Un "ejército" de hackers británico contra Putin: UK lanza su Comando cibernético con un presupuesto de mil millones
El objetivo es realizar ataques ofensivos contra estados hostiles y conectar mejor a los soldados sobre el terreno con información clave proporcionada por satélites, aeronaves y drones, aprovechando la inteligencia artificial
El Secretario de Defensa británico, John Healey, durante una rueda de prensa en el Cuartel General del Mando Estratégico. (Thomas Krych/PA Wire)
Las guerras han cambiado. Los ordenadores se han convertido en potentes armas de destrucción, el ciberespionaje garantiza una ventaja estratégica y los hackeos reafirman su eficacia para sembrar el caos. No hace falta ya siquiera que sean contra un gobierno. La cadena de supermercados Marks & Spencer se ha visto obligada recientemente a suspender los pedidos y detener la contratación después de que su sistema fuera violado. Ha sido el último comercio minorista en convertirse en víctima de una ola de ataques informáticos que han afectado, entre otros, a Harrods o el Grupo Co-op, a los que piden rescates millonarios para recuperar su data.
En este contexto, Reino Unido ha decidido actuar creando su propio equipo de hackers para atacar estados hostiles como Rusia y China. Las operaciones ofensivas se llevarán a cabo a través de un nuevo Comando Cibernético y Electromagnético, donde se han invertido más mil millones de libras.
"Estamos sometidos a ataques diarios, ataques cada vez mayores. El teclado se ha convertido en un arma de guerra", aseguró el titular de Defensa, John Healey, durante una visita este miércoles a la sede cibernética del ministerio de Defensa en Corsham, Wiltshire. "El nuevo Comando Cibernético forma parte de la eliminación de duplicaciones, el establecimiento de nuevos estándares y la concesión de nueva autoridad en materia de ciberseguridad defensiva y ofensiva", matiza.
Los comentarios son la confirmación más explícita realizada hasta el momento por un miembro del Gabinete sobre la nueva estrategia de Reino Unido para llevar a cabo ataques cibernéticos ofensivos, además de defender sus propios intereses contra ataques cibernéticos extranjeros.
Como parte de la inversión, se creará además una Red de Objetivos Digitales —que entrará en funcionamiento en 2027— para conectar mejor a los soldados sobre el terreno con información clave proporcionada por satélites, aeronaves y drones, ayudándoles a detectar al enemigo con mayor rapidez, aprovechando la inteligencia artificial y el software. Esto podría lograrse, por ejemplo, identificando una amenaza mediante un sensor en un barco o en el espacio, antes de que sea desactivada por un avión F-35, un dron o una operación cibernética ofensiva.
En este sentido, se trata de aprender las lecciones que está dejando la guerra en Ucrania, donde ya se utiliza inteligencia artificial y software para acelerar el proceso de identificación y posterior ataque a objetivos militares rusos.
"La guerra de Ucrania está demostrado que quienes prevalezcan serán quienes no solo estén mejor equipados y mejor entrenados, sino también mejor conectados y sean capaces de innovar antes que sus adversarios", matizó Healey. "Eso es lo que nuestro nuevo comando cibernético nos permitirá hacer", añadió.
La inversión de más de mil millones de libras en el desarrollo de tecnología forma parte de la esperada primera Revisión Estratégica de Defensa que el Gobierno laborista —que en julio cumplirá su primer año de mandato— publicará el próximo lunes. "Este nivel de ciberguerra es continuo y se intensifica, lo que nos exige reforzar nuestra capacidad de defensa", añadió el ministro responsable del ramo, quien añadió que, si bien gobiernos anteriores habían hablado de la importancia de la ciberseguridad, esta no se había promovido hasta ahora de forma que integre los esfuerzos de la RAF, el Ejército Británico y la Marina Real.
El premier Keir Starmer —que se ha comprometido a aumentar el gasto en defensa al 2,5 % del PIB a partir de abril de 2027, con la ambición de alcanzar el 3 % en la próxima legislatura— quiere que Reino Unido tenga el ejército con mayor innovación dentro de la alianza de la OTAN.
