La alerta de tsunami pilla a Japón en su pico turístico: "Si hay réplicas, cambiaremos el viaje"
Cerca de dos millones de personas han sido evacuadas de la costa este del país por la alerta de tsunami en uno de los momentos de mayor afluencia de turistas extranjeros
Algunos trenes han sido cancelados en las zonas evacuadas tras el terremoto en Rusia. (REUTERS / Kim Kyung-Hoon)
El ambiente se ha descrito en medios japoneses como de "tensa calma". Este miércoles, Japón ha ordenado la evacuación de casi dos millones de personas después del terremoto de magnitud 8,8 frente a las costas del sur de la península rusa de Kamchatka. Las alertas de tsunami se han repetido en zonas de Estados Unidos como Hawái y Alaska, Canadá y algunos países de Latinoamérica como México.
En Japón, una gran parte de la costa este del país, anteriormente devastada por un terremoto y tsunami en 2011, ha sido evacuada. Casi 10.500 en la isla de Hokkaido, la más cercana al epicentro del terremoto, donde las autoridades emitieron una orden de evacuación del máximo nivel 5 sobre 5. "Quienes se encuentren cerca de la costa deben evacuar inmediatamente a terrenos más altos o edificios seguros en las áreas cubiertas por la alerta de tsunami desde Hokkaido hasta la prefectura de Wakayama (a cientos de kilómetros al sur)", dijo el secretario jefe del gabinete de Japón, Yoshimasa Hayashi. "Por favor, tengan en cuenta que después de la ola inicial, la segunda y la tercera ola de tsunamis pueden ser aún más altas".
Por ahora, se han registrado olas de menos de un metro, pero las alertas siguen vigentes en un país que acoge a millones de visitantes. Sara M. es una de las españolas que tiene un viaje planeado a Japón en las próximas semanas. Además de Tokio, la capital, su itinerario incluye otras zonas del país, pero espera no tener que cambiar sus planes. "Todavía quedan un par de semanas para nuestro vuelo y supongo que habrá pasado. Pero me temo que es posible que haya réplicas y es posible que la cosa no acabe aquí", dice a El Confidencial. "Y si eso pasa no descartamos cambiar una parte del viaje si no estamos convencidos de que sea seguro", añade.
La española, residente en Barcelona, lleva toda la noche hablando con su hermano, que está actualmente de vacaciones con su familia en Tokio. "Están allí desde el pasado día 12 y este lunes vuelven a España". A pesar del susto inicial, el hermano de Sara ha afirmado que la capital no ha sido afectada y que es muy probable que puedan disfrutar de sus últimos días en Japón. Marc, otro español en una zona cercana a la capital nipona, confirma que no ha habido ningún incidente o alerta en esa zona del país. “La gente está como si nada, como mucho se ha comentado con preocupación por si la situación empeora en la costa, pero es gente que está muy preparada y muy mentalizada para estas situaciones”, explica a este periódico por mensaje.
Adriana LópezGráficos: Unidad de DatosMarta Martínez
Los vuelos a Tokio desde diferentes destinos internacionales no han sido suspendidos, pero el aeropuerto de Sendai, una de las zonas afectadas por las evacuaciones, ha cancelado sus operaciones. Asimismo, dos vuelos nacionales, uno de ellos desde Osaka a la zona costera, ha sido también suspendido. Los trenes que conectan la capital con las zonas evacuadas han sufrido alteraciones y retrasos.
La Embajada de España en Japón ha pedido a los españoles que se encuentran en el país nipón que sigan las instrucciones de las autoridades locales y que consulten las alertas de su zona ante el aviso de tsunami por el terremoto. Hasta el momento, se ha descartado que el fenómeno tenga un gran impacto en los millones de turistas que están visitando o planear visitar el país después de cumplir un nuevo récord de visitantes. Entre enero y junio de 2025, recibió 21,5 millones de turistas extranjeros,un aumento del 21% comparado con el mismo periodo del año anterior, según datos del Organismo Nacional de Turismo de Japón (JNTO).
