Es noticia
Cuando Venezuela despertó, el dinosaurio seguía allí: un año del mayor fraude electoral de Maduro
  1. Mundo
Estados Unidos no supuso el empujón

Cuando Venezuela despertó, el dinosaurio seguía allí: un año del mayor fraude electoral de Maduro

Desconfianza, represión y abandono han marcado una nueva jornada electoral venezolana, mientras la oposición denuncia irregularidades, la migración aumenta y las comunidades enfrentan catástrofes sin apoyo estatal real

Foto: María Corina Machado junto Edmundo González Urrutia. (EFE/Ronald Peña)
María Corina Machado junto Edmundo González Urrutia. (EFE/Ronald Peña)

Un año después del mayor fraude electoral de la historia del país, curiosamente los venezolanos han vuelto a las urnas, unas elecciones municipales. Pero el sueño opositor que floreció con fuerza el julio de 2024 ya pasó, y el desánimo y boicot han retornado a la tónica venezolana. El chavismo ha ganado las principales alcaldías venezolanas y la oposición ha conservado municipios caraqueños. El silencio es el reflejo del dominio del chavismo sobre todo el aparato electoral, que pareció tambalearse durante un ínfimo momento, cuando la oposición pudo presentar suficientes actas electorales para sostener su victoria, pero también del hastío que ha sufrido el país después de un año alimentando la esperanza de una solución que viniera "desde fuera". Cuando Venezuela despertó de histórico verano de 2024, el dinosaurio de Nicolás Maduro seguía allí.

Sin especial presión desde la Unión Europea o España, ese "desde fuera" apuntaba sobre todo a los Estados Unidos de Donald Trump y su secretario de estado, Marco Rubio. Un año después, esas grandes esperanzas se han traducido en lo que es difícil no catalogar de fracaso. Los esfuerzos del equipo de María Corina Machado y González Urrutia, que hoy en día se enfocan en construir alianzas internacionales, se han frustrado frente a las medidas tomadas por el gabinete de Trump; la última, la renovación de la licencia de la petrolera Chevron, que reiniciará sus actividades de extracción y exportación en territorio venezolano, brevemente suspendidas.

Inicialmente, Trump había anunciado un arancel del 25% para los países que compraran crudo de Venezuela, lo que unido al "rescate exitoso" de cinco opositores atrapados en la embajada argentina en Caracas (con presunta participación estadounidense), dio alas a la ilusión de una estrategia para derruir el poder político del chavismo. La reanudación de las operaciones petroleras de la empresa estadounidense contradice este optimismo.

Hay más colaboración. Después de un proceso de negociación con Estados Unidos y El Salvador, el chavismo liberó a 79 rehenes políticos, entre los que se cuentan 10 ciudadanos estadounidenses, a cambio de la excarcelación de 252 venezolanos que habían sido deportados de los EEUU hasta el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), varios de los cuales han declarado haber sufrido torturas y violencia sexual. Maduro da a Trump la mano para cumplir su agenda antimigratoria, y de momento, se libra de la gran presión externa que la oposición esperaba. Esas excarcelaciones son solo una gota en el océano de la represión política de Caracas. Según datos de la organización Foro Penal, quedan todavía 853 personas detenidas por motivos políticos, incluyendo a 81 extranjeros, abarcando ciudadanos de España, Colombia, Italia, Argentina y otros países. Solo en este mes de julio se han realizado más de 35 detenciones nuevas, entre las cuales se cuentan al menos 26 personas vinculadas a partidos y organizaciones de la oposición.

Foto: elecciones-municipales-venezuela-chavismo-oposicion-1tps

Una fuente relacionada con un ministerio del gobierno declara, bajo condición de anonimato, que el intercambio de presos es parte de un "juego" entre la administración estadounidense y el gobierno de Maduro. "Trump descubrió que las licencias son muy importantes para el gobierno venezolano y las utiliza como si estuviera manejando una empresa, poniéndolas y quitándolas para impactar la situación política y económica del país", dice.

Este giro del gobierno de EEUU representa, según Ana Milagros Parra, politóloga venezolana, una decepción para quienes pensaban que "el gobierno de Donald Trump iba a ser aliado de la causa democrática venezolana". "Desde el inicio de su mandato hemos visto todo lo contrario, utiliza a los venezolanos como chivos expiatorios para sus políticas migratorias y [para justificar] las violaciones de derechos humanos que ocurrieron desde que no se cumplió el debido proceso de las deportaciones de inmigrantes", dice, a la vez que apunta que Trump "no buscó garantías para que el Gobierno cumpliera su promesa de liberar a 200 presos políticos, sino que enfocó su política exterior para obtener ganancias en el ámbito doméstico".

Foto: venezuela-diplomacia-rehenes-represion-1hms

Porque Venezuela sigue sangrando inmigrantes, y este convulso año no ha logrado cerrar la herida. El número de inmigrantes venezolanos alcanzó la cifra de 7,89 millones, según la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V), de los cuales aproximadamente 120.000 salieron del país después de las elecciones presidenciales del 2024.

La propia Parra se volvió parte de esta diáspora después de sufrir las amenazas por su trabajo de divulgación en redes analizando la situación social y política del país. Se hacían referencias repetidas en el programa de televisión Con el mazo dando, dirigido por quien hoy ejerce como ministro de Interior y de Justicia, Diosdado Cabello. "[Irte] no es una decisión libre, sino que te ponen la opción de quedarte, callar y vivir con miedo, o te vas, vives el proceso de dejar tu país porque te obligaron, pero vas a poder caminar por la calle sin temor a que pase una camioneta del SEBIN (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional) y te lleve", lamenta. Una experiencia que hace universal a todos los que salieron del país bajo el acoso del chavismo.

