Reino Unido reconocerá el Estado de Palestina en septiembre si Israel no decreta alto el fuego
Keir Starmer exigió asimismo a Israel que se comprometa con un proceso de paz a largo plazo que consiga una solución de dos Estados, uno israelí y el otro palestino
El Gobierno británico reconocerá el Estado de Palestina en septiembre, antes de la celebración de la Asamblea General de la ONU, si Israel no cumple una serie de condiciones, entre ellas dar pasos para acabar la "catastrófica situación en Gaza", decretar un alto el fuego y asegurar que no se anexará Cisjordania.
En la reunión del Consejo de Ministros de emergencia celebrada este martes, el primer ministro británico, Keir Starmer, exigió asimismo a Israel que se comprometa con un proceso de paz a largo plazo que consiga una solución de dos Estados, uno israelí y el otro palestino.
"Reino Unido reconocerá el Estado de Palestina ante la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre a menos que el Gobierno israelí tome medidas sustanciales para poner fin a la terrible situación en Gaza, acuerde un alto el fuego y se comprometa con una paz sostenible a largo plazo, reavivando la perspectiva de una solución de dos Estados", ha indicado Starmer.
Esto incluye, según ha resaltado el primer ministro británico, "permitir que la ONU reanude el suministro de ayuda y dejar claro que no habrá anexiones en Cisjordania". "Ese alto el fuego debe ser sostenible y debe conducir a un plan de paz más amplio, que estamos poniendo en marcha con nuestros socios internacionales", ha dicho.
La decisión de Starmer llega tan solo cinco días después de que el presidente de Francia, Emmanuel Macron, haya anunciado que reconocerá a Palestina como estado (sin condiciones) el próximo mes de septiembre ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Junto a esto —además de Francia— 25 países, entre los que se incluye España, han demandado el fin de la guerra en Gaza tras las masacres cometidas en los puntos de distribución de ayuda humanitaria. En la misiva, los estados califican la situación como "espeluznante" y tildan de "Inaceptable" la decisión del Gobierno israelí de denegar asistencia humanitaria "esencial" para la población civil.
Desde el pasado mes de marzo, la Franja de Gaza atraviesa un asedio total por parte de Israel. El Gobierno del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no permite la entrada de ayuda humanitaria al enclave ni la presencia de organizaciones humanitarias, a excepción de la Fundación Humanitaria de Gaza (controlada por Israel y Estados Unidos) que ya ha demostrado ser muy ineficaz a la hora de distribuir la ayuda. Antes del bloqueo había 200 puntos de distribución repartidos a lo largo de toda la Franja, mientras que ahora solo son cuatro para los casi dos millones de gazatíes.
Casi cinco meses después de que Israel cerrase el paso total a la entrada de ayuda humanitaria, las imágenes de niños desnutridos, mujeres embarazadas famélicas y hombres al borde de la inanición se han sucedido en medios de comunicación y redes sociales. Ante esta catástrofe humanitaria, la presión internacional sobre Israel se está intensificando hasta el punto de que Alemania también ha llegado a calificar la situación como "catastrófica", demandado a Israel alcanzar un alto el fuego "inmediato".
Sin embargo, para las organizaciones humanitarias la reacción política sigue siendo "insuficiente". Fuentes de Médicos Sin Fronteras, en declaraciones para El Confidencial, aseguran que todavía se tiene que lograr lo más básico: abrir todos los pasos terrestres y detener la venta de armas a Israel. Reiteran, además, que son los estados los que tienen obligaciones jurídicas y morales. "Los países pueden y deben salvar vidas antes de que no quede ninguna", añaden, "la ayuda no puede estar en manos de estructuras militares. No es acción humanitaria si esta no se basa en los principios de imparcialidad, neutralidad e independencia".
Gaza, ya de por sí superpoblada antes de la guerra, concentra ahora al 100% de su población en apenas un 12% del territorio debido a las órdenes de evacuación forzosa. “La gente vive en calles, tiendas de campaña, antiguas escuelas o polígonos. Familias hacinadas, con la constante amenaza de tener que desplazarse de nuevo de un día para otro”, explican las fuentes.
Para esta organización, la situación ha superado todos los límites: "No es solo el hambre. Es la desesperanza absoluta. Un tormento físico y psicológico. Sobrevivir en Gaza es un espejismo", concluyen.
El Gobierno británico reconocerá el Estado de Palestina en septiembre, antes de la celebración de la Asamblea General de la ONU, si Israel no cumple una serie de condiciones, entre ellas dar pasos para acabar la "catastrófica situación en Gaza", decretar un alto el fuego y asegurar que no se anexará Cisjordania.