Las únicas consecuencias a corto plazo afectan a los negocios de las zonas afectadas por las evacuaciones. Una propietaria de un restaurante en una playa de la región de Chiba estaba esperando ya a los primeros clientes y tenía varias reservas para este miércoles. Después de recibir la alerta, la hostelera le pidió a los comensales que vieran las noticias y que se marcharan del lugar. "La vida de las personas es lo primero", dijo a medios locales.
Un país 'blindado' ante los desastres
En las últimas horas, el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico degradó la alerta de tsunami para el Estado de Hawái a nivel naranja. Además, el servicio de emergencias de la región hawaiana de Oahu, donde se encuentra Honolulú, levantó la orden de evacuación y asegura que es seguro volver a las áreas evacuadas. La alerta también ha disminuido en zonas de Japón como Fukushima, pero reina a pesar de todo un ambiente de alta precaución.
Antes de que se rebajara el nivel de alarma, los trabajadores de la central de Fukushima fueron evacuados aunque no se reportaron anomalías en ningún momento. La planta es uno de los puntos más sensibles de la región después de sufrir una fusión del núcleo en 2011 tras ser golpeada por un tsunami y está en desmantelamiento.
La japonesa Minori Yoshida, de 31 años, es una de las personas de la zona costera que ha sido evacuada. Específicamente, de la ciudad de Kushiro, en Hokkaido. "Alrededor de las 9:40 de la mañana, recibimos una alerta de que un tsunami podría llegar a las 10. Siguiendo las instrucciones de la compañía, evacué al quinto piso del edificio de gestión de desastres", aseguró a The Japan Times.
Durante las siguientes horas, su empresa ordenó a sus empleados que permanezcan en el refugio hasta que se levante oficialmente la alerta. "Me preocupa que pueda producirse un terremoto o un tsunami más fuerte", reconoció. Sin embargo, el ambiente dentro del refugio lo describió como tranquilo y dijo que sus compañeros estaban charlando tranquilamente. "Todavía hay cierta ansiedad, sobre todo porque se habla de que una segunda ola podría ser más grande que la primera", aseguró. “Pero, por el momento, no estoy demasiado preocupada”, añadió al medio local.
Sin embargo, en otra de las zonas evacuadas, una mujer de 58 años que conducía un coche se salió de una carretera nacional después de recibir la alerta de tsunami. La mujer, que cayó cerca de 20 metros por un precipicio, murió en el acto y esta ha sido por ahora la única víctima en Japón relacionada con el fenómeno.
El país ha aprendido de lecciones pasadas y se ha blindado con avanzados protocolos ante desastres naturales como erupciones volcánicas o terremotos como el de este miércoles frente a la península rusa de Kamchatka. En el caso de Tokio, la costa está protegida con 54 kilómetros de muros de hormigón de entre 3,5 y 7 metros que blindarían la capital de tsunamis como los que potencialmente podrían llegar hoy. Las estimaciones de las autoridades apuntan a que si un tsunami azotara Tokio, este no superaría los 2,6 metros, por lo que los muros vigentes podrían pararlo.
Después de catástrofes como el terremoto y el tsunami del 11 de marzo de 2011, que derivaron en desastre nuclear, o tragedias previas como el Gran terremoto de Kanto (1923) o el Terremoto de Kobe (1995), Tokio busca ser totalmente resiliente ante desastres para 2040.
La ciudad avanza también en el concepto de urbanismo resiliente y un ejemplo de ello es el complejo Azabudai Hills, construido para soportar temblores y poder acoger a evacuados en caso de desastre, y que cuenta en su interior con viviendas, restaurantes, museos, tiendas y oficinas en su interior.
El ambiente se ha descrito en medios japoneses como de "tensa calma". Este miércoles, Japón ha ordenado la evacuación de casi dos millones de personas después del terremoto de magnitud 8,8 frente a las costas del sur de la península rusa de Kamchatka. Las alertas de tsunami se han repetido en zonas de Estados Unidos como Hawái y Alaska, Canadá y algunos países de Latinoamérica como México.