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En el Dorado de las batas blancas: los futuros médicos se están mudando a los Balcanes
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DE LYON A CLUJ-NAPOCA

En el Dorado de las batas blancas: los futuros médicos se están mudando a los Balcanes

Bulgaria es el país de la UE con más graduados en Medicina; y Rumanía, en Odontología. Franceses, alemanes e ingleses encuentran una alternativa para hacerse dentistas sin 'numerus clausus'

Foto: Estudiantes de Odontología participan en un curso en el Colegio Oficial de Dentistas de Las Palmas. (EFE/Ángel Medina G.)
Estudiantes de Odontología participan en un curso en el Colegio Oficial de Dentistas de Las Palmas. (EFE/Ángel Medina G.)

Tras cursar el primer año de Medicina en una universidad en Lyon, Clarisse, una estudiante francesa de 21 años, no pasó al segundo año y decidió continuar su sueño de hacerse doctora a 1.500 km, en Rumanía: "Me di cuenta de que las posibilidades para mí, en Francia, eran escasas, por no decir nulas, así que busqué otra opción para estudiar Medicina", afirma a El Confidencial.

En julio, esta estudiante francesa de melena castaña recogida con horquillas, procedente de Lyon, viajó a Cluj-Napoca, una ciudad universitaria de Transilvania, para realizar la prueba de admisión y acaba de empezar sus estudios de Medicina en Rumanía. Cuenta que eligió el país balcánico por varios motivos: "El primero, es que no hay un examen competitivo al final del primer año de Medicina". Además, cree que, en Francia, "el año es demasiado corto para la cantidad de cursos". Y, como había leído que muchos franceses lo intentaban en Rumanía, "me puse a investigar". Para igresar, tuvo que presentar un expediente. Dice que es muy selectivo "porque hay muchas solicitudes". Y fue aceptada: "Mi primera impresión es que la ciudad es bonita y parece un poco más segura que Lyon", añade.

Clarisse es una de los 5.000 estudiantes franceses que se estima que actualmente estudian Medicina en el extranjero. La mitad de ellos, en Rumanía. Del total de estudiantes extranjeros que había en universidades rumanas entre 2020 y 2024, después de los moldavos –con idioma compartido y programas especiales– las dos nacionalidades más numerosas eran Israel (4.345) y Francia (3.226), según datos del Ministerio de Educación de Rumanía. Le siguen en la lista: Alemania (1.679), Italia (1.474), Serbia (1.347), Túnez (1.294), Marruecos (1.223), Hungría (1.176), Grecia (1.172) y Ucrania (1.026). Solo hay 72 españoles.

placeholder Estudiantes de la Universidad de Medicina y Farmacia de Cluj-Napoca, en diciembre de 2016. (Reuters/Andreea Campeanu)
Estudiantes de la Universidad de Medicina y Farmacia de Cluj-Napoca, en diciembre de 2016. (Reuters/Andreea Campeanu)

Los franceses se van a Rumanía, los griegos a Bulgaria

Y si los franceses se hacen médicos en Rumanía, los griegos e ingleses se ponen la bata blanca en Bulgaria. "Los estudiantes de Medicina del Reino Unido acuden en masa a Bulgaria ante la escasez de plazas universitarias en su país de origen", titula Financial Times, que cifra en 2.500 el número de estudiantes británicos que estudian para ser médicos o dentistas en ciudades de Bulgaria como Plovdiv, Varna y Sofía. El acceso de estudiantes extranjeros a universidades búlgaras depende de una prueba de química y biología y a veces inglés, que no es es estandarizada, sino que cada universidad realiza.

