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Giorgia Meloni habla 'trumpiano': las claves de la visita a EEUU que la UE mira con recelo
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Giorgia Meloni habla 'trumpiano': las claves de la visita a EEUU que la UE mira con recelo

La líder italiana no sería la primera opción de la UE para negociar con Trump un acuerdo arancelario. Pero podría ser la única capaz de acercarse al presidente estadounidense

Foto: Giorgia Meloni y Donald Trump, el 17 de abril de 2024 en la Casa Blanca. (REUTERS / Evelyn Hockstein)
Giorgia Meloni y Donald Trump, el 17 de abril de 2024 en la Casa Blanca. (REUTERS / Evelyn Hockstein)

Giorgia Meloni ha tenido la oportunidad que buscaba para demostrar que vale la pena hacerse amiga de Donald Trump. La primera ministra de Italia viajó este jueves a Estados Unidos para intentar convencer al presidente que dé marcha atrás en la imposición del 25% de aranceles a Europa. Delante del republicano, la italiana dijo que cree en la "unidad de Occidente" y en que hay que hablar para llegar a un acuerdo que dijo estar segura de poder alcanzar.

No abandonó la Casa Blanca con un pacto debajo del brazo, pero demostró que habla perfectamente el idioma 'trumpiano' que muchos líderes europeos no saben —o no quieren— dominar. "Mi objetivo es hacer que Occidente vuelva a ser grande", dijo, dejando claro además que no hay espacio para ideología 'woke' que tanto odia el presidente Trump.

Y aprovechó la ocasión para invitar al mandatario a Roma para continuar con las conversaciones. "No puedo cerrar este acuerdo en nombre de la Unión Europea. Mi objetivo sería invitar al presidente Trump a realizar una visita oficial a Italia y ver si existe la posibilidad de organizar también una reunión de este tipo con Europa", señaló la primera ministra italiana.

Donald Trump, a diferencia de anteriores ocasiones en las que se ha mostrado reacio a mantener buenas relaciones con la UE, se sintió muy cómodo con la que seguramente sea su europea favorita. El estadounidense la calificó de "amiga" en varias ocasiones y dijo que es una gran primera ministra. "Está haciendo un gran trabajo en Italia. Estamos muy orgullosos de ella. Sabía desde el principio que tenía un gran talento. Es una de las verdaderas líderes del mundo", subrayó.

Foto: meloni-visita-trump-acuerdo-arancelario

Sobre el acuerdo arancelario con la UE, Trump dijo que se alcanzaría al "100%", pero dijo que tampoco había prisa por conseguirlo. El objetivo europeo es intentar avanzar antes de que finalice la pausa de 90 días que impuso el republicano este mes de abril.

La reunión se puede interpretar como un posible acercamiento entre la UE y EEUU, después de que Trump dijera en repetidas ocasiones que cree que el bloque europeo se creó para perjudicar a su país. Sin embargo, el encuentro entre los dos líderes en la Casa Blanca se ha visto con recelo en Bruselas.

Giorgia Meloni se ha posicionado como la líder con el enfoque más cauteloso respecto al presidente estadounidense. Calificó los aranceles como "incorrectos", pero no fue más allá y ha intentado mantener un equilibrio para poder mostrarse en sintonía con las políticas de la Casa Blanca. Esta estrategia ha sido el caldo de cultivo para que la primera ministra logre que Trump diga abiertamente que no rechaza un acuerdo arancelario con Europa, pero una parte de la política europea no está convencida de que esta técnica sea la más adecuada porque puede poner en peligro la unidad del bloque.

Un mensaje contrario a la UE

Específicamente, temen que la sintonía entre el magnate y Meloni pueda transmitir un mensaje que se desvíe del que enviarían otros líderes, como el presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro británico Keir Starmer. "Se la considera transatlantista, pero también comparte una visión del mundo, especialmente en el ámbito nacional, con Trump y su equipo", dijo Rachel Rizzo, investigadora principal del Centro Europeo del Consejo Atlántico, a POLITICO. "Se llevan bien, ella y Elon Musk se llevan bien. Creo que eso significa que puede hablar un lenguaje 'trumpiano' que muchos otros líderes europeos simplemente no pueden", añadió.

En la misma línea se pronunció antes de la reunión de este jueves el presidente del Partido Popular Europeo, Manfred Weber. "Acojo con beneplácito todos los intentos de hablar con Trump: Meloni y el ministro italiano de Exteriores, Antonio Tajani, piensan y trabajan con la perspectiva de defender los intereses de Europa", afirmó.

Este tipo de posturas muestran también que, a pesar de los recelos que puedan existir en la relación entre Trump y Meloni, la UE tiene pocos mecanismos para intentar convencer al líder estadounidense. "Están tan desesperados que no intentan detenerla", apunta Jeremy Shapiro, funcionario del Departamento de Estado durante la administración Obama, a POLITICO.

Más allá de la cuestión arancelaria, el otro problema que plantean algunas voces en Bruselas es hasta qué punto mantendrá Meloni su apoyo a Ucrania. "Ha sabido equilibrar brillantemente las presiones encontradas y no ha distanciado a nadie, así que tiene cierta confianza", continúa Shapiro. "Y ha sido mucho más dura con Rusia de lo que se pensaba. Pero dada la situación política italiana, existe el temor de que le diga discretamente a Trump que no se opondrán a él si levanta las sanciones a Rusia; y si eso sucede, el frente europeo de sanciones se deteriorará".

"Ha sabido equilibrar brillantemente las presiones encontradas y no ha distanciado a nadie"

La sintonía entre los dos líderes en la Casa Blanca puede ser en parte sorprendente porque Italia se aleja del modelo de comercio y defensa que Trump busca en la UE. El país tiene un superávit comercial de 45.000 millones de dólares con Estados Unidos y, aunque los países de la OTAN acordaron hace una década que todos los miembros gastarían al menos el 2% de su PIB en defensa, Italia aún no ha alcanzado el 1,5%. Sin embargo, Trump está mucho más cerca de llegar a un pacto con Meloni que con la presidente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, sobre el futuro de sus relaciones.

¿Un acuerdo con China?

Además de los aranceles a la UE, Donald Trump habló dijo también este jueves que en "tres o cuatro semanas" pueden haber llegado a acuerdos arancelarios con todos sus socios e indicó que su Administración ya está hablando con representantes chinos en un intento por llegar a un pacto también con Pekín.

"Estamos hablando con todo el mundo. El problema es que un día tiene solo un determinado número de horas", dijo en el Despacho Oval de la Casa Blanca en un acto de firma de órdenes ejecutivas, donde estimó que en las próximas tres o cuatro semanas "todo podría darse por cerrado".

Esta semana la Casa Blanca subrayó que le correspondía a Pekín dar el primer paso en la negociación porque "la pelota está en su tejado", y Trump dijo hoy que desde que se le impusieron esos aranceles del 145 %, representantes del Ejecutivo chino se han puesto en contacto. El líder republicano no quiso precisar si ha habido una negociación directa con su homólogo chino, Xi Jinping, pero sí se mostró confiado en un acuerdo: "Creo que lo vamos a lograr, y si no, lo conseguiremos de todos modos porque estableceremos un objetivo y ya está", concluyó.

Giorgia Meloni ha tenido la oportunidad que buscaba para demostrar que vale la pena hacerse amiga de Donald Trump. La primera ministra de Italia viajó este jueves a Estados Unidos para intentar convencer al presidente que dé marcha atrás en la imposición del 25% de aranceles a Europa. Delante del republicano, la italiana dijo que cree en la "unidad de Occidente" y en que hay que hablar para llegar a un acuerdo que dijo estar segura de poder alcanzar.

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