Cada vez hay más gente que vive en la calle… pero Europa no sabe cómo contarlos
Falta de criterios comunes y métodos de registro dificulta conocer la magnitud real del fenómeno, mientras expertos advierten que la cifra podría ser aún mayor de lo estimado
En la UE aún no se ha logrado unificar la definición de "personas sin hogar", ni los sistemas de registro y recuento. Por lo tanto, los países que descuidan este problema pueden, paradójicamente, obtener mejores resultados en las estadísticas. Sin embargo, los observadores coinciden en que la tendencia general es al alza.
"Solo en 2024, Europa experimentó un aumento del 43,8% en el número de personas sin hogar", señala un artículo del diario italiano Il Sole 24 Ore, que hace referencia al último informe de la FEANTSA, la federación europea de organizaciones que se ocupan de las personas sin hogar. La cifra es impactante: en 2023, la FEANTSA registró 890.000 personas sin hogar en Europa, lo que supone un aumento hasta los 1,2 millones en un solo año. Sin embargo, estos datos deben considerarse en su contexto: aunque los observadores coinciden en el aumento del sinhogarismo, el carácter repentino del aumento reciente se debe también a la ampliación de la definición de sinhogarismo y al registro de otras categorías de personas afectadas.
"La ampliación de la definición, el método de recuento, la sensibilidad hacia el problema, la voluntad política y la solidez de los servicios sociales tienen su influencia. Los países que marginan el sinhogarismo y no lo abordan pueden registrar paradójicamente una menor prevalencia", escribe el diario lituano Delfi sobre este problema.
La FEANTSA trata de promover la unificación de los sistemas de registro mediante el uso de la tipología común ETHOS. Esta tipología amplió la definición tradicional de sinhogarismo a cuatro formas generales: vida sin techo (por ejemplo, dormir al aire libre), vida sin hogar (alojamiento temporal en centros de acogida o refugios), vivienda precaria (por ejemplo, amenaza de desahucio o violencia doméstica) y vivienda inadecuada (por ejemplo, espacios inhabitables o hacinamiento extremo).
La República Checa ha adoptado plenamente esta tipología y la ha desarrollado en treinta y tres subgrupos. Por eso, según muchos observadores, presenta una mayor prevalencia de sinhogarismo, ya que, a diferencia de países como Rumanía o Grecia, registra este fenómeno con mayor precisión.
Hoy en día, algunos países siguen utilizando la denominada ETHOS Light, que es una versión simplificada de la definición y solo incluye las formas visibles de sinhogarismo, en particular las personas que viven sin techo, en albergues de emergencia o en centros para personas sin hogar.
Otra limitación de las estadísticas sobre el sinhogarismo es la selección de los métodos de recuento, o más bien la insuficiencia de las combinaciones de recuento utilizadas. Se combina el recuento físico sobre el terreno con la recopilación de datos de los servicios que trabajan con personas sin hogar o el uso de datos administrativos del ámbito sanitario, social o judicial. Como señala la FEANTSA, la mayoría de los métodos solo pueden captar a una parte de la población sin hogar. Las personas que viven, por ejemplo, con familiares o en lugares inaccesibles, no aparecen ni siquiera en las estadísticas más sólidas.
Sin embargo, según David Veber, jefe de la Sección de Servicios Humanitarios del Centro de Servicios Sociales de Praga, el recuento sigue teniendo sentido. "Cada recuento intenta registrar a la población con la mayor precisión posible", declaró al diario Deník Referendum. A pesar de todas sus limitaciones, en su opinión, constituye la fuente más importante de datos concretos.
Según Jan Třinecký, del Ejército de Salvación, el problema radica principalmente en el tiempo. "Lo ideal sería disponer de más tiempo para el recuento, unos catorce días. Funcionó muy bien cuando un empleado municipal acompañaba a nuestro trabajador de campo durante el recuento. Cada uno tenía su propia información y, al mismo tiempo, se evitaba la duplicidad en el recuento de personas", explicó Třinecký al diario checo.
El propio Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales de la República Checa realiza un censo nacional de personas sin hogar cada tres años. Los últimos resultados son de 2022. "Este año hemos contabilizado unas 12.000 personas en la categoría de personas sin techo. En los albergues había aproximadamente 6.000 personas", declaró a Deník Referendum el portavoz del ministerio, Michal Dudáš.
Las entidades benéficas y las organizaciones dedicadas a este problema, basándose en sus propios registros y estimaciones, aportan cifras significativamente más altas y, aunque difieren en las cifras concretas, todas confirman la tendencia al alza. "Se puede decir que el número de personas sin hogar está aumentando", confirmó David Veber a Deník Referendum.
Según los expertos, la causa fundamental del empeoramiento suele ser la ineficacia a la hora de prevenir la pérdida de la vivienda, el aumento de los alquileres y la deformación del mercado inmobiliario, ya que parte de los inmuebles se consideran principalmente como una inversión. También es preocupante la tendencia al aumento del número de hogares con dificultades para asumir los gastos de vivienda. Por eso, incluso aquellos que todavía tienen un techo para cobijarse pueden perderlo muy fácilmente.
Otras causas de la pérdida de la vivienda son la ruptura de las relaciones familiares, la violencia doméstica, el desempleo, las enfermedades de larga duración o las enfermedades mentales. "Como se desprende de los resultados de los censos realizados hasta la fecha, un problema frecuente de estas personas son los embargos de bienes y las deudas", añadió Michal Dudáš.
Este artículo ha sido redactado en el marco del proyecto PULSE, una iniciativa europea para fomentar la cooperación periodística transfronteriza. Para la elaboración del texto se han utilizado materiales de Il Sole 24 Ore (Italia), Delfi (Lituania), Hot News (Rumanía) y Efsyn (Grecia).
Tradución: Miguel Cuenca| Voxeurop
Artículo original: https://denikreferendum.cz/clanek/237964-bezdomovecti-roste-u-nas-i-v-evrope-o-kolik-presne-ale-nevime
En la UE aún no se ha logrado unificar la definición de "personas sin hogar", ni los sistemas de registro y recuento. Por lo tanto, los países que descuidan este problema pueden, paradójicamente, obtener mejores resultados en las estadísticas. Sin embargo, los observadores coinciden en que la tendencia general es al alza.