Fue el caso de Alexandros Ioannidis, que actualmente estudia 4º de Medicina en Plovdiv. Eligió Bulgaria porque está cerca de Grecia y por el precio: 9.000 euros al año para Medicina y 10.000 para Odontología. Sin embargo, cuando acabe sus estudios, como la mayoría, posiblemente regrese a país. El mayor número de estudiantes extranjeros en Bulgaria proviene de Grecia (3277), Gran Bretaña (2235), Ucrania (2151), Alemania (1532) e Italia (990).

placeholder Pacientes búlgaros reciben una dosis de la vacuna contra el covid-19 en la Academia Médica Militar de Sofía, Bulgaria (EFE/EPA/Vassil Donev).
Pacientes búlgaros reciben una dosis de la vacuna contra el covid-19 en la Academia Médica Militar de Sofía, Bulgaria (EFE/EPA/Vassil Donev).

Así, Bulgaria se ha convertido en el país de la UE en el que más médicos se gradúan cada año (29,5 por cada 100.000 habitantes), una cifra llamativa si se compara con Alemania (12,4), uno de los países con menos graduados en Medicina, después de Eslovenia (11,4) y Estonia (12,2). Entre los cinco primeros se encuentran, a su vez, Malta, Letonia, Rumanía e Irlanda. Rumanía es, a su vez, el país de la UE con más graduados en Odontología por 100.000 habitantes, seguido de Portugal y Bulgaria, según Eurostat. Los casos de Croacia y Letonia también son significativos, donde el número de graduados como dentistas casi se ha duplicado en solo tres años.

"Un dossier gordo en vez de un exámen selectivo"

Hay agencias especializadas para atraerlos: "¿Has pensado estudiar en el extranjero? Estudiar Medicina en Rumanía es una alternativa sin numerus clausus (cupo limitado) a estudiar en Alemania", ofrece ‘Future doctor’, una organización con sede en Frankfurt que se ocupa de acompañar a los estudiantes "desde el proceso de solicitud".

Para muchos de estos estudiantes, como Clarisse, es una segunda oportunidad al no conseguir ingresar en sus países. En Rumanía "no es un sistema de examen selectivo como en Suiza o Francia, sino que consiste en una candidatura", explica, en un vídeo de TikTok, Selma, una estudiante suiza que cursa Medicina en la universidad de Cluj-Napoca. Ella lo intentó dos veces en Suiza, y al no lograrlo, "como quería hacer Medicina a toda costa, consideré irme al extranjero". Dice que la primera opción que valoró fue Rumanía, porque ya había escuchado hablar de ello. Para entrar tuvo que preparar "un dossier gordo, con anexos para firmar, el currículum, la carta de motivación y el título y notas del Instituto". Algunas universidades también evalúa el nivel de Biología (obligatoria) y Física o Química (a elegir) con una prueba tipo test.

Más allá del ‘numerus clausus’, un problema de recursos

Cada año, miles de estudiantes en Francia, Suiza, Alemania o Italia, se quedan a las puertas de Medicina por el numerus clausus u otros cupos. En la mayoría de países el número de plazas para estudiar Medicina se limita, en primer lugar, “para garantizar la calidad de la formación práctica”, afirma Antonio Compañ, presidente de la Conferencia de Decanos y Decanas de Facultades de Medicina Españolas. Así que, el número de plazas se limita para evitar la saturación en los centros sanitarios y asegurarse que cada estudiante tiene una experiencia clínica. Además, impartir la carrera de Medicina "es muy costoso, debido a la necesidad de infraestructura especializada”.

Y, a esto se suma el cuello de botella, que es la formación especializada (conocida como MIR, residencia o equivalente, en otros países). En la mayoría de países, el título de Grado en Medicina no es suficiente para ejercer, sino que es necesario realizar una formación especializada en un hospital acreditado, que también tiene un número limitado de plazas: “Graduar a más médicos de los que pueden acceder a la formación especializada se considera un despilfarro económico y dejaría a muchos titulados sin la capacidad de ejercer plenamente la profesión", apunta Compañ. Por lo que dice que la solución a la falta de médicos "no es tan simple como formar a más, porque el problema no es solo de acceso a la carrera, sino de capacidad del sistema para completar la formación y retener a los profesionales”, añade. Además, el problema de la escasez "no es uniforme; a menudo es una escasez de médicos en ciertas especialidades --como Medicina Familiar y Comunitaria o Anestesiología-- o en ciertas áreas geográficas, como zonas rurales o menos atractivas”.

