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La gran amiga y biógrafa del Papa: "El proceso que ha iniciado Francisco es irreversible"
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Entrevista a Elisabetta Piqué

La gran amiga y biógrafa del Papa: "El proceso que ha iniciado Francisco es irreversible"

Esta periodista argentina, corresponsal en Italia del diario 'La Nación', ha mantenido durante casi un cuarto de siglo una estrecha amistad con Jorge Bergoglio

Foto: La biógrafa, Elisabetta Piqué, entrevistando al papa Francisco. (Cristian Gennari)
La biógrafa, Elisabetta Piqué, entrevistando al papa Francisco. (Cristian Gennari)
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La casa de Elisabetta Piqué en Roma, muy próxima al famoso Campo dei Fiori, está repleta de fotos del papa Francisco. Francisco sujetando en brazos a Juan Pablo —su hijo mayor— cuando este aún era un bebé; Francisco arrullando a Carolina, la hija pequeña, mientras esta succiona con frenesí un chupete; Francisco con Gerry, el marido de Elisabetta; Francisco junto a toda la familia…

Al fin y al cabo, Francisco —que en esta casa siempre ha sido simplemente 'el padre Jorge', aun después de convertirse en pontífice— ha formado parte durante casi 25 años de la vida de Elisabetta Piqué y los suyos.

Esta periodista argentina, corresponsal en Italia del diario La Nación y veterana corresponsal de guerra que ha cubierto —y sigue cubriendo— numerosos conflictos (Afganistán, Libia, Irak, Gaza, Ucrania, por mencionar solo algunos), ha mantenido durante casi un cuarto de siglo una estrecha amistad con Jorge Bergoglio. Además, es la autora de Francisco, vida y revolución, la biografía más completa sobre el papa argentino que se haya escrito nunca. Por todo eso, nadie mejor que ella para trazar el retrato de Francisco y de su pontificado en el día de su funeral.

PREGUNTA. Su biografía sobre Bergoglio se llama Francisco, vida y revolución. ¿Realmente Francisco ha hecho una revolución en la iglesia?

RESPUESTA. El libro, con ese título, se publicó cuando Francisco empezó su pontificado. Pero yo le conocía de antes, y por eso sabía que iba a venir una revolución. Cuando mi libro fue traducido al inglés para ser publicado en Estados Unidos, tuve que luchar para que se mantuviera la palabra ‘revolución’ en el título, porque decían que lo de revolución les sonaba a la revolución cubana de Fidel Castro. La revolución de Francisco no tiene nada que ver con la revolución castrista, la suya ha sido la revolución copernicana del amor y del evangelio. Francisco no inventó nada nuevo, pero lo dijo con una claridad y una simplicidad que llegó a todos, más aún a los no creyentes.

Foto: papa-francisco-muerte-santa-marta-1hms

P. Este papa ha generado muchas críticas en algunos de los sectores más tradicionales de la iglesia, que le acusaban de ser un papa populista. ¿Lo era?

R. Cuando al papa le acusaban de ser populista, él respondía: "Sí, soy populista, porque estoy con el pueblo". Jorge Bergoglio fue un papa que estuvo siempre con los últimos, con los más pobres, fue la voz de los sin voz y nunca le importó nada lo que dijeran de él.

P. ¿Ni siquiera cuando le acusaban de ser comunista?

R. Ni siquiera. Cuando le acusaban de ser comunista, decía: "Bueno, pues en ese caso también Jesús debía de ser comunista". Francisco fue criticado por unos sectores muy concretos, por aquellos a los que no les gustó que se fuera a vivir a Santa Marta, que instalara bajo la columnata de San Pedro duchas para los sin techo, que dejara dormir ahí por la noche a quienes no tienen hogar, algo que espero que el próximo papa mantenga.

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P. Usted ha mantenido durante casi 25 años una estrecha amistad con Jorge Bergoglio. ¿Cómo era en las distancias cortas?

R. Lo que le puedo decir es que no se olvidó de sus amigos cuando se convirtió en papa. A mí, por ejemplo, me llamaba siempre en todos mis cumpleaños. Yo, además de ser corresponsal en Roma y vaticanista del periódico La Nación, también soy corresponsal de guerra. Y si algún cumpleaños me pillaba, por ejemplo, en Gaza y no conseguía localizarme, llamaba a mi marido y le decía que rezaba por mí. Para mí fue bastante difícil equilibrar ser periodista con ser amiga del papa.