Foto: exmilitar-condenado-triple-asesinato-usera-venezuela-eeuu

El año tampoco ha sido bueno económicamente. La suspensión de la licencia de Chevron dio el inicio a una nueva recesión, y varios aliados tradicionales del régimen, especialmente Rusia e Irán, ya no representan el mismo apoyo económico que hace algunos años. "Se ha mermado hasta volverse casi nulo el año pasado", apunta Parra. En una especie de efecto mariposa, la pérdida de ingresos petroleros se ha traducido en un gigantesco aumento en el poder de los municipios, que han empezado a recaudar muchos más impuestos, así como multas de tráfico, una rareza en el país.

A Yelitza, una enfermera que pidió que se ocultara su nombre real por temor a las posibles represalias, se le inundó la casa en la que vivía con sus dos hijos el pasado mayo. Se trata de la enésima catástrofe que ha afectado a nueve estados venezolanos, ha forzado la evacuación de decenas de miles de personas, ha destruido miles de viviendas y ha dejado directamente aisladas alrededor de 8.500 familias por el colapso de varias carreteras y puentes.

Un último retrato interno de los límites y costuras del estado venezolano. Yelitza tuvo que pedir ayuda, desesperada, subiendo vídeos a TikTok para pedir ayuda al consejo comunal, entidades que presuntamente "empoderan" a las comunidades, pero que también forman parte de la arquitectura del Estado en contra de la disidencia. Sus videos se volvieron virales en la plataforma china y su pueblo empezó a recibir víveres, pero siempre de fuentes privadas. No fue hasta que los vídeos de centenares de afectados como Yelitza se hicieron virales, clamando por la ausencia del Estado, que los entes gubernamentales empezaron a hacer acto de presencia. "El gobierno prometió miles de toneladas de comida, pero nadie ha traído una bolsa, fueron las comunidades que nos apoyaron", dice

Foto: pausa-historia-colapso-venezuela
TE PUEDE INTERESAR
Pausa | La increíble historia del colapso de Venezuela
Marta García Aller

Hay un chiste popular que dice que las crisis llegan a Caracas dos años después que al resto de los estados venezolanos. Es una forma cínica de describir "un abandono total" de las regiones alejadas de la "burbuja" de Caracas. "Las inundaciones en el occidente del país no han visto una respuesta del Estado ni de las gobernaciones para atender en términos de infraestructura y de asistencia lo que está pasando ahí", dice una fuente del Ministerio, que pide también el anonimato.

En los estados fronterizos, la falta de alcance estatal genera una oportunidad para que guerrillas, narcotraficantes y otros grupos armados irregulares tomen el control. "Cuando tienes un Estado tan frágil como el venezolano, se centra todo en la capital porque es el centro del poder y necesitan mantener el control ahí, pero en otros estados no hay alcance del Estado, a las casas no llega el agua y hay cortes de electricidad todos los días", declara Parra. Lo describe gráficamente: "parecen ciudades fantasmas mientras más te alejas de la capital". "La crisis de los servicios públicos se ha normalizado tanto que no se menciona, pero es un fenómeno común cuando tienes un régimen autoritario que necesita mantenerse en el poder y no le importa brindarle calidad de vida a las personas, sino todo lo contrario", dice.

Belén, que vive en apartaderos y también declara con un pseudónimo, dice que las máquinas que envió el gobierno apenas recanalizaron algunos ríos y dejaron de trabajar cuando se supo que el Estado no iba a pagar sus sueldos, por lo menos en el futuro próximo. Casi todo el lodo y las piedras siguen donde las dejaron las inundaciones sigue ahí, exceptuando las zonas donde los vecinos han llevado sus propias máquinas por iniciativa propia. Dice que no vio a muchas personas pasando por los puestos de votación, “solo los que apoyan el gobierno y los que los obligan por su trabajo”, en sus palabras, haciendo referencia a los funcionarios públicos. Sus comentarios dan la razón a los reportes de diferentes medios de comunicación que resaltan la mínima participación electoral a lo largo de todo el país, ya sea por el boicot impulsado por la oposición o por encontrarse en regiones afectadas por las inundaciones que no les permiten llegar. “Yo no fui a votar, ¿cómo vas a participar si después te roban?”.

Un año después del mayor fraude electoral de la historia del país, curiosamente los venezolanos han vuelto a las urnas, unas elecciones municipales. Pero el sueño opositor que floreció con fuerza el julio de 2024 ya pasó, y el desánimo y boicot han retornado a la tónica venezolana. El chavismo ha ganado las principales alcaldías venezolanas y la oposición ha conservado municipios caraqueños. El silencio es el reflejo del dominio del chavismo sobre todo el aparato electoral, que pareció tambalearse durante un ínfimo momento, cuando la oposición pudo presentar suficientes actas electorales para sostener su victoria, pero también del hastío que ha sufrido el país después de un año alimentando la esperanza de una solución que viniera "desde fuera". Cuando Venezuela despertó de histórico verano de 2024, el dinosaurio de Nicolás Maduro seguía allí.

Nicolás Maduro Donald Trump
El redactor recomienda