En el caso de Francia, el ingreso a medicina es muy selectivo. Hasta 2020, existía el concurso PACES, un exigente examen al final del primer año. Desde 2020, fue sustituido por los itinerarios PASS (Parcours Accès Santé Spécifique) y LAS (Licences Accès Santé), que combinan el rendimiento académico con pruebas o entrevistas adicionales. A su vez, Francia intentó aliviar la escasez de graduados sustituyendo el numerus clausus (o número cerrado), que establecía anualmente el Ministerio de Salud desde los 70, por un numerus apertus (abierto), determinado por universidades y agencias regionales de salud, en función de las plazas disponibles. Sin embargo, las plazas seguían siendo limitadas. Desde este curso, el gobierno francés ha eliminado también ese cupo.

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En Francia, es un secreto a voces: "Es una aberración", afirmaba en una entrevista el ministro de Sanidad de Francia, Dr. Yannick Neuder, refiriéndose a que los futuros médicos se van del país, mientras "el 87% del territorio se encuentra en una situación de desierto sanitario". Explicaba que este fenómeno es resultado "de una selección drástica", que, "a veces, conduce a la expatriación". Neuder aboga por el aumento del número de médicos, e incluso propuso un proyecto de ley "para encontrar la manera de traerlos de vuelta".

placeholder La ministra francesa de Cultura, Rachida Dati, y el ministro de Salud, Yannick Neuder, tras una reunión en París, en septiembre de 2025. (Reuters/Gonzalo Fuentes).
La ministra francesa de Cultura, Rachida Dati, y el ministro de Salud, Yannick Neuder, tras una reunión en París, en septiembre de 2025. (Reuters/Gonzalo Fuentes).

"El verdadero problema es que las plazas de prácticas hospitalarias están saturadas" y, "en estas condiciones, la formación de los jóvenes médicos se está deteriorando", afirmaba Coline Trayssac, vicepresidenta de la Asociación Nacional de Estudiantes de Medicina de Francia, en Les Echos. "En Medicina no puedes ofertar todas las plazas que quieras, como en otras carreras, porque necesitas un hospital para hacer prácticas y profesores de medicina", explica por teléfono a El Confidencial, Jordi Olivella, profesor de la Universidad Politécnica de Cataluña.

A su vez, si las condiciones laborales --salarios, carga de trabajo, estabilidad-- en el país no son atractivas, "los nuevos médicos formados pueden emigrar a otros países con mejores ofertas, anulando la inversión en su formación", continúa Compañ. Como ocurre en Rumanía. Dice que, en España lo que estamos observando no es solo que emigren al extranjero "sino, y sobre todo, que se van a la medicina privada".

60.000 euros por cumplir su sueño en Rumanía

Las universidades de Medicina de algunos países han sabido responder a esa demanda "implementando estrategias para atraer estudiantes internacionales y así aumentar sus ingresos y expandirse", detalla la OCDE en un análisis sobre la migración de médicos y estudiantes de Medicina. El estudio pone de ejemplo a Rumania –que ofrece programas de Medicina específicos en inglés y francés— y Bulgaria, Polonia e Irlanda, en inglés. Por ejemplo, casi un tercio de los estudiantes de la universidad de Medicina rumana de Iaşi son extranjeros.

