Así actúan los países del Este de la UE ante la propaganda rusa en internet
La propaganda prorrusa regresa a Tik Tok días antes de las elecciones presidenciales de Rumanía, donde se celebra la primera vuelta este domingo
Un vehículo con un modelo de misil ruso en su parte superior y banderas de la época soviética adosadas circula por una carretera de San Petersburgo, Rusia. (REUTERS/Anton Vaganov)
Este domingo, 4 de mayo, Rumanía volverá a intentar, por segunda vez, elegir presidente. El primer intento fue anulado a finales de 2024 debido a alegaciones de interferncias de propaganda rusa. ¿Cómo están respondiendo ahora a las influencias de internet?
En los últimos tiempos, los usuarios rumanos de las redes sociales se encuentran con imágenes y mensajes inquietantes. De la noche a la mañana, varios perfiles, algunos con más de cien mil seguidores, han pasado a difundir una nueva forma de propaganda prorrusa. Como ha comprobado una investigación del medio rumano Hotnews, En lugar de optar, como hacían hasta ahora, por mensajes encubiertos para generar inseguridad e inestabilidad, ahora se expresan de forma directa: un perfil, que supuestamente representa al presidente ruso Vladímir Putin, pregunta si querrían tenerlo como presidente de Rumanía. Otros afirman que, si la UE sufre un ataque de Rusia, lucharán del lado de este último.
Muchas de estas cuentas ya apoyaron anteriormente al antiguo candidato presidencial Călin Georgescu, quien, siendo relativamente desconocido, ganó la primera vuelta de las elecciones presidenciales de noviembre. La segunda vuelta, que estaba prevista para dos semanas más tarde, no se llegó a celebrar, ya que el Tribunal Constitucional anuló la primera por la influencia ilegal que, según su sentencia, había ejercido Rusia. Georgescu tampoco podrá presentarse a estas nuevas elecciones, cuya primera vuelta se celebra este domingo; sin embargo, las encuestas dicen que pasará la segunda otro candidato de la extrema derecha rumana, muy crítico con la ayuda a Ucrania: George Simion. Aún está por ver si se impondrá en la segunda vuelta y contra quién.
Los rumanos votarán en la primera vuelta de las elecciones presidenciales repetidas el 4 de mayo de 2025. (EFE/EPA ROBERT GHEMENT)
De hablar sobre manzanilla a apoyar a Putin
Pero ¿cómo se hace para combatir la campaña de opinión rusa en las redes sociales? ¿Y cómo actúan otros Estados próximos geográficamente a Rusia? En Rumanía, se ha intentado investigar el origen de la campaña de otoño y se ha dado con una empresa llamada AdNow, que durante años había acumulado seguidores de temas totalmente apolíticos. Al parecer, se centraba especialmente en los beneficios para la salud de la manzanilla y otros productos naturales. Durante la campaña presidencial pasaron de repente a emitir mensajes a favor de Georgescu y se encontraron con usuarios que, por motivos totalmente distintos, los creyeron y les tomaron simpatía.
Capturas de pantalla cedidas por el medio Hotnews
La contraofensiva no resulta fácil, si no es tomando medidas drásticas como la controvertida decisión del Tribunal Constitucional. No existe una ley específica contra la propaganda en internet, y su conveniencia es objeto de debate político. Se ha abandonado un proyecto de ley que tenía como objetivo específico proteger a los ciudadanos de la manipulación durante las elecciones presidenciales. El proyecto podría haber previsto medidas drásticas, como bloquear el acceso a publicaciones que se consideren propaganda, pero en lugar de ello, el Gobierno hace un llamamiento a que se cumplan estrictamente las leyes vigentes contra la manipulación electoral. Existe una plataforma especial, Inforadar, gestionada por el Ministerio de Defensa, que se encarga de alertar a los usuarios sobre la propaganda, aunque su función no va más allá de advertir a las plataformas sobre las publicaciones ilegales.
Medidas duras en los países bálticos
En una situación parecida se encuentran Estonia y Lituania, países que se suelen considerar muy eficientes a la hora de contrarrestar la propaganda rusa en internet. Ambos también se centran en vigilar las redes sociales en busca de posible propaganda, para notificarla después a los propietarios de las plataformas, aunque lo hacen con mayor rigor que en otros lugares. En el caso de Estonia, se encarga de ello una unidad especial de la policía, mientras que la de Lituania pertenece al Ejército.
Sin embargo, no siempre cabe esperar una eliminación rápida, ya que las plataformas pueden considerar que los contenidos denunciados son adecuados, según sus respectivos términos de uso. En ambos casos, también se trata de bloquear programas estatales rusos, que de hecho existen en toda la UE, pero que en estos dos países (que cuentan con grandes grupos de población de habla rusa), se siguen con especial atención. La propaganda interna también se combate con dureza: recientemente, Estonia expulsó del país a un hombre acusado de propaganda prorrusa y, en Lituania, los medios de comunicación pueden ser sancionadas a pagar hasta el tres por ciento de su facturación anual.
Polonia y su centro de denuncia temporal
Menos clara es la respuesta de otro país donde se celebrarán próximamente importantes elecciones presidenciales: Polonia no cuenta con ningún organismo estatal específico que se ocupe de forma permanente de la vigilancia o la lucha contra la propaganda en internet. Sin embargo, con ocasión de la campaña electoral, se ha puesto en marcha un programa temporal para abordar esta cuestión. Se ha creado una página web específica, bezpiecznewybory.pl (“elecciones seguras”), donde se pueden denunciar las campañas de desinformación. Además, las publicaciones en las grandes redes sociales se revisan de forma independiente.
Tenemos, por otra parte, países que se consideran vulnerables, pero en los que hasta ahora ha habido poca actividad. Uno de ellos es Bulgaria, que aún no se ha concretado ningún programa específico, pese a ser un tema que lleva años debatiéndose. La inestabilidad política del país, y el caos resultante de ella, han dificultado que se llegue a una decisión. Los sucesivos Gobiernos han ido paralizando las iniciativas de sus predecesores en este ámbito. Las propuestas parlamentarias, impulsadas principalmente por la actual oposición, tampoco han dado ningún resultado.
Mientras que en otros países centroeuropeos, como Austria, también se observa un claro aumento de las noticias falsas, que a menudo se difunden a través de plataformas de noticias especiales, pertenecientes, en su mayoría, al universo informativo de la derecha. Existen varios organismos oficiales que informan con detalle sobre las campañas de desinformación y la Cancillería Federal también cuenta con una página web dedicada a esta tarea. Este país recurre, además, a verificadores de datos.
Este domingo, 4 de mayo, Rumanía volverá a intentar, por segunda vez, elegir presidente. El primer intento fue anulado a finales de 2024 debido a alegaciones de interferncias de propaganda rusa. ¿Cómo están respondiendo ahora a las influencias de internet?