A principios de este año, el ministerio de Defensa ya anunció que se aceleraría la incorporación de reclutas militares a puestos especializados para abordar la creciente amenaza cibernética en Reino Unido a través del programa de Acceso Directo Cibernético. "Daremos a nuestras Fuerzas Armadas la capacidad de actuar a velocidades nunca antes vistas, conectando barcos, aeronaves, tanques y operadores para que puedan compartir información vital al instante y atacar con mayor distancia y rapidez", señaló Healey. "Al atraer al mejor talento digital y establecer un centro neurálgico para nuestra capacidad cibernética, aprovecharemos las últimas innovaciones, financiaremos adecuadamente las defensas británicas para la era moderna y apoyaremos el Plan para el Cambio del gobierno", añadió
Los ciberataques de "importancia nacional" contra Reino Unido se han duplicado en los últimos seis meses, según Richard Horne, director ejecutivo del Centro Nacional de Seguridad Cibernética, que advirtió sobre el aumento de las amenazas procedentes de Rusia, China e Irán.
La agencia cibernética del Ejecutivo atendió más de 200 incidentes entre septiembre de 2024 y marzo de 2025. "Eso incluye el doble de incidentes de importancia nacional que en el mismo período del año anterior. Detrás de esas cifras hay personas, nuestros adversarios... adversarios que buscan debilidades", añadió.
Este mismo jueves, el Gobierno reveló que hackers vinculados a Rusia, haciéndose pasar por periodistas, atacaron al personal del ministerio de Defensa británico en una operación de ciberespionaje que fue detectada y frustrada. En los últimos dos años, el ejército británico se ha enfrentado a más de 90.000 ciberataques por parte de posibles adversarios. No solo aumentan en número, sino también en su nivel de sofisticación.
Desde la sede cibernética del ministerio de Defensa en Corsham se ha ayudado recientemente a identificar y bloquear malware enviado a militares británicos que habían regresado recientemente de trabajar en el extranjero. Añadieron que el malware provenía de un "conocido actor ruso". Tanto Rusia como China han sido vinculadas al aumento de ciberataques. Funcionarios de defensa han confirmado que el ejército británico también ha estado llevando a cabo sus propios ciberataques ofensivos.
Durante los últimos cinco años, la Fuerza Cibernética Nacional ha llevado a cabo operaciones de piratería informática en nombre del ejército, como parte de una iniciativa conjunta entre el Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno (GCHQ) y el Ministerio de Defensa. Ahora coordinará las capacidades cibernéticas ofensivas con el nuevo Comando Cibernético y Electromagnético, que combatirá a los enemigos online y liderará las operaciones defensivas.
Los detalles de las capacidades cibernéticas ofensivas de Reino Unido permanecen en secreto. Sin embargo, las acciones de otros países han abarcado desde espiar a funcionarios hasta instalar software que fuerza la avería de maquinaria industrial. Se considera que países hostiles, como Rusia, China, Irán y Corea del Norte, cuentan con hackers que realizan espionaje con el objetivo de acceder a información confidencial en línea o participar en ataques de ransomware en línea.
A principios de este mes, un informe de la comisión de cuentas públicas de la Cámara de los Comunes advirtió que los sistemas informáticos gubernamentales, que se estaban deteriorando, se han visto superados por los ciberdelincuentes y que el Gobierno carece de expertos con habilidades cibernéticas. El informe reveló que más de una cuarta parte de los sistemas informáticos del sector público utilizan tecnología vulnerable y obsoleta, lo que ha generado una brecha significativa entre la ciberamenaza y la capacidad del Ejecutivo.
Las guerras han cambiado. Los ordenadores se han convertido en potentes armas de destrucción, el ciberespionaje garantiza una ventaja estratégica y los hackeos reafirman su eficacia para sembrar el caos. No hace falta ya siquiera que sean contra un gobierno. La cadena de supermercados Marks & Spencer se ha visto obligada recientemente a suspender los pedidos y detener la contratación después de que su sistema fuera violado. Ha sido el último comercio minorista en convertirse en víctima de una ola de ataques informáticos que han afectado, entre otros, a Harrods o el Grupo Co-op, a los que piden rescates millonarios para recuperar su data.