Desde la adhesión de Rumanía y Bulgaria a la Unión Europea en 2007, el número de extranjeros en sus universidades ha crecido. En Rumanía, la cifra de universitarios internacionales ha pasado del 5,4% en 2018 al 6,7% en 2023, según el informe de Panorama de la Educación 2025. Y en Bulgaria se incrementó del 6,4% al 8,7%. Los estudios preferidos por los estudiantes europeos son: Medicina, Odontología, Medicina Veterinaria y Farmacia.

placeholder El dentista Christos Naoumis atiende a un paciente en la policlínica Médicos del Mundo en el centro de Atenas (Reuters/Alkis Konstantinidis).
El dentista Christos Naoumis atiende a un paciente en la policlínica Médicos del Mundo en el centro de Atenas (Reuters/Alkis Konstantinidis).

El fenómeno ha llegado a las redes sociales: "Hola, mi hija quiere estudiar Medicina en Rumanía", escribe en francés un miembro del grupo de Facebook "Estudios de medicina en Rumanía - Estudiantes francófonos", donde los usuarios –la mayoría, madres francesas de aspirantes a médicos— se dan consejos sobre el ingreso, requisitos y vivienda en las ciudades universitarias rumanas.

Un futuro dentista israelí cuenta, en un vídeo en Youtube de 2022, que después de su servicio militar viajó por Rumanía y le gustó "el ambiente". Además, para hacerse dentista, "Israel exige que, al menos, estudies durante un año para pasar un examen, y yo quería estudiar directamente", explica. Y como en Rumanía podía estudiar en inglés, se inscribió en la Universidad Titu Maiorescu de Bucarest. En Rumania, la matrícula de Medicina asciende de los 8.500 hasta los 10.000 euros por curso, unos 60.000 euros, los seis años.

Cuando acaban sus estudios, la mayoría regresa a sus países, como el griego Haralambos Giltsis, que acaba de graduarse en Plovdiv, Bulgaria, y dice que "nunca contempló quedarse a trabajar allí". Al igual que Vangelis Dimopoulos, que se graduó en Odontología en 2017 en Plovdiv y ahora ejerce en Santorini. Las investigadoras de la OCDE Mairead Heffron y Karolina Socha-Dietrich lo denominan "la paradoja irlandesa", en referencia a la escasez de médicos en determinados países pese al elevado número de graduados en Medicina.

Los aspirantes a dentista y fisio franceses en España

Algunas universidades privadas españolas también se benefician del fenómeno: "En España, las facultades privadas de Fisioterapia y Odontología están siendo tomadas por estudiantes franceses", titulaba Le Monde en 2023, en un artículo que afirma que al ser en España "más fáciles de acceder que en Francia, los estudios de salud son asaltados cada año por hordas de jóvenes franceses".

Un francés que estudia en una universidad privada española cuenta, en TikTok que solo hace falta entrar en contacto con la universidad. "Te explican todo lo que tienes que hacer: creo que es solo la fotocopia del diploma y te dicen: bienvenido, así que nada complicado". Eso sí, por un coste: en España, en las universidades privadas puede llegar hasta los 22.200 euros anuales, en el caso de Odontología (en inglés) en el CEU o los 19.700 euros para Medicina en la Universidades de Navarra.

Actualmente, el 11,4% de los estudiantes en universidades españolas son extranjeros, según datos oficiales (2023-24). Entre los que viajaron a España para estudiar destacan los de Colombia (18.302), Ecuador (15.175) y Francia (1.530). A estos se suman los alumnos que entraron por programas de movilidad, procedentes de Italia (11.041), EEUU (7.193), Alemania (7.008) y Francia (6.162). A su vez, en España, las universidades de Medicina se han duplicado en 20 años. La última, desde este año, ofrece 100 plazas a las afueras de Zaragoza.

Tras cursar el primer año de Medicina en una universidad en Lyon, Clarisse, una estudiante francesa de 21 años, no pasó al segundo año y decidió continuar su sueño de hacerse doctora a 1.500 km, en Rumanía: "Me di cuenta de que las posibilidades para mí, en Francia, eran escasas, por no decir nulas, así que busqué otra opción para estudiar Medicina", afirma a El Confidencial.

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