P. ¿Y cómo lo hizo?

R. Traté de vivirlo con la máxima discreción. Pero fue el propio Francisco quien lo hizo público volviendo en abril de 2022 de su viaje a Malta. Cuando le preguntaron los periodistas en el vuelo papal lo que pensaba de Putin, Francisco respondió: "Yo me informo todos los días por alguien que está en el terreno, Elisabetta Piqué". Yo estaba entonces en Ucrania y el papa me llamaba cada dos o tres días para saber cómo estaba y para preguntarme cuál era la situación, y yo obviamente se lo contaba. Francisco fue alguien que siempre quiso estar informado de lo que pasaba en el mundo.

placeholder Elisabetta Piqué junto al papa Francisco. (Antonella Nusca)
Elisabetta Piqué junto al papa Francisco. (Antonella Nusca)

Recuerdo, por ejemplo, que cuando volví de uno de mis viajes a Gaza le mostré vídeos de la parroquia de Gaza, en medio de las bombas, con los vidrios de la iglesia rotos. A raíz de eso, el papa terminó llamando todos los días al párroco de esa iglesia, incluso llamó el sábado antes de su muerte. A Francisco siempre le interesó el mundo.

P. Como mujer, ¿no le decepcionó que su amigo Francisco no abriera las puertas a la ordenación de mujeres como diáconos?

R. Lo que yo le puedo decir es que Francisco siempre sintió un enorme respeto por las mujeres, lo viví en primera persona. Como corresponsal de guerra, mis padres o mis hermanos con frecuencia me acusaban de ser una loca, de dejar a mis dos hijos pequeños para ir a cubrir guerras, que es lo que exige mi trabajo de periodista, mi profesión.

Francisco nunca me dijo eso, él respetaba mi profesionalidad, nunca me dijo que debía quedarme en casa planchando camisas o cuidando de mis hijos, a los que por cierto bautizó. Siempre mostró un enorme respeto por mí como mujer y como periodista. Respecto al diaconato femenino, creo que el papa no quiso provocar una división en la Iglesia, como no quiso con otros muchos temas. Además, la Iglesia no se cambia de un día para el otro, hace falta tiempo. Francisco lo que hizo fue iniciar procesos, procesos para ir transformando. Creo que fue un papa fantástico para los tiempos realmente tremendos que le tocó vivir, sobre todo a nivel geopolítico.

Foto: entrevista-isabel-celaa-papa

P. ¿Qué es lo que algunos no entienden de este papa?

R. Yo creo que los que no entienden a Francisco es porque no quieren entenderlo, porque su mensaje es muy simple: estar con los últimos, practicar la austeridad en un mundo de superficialidad, de marcas… El de Francisco es el mensaje opuesto a toda esa superficialidad a la que asistimos, es un mensaje contra la injusticia social que vemos en todo el mundo, donde una minoría vive en el lujo absoluto y en la superficialidad frente a una enorme mayoría invisible de migrantes, descartados, detenidos…

Es revelador que la última salida de Francisco del Vaticano fuera para visitar a los presos de una cárcel, a personas que habrán cometido crímenes. Pero el mensaje de Francisco es que Dios perdona a todos, Dios incluye a todos. Para él la Iglesia no está para condenar y ser perfecta, sino para recibir a todos y acogerles.

P. ¿Qué espera del nuevo Papa?

R. Espero que sea alguien capaz de seguir los procesos iniciados por Francisco, espero por supuesto que sea alguien de su misma línea y que no dé pasos atrás. En realidad creo que el proceso que ha iniciado Francisco es bastante irreversible, así que espero que su sucesor sea un papa que esté totalmente en línea con él y con su idea de una Iglesia cercana, abierta y joven, como lo era él. Aunque tenía 88 años, yo nunca vi una persona tan abierta, tan joven de mente y de espíritu como lo era él.

La casa de Elisabetta Piqué en Roma, muy próxima al famoso Campo dei Fiori, está repleta de fotos del papa Francisco. Francisco sujetando en brazos a Juan Pablo —su hijo mayor— cuando este aún era un bebé; Francisco arrullando a Carolina, la hija pequeña, mientras esta succiona con frenesí un chupete; Francisco con Gerry, el marido de Elisabetta; Francisco junto a toda la familia…

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