó la Cruz Roja. A día de hoy, aún permanecen en Gaza los cuerpos de 16 rehenes.
Ataques en los últimos días
Durante el fin de semana, Israel mató al menos a 11 miembros de una familia palestina y otros nueve gazatíes que intentaban regresar a su casa en el barrio de Zeitoun, en la ciudad de Gaza. Según la versión israelí, el autobús en el que viajaban fue atacado tras presuntamente cruzar la "línea amarilla" que delimita las zonas controladas por el ejército israelí.
"Habían cruzado la llamada 'línea amarilla', una frontera imaginaria mencionada por el ejército israelí", declaró Mahmoud Basal, portavoz de la defensa civil de Gaza. "Estoy seguro de que la familia no podía distinguir entre las líneas amarilla y roja porque no hay marcadores físicos sobre el terreno".
En una publicación en X el lunes, el ministro de Defensa, Israel Katz, anunció que había ordenado al Ejército israelí enviar un "mensaje claro" a los líderes de Hamás en Gaza, a través de un "mecanismo de supervisión estadounidense", advirtiendo que cualquier militante que se encuentre más allá de la llamada línea amarilla debe evacuar la zona de inmediato. Katz advirtió además que cualquiera que permanezca en el área será "objetivo de un ataque sin previo aviso" y que los líderes de Hamás serán considerados responsables de cualquier incidente.
Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron haber detectado un vehículo sospechoso que cruzó la línea amarilla y se aproximaba a las tropas israelíes desplegadas en el norte de la Franja de Gaza. Según su comunicado, "las tropas efectuaron disparos de advertencia contra el vehículo sospechoso, pero este continuó avanzando de manera que representaba una amenaza inminente. Las fuerzas abrieron fuego para neutralizar la amenaza, de acuerdo con el protocolo establecido".
No está claro, sin embargo, hasta qué punto los palestinos conocen la ubicación exacta de esa línea. El lunes, un portavoz de Katz difundió un vídeo en el que se muestra la colocación de bloques amarillos a lo largo de la frontera, asegurando que se están haciendo esfuerzos para delimitar con claridad la zona de retirada.
Hace tan solo diez días, Israel y Hamás aceptaron las condiciones de la primera fase del plan de paz en Gaza presentado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Un día antes de la entrega del premio al Nobel de la paz, el presidente de Estados Unidos consiguió lo que parecía una misión casi imposible: decretar un alto el fuego en Gaza después de varios intentos fallidos a lo largo de estos dos años de guerra.