La lista de aranceles de Trump incluye a todas las grandes potencias. Solo falta Rusia
Rusia no está en la lista de 180 países que serán sometidos a los aranceles de Donald Trump por las sanciones impuestas a Moscú desde la invasión a gran escala en Ucrania
En cuestión de segundos, el trozo de cartón que sostenía Donald Trump se convirtió en historia. Es el símbolo de su bautizado Día de la Liberación, en el que ha dado un vuelco a la historia de la economía mundial con la imposición de aranceles ajustados a cada país y tasas del 20% a productos importados de la UE. En un cartel aparecían los nombres de sus socios comerciales; al lado, el porcentaje arancelario. 180 países y un gran ausente: Rusia.
En su larga lista arancelaria, Moscú no estaba incluida porque, según la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ya existen una sanciones que impiden "cualquier comercio significativo" entre los dos países. Esas sanciones son las que se impusieron a raíz de la invasión rusa a gran escala en Ucrania en febrero de 2022. Los flujos comerciales entre Estados Unidos y Rusia pasaron de 36.000 millones de dólares en 2021 a aproximadamente 3.500 millones de dólares en 2024, resumía Axios.
Sin embargo, el argumento utilizado por la Casa Blanca no coincide con otros países como Mauricio o Brunéi, que sí fueron incluidos en la lista y tienen también muy poco volumen de comercio con Estados Unidos. Especialmente curioso es también el caso de las islas Heard y McDonald, un territorio de Australia habitado solo por pingüinos a unos 1.500 kilómetros al norte de la Antártida.
Además de Rusia, otros países como Bielorrusia, Cuba, Corea del Norte fueron excluidos de los castigos arancelarios de Trump. Pero el caso de Moscú llama especialmente la atención durante las conversaciones entre los dos países y Ucrania para allanar el camino hacia un alto al fuego. Hasta ahora, los acuerdos se han centrado en pausar los ataques contra la infraestructura energética y en el mar Negro, pero Vladímir Putin no ha dado pie a un alto al fuego total.
La semana pasada, Trump amenazó a Rusia con aranceles secundarios a las exportaciones de petróleo ruso por el estancamiento en las negociaciones. Pero, más allá de esta amenaza, la postura del presidente estadounidense con respecto a Putin se acerca más a la cordialidad que al conflicto. El magnate ha planteado en las últimas semanas la posibilidad de aliviar algunas de las sanciones impuestas al Kremlin para conseguir un alto al fuego.
A pesar de que esta medida no se ha llevado a cabo y que la UE se ha mostrado totalmente contraria a abrir esta puerta, Estados Unidos ha seguido dando pasos en este sentido. Este miércoles, el mismo Día de la Liberación, el asesor ruso Kirill Dmitrievha viajado a Washington para reunirse con su homólogo estadounidense Steve Witkoff. Para que este viaje pudiera realizarse, EEUU tuvo que suspender las sanciones que caían sobre el ruso por la guerra en Ucrania.
La del asesor del Kremlin, centrado en las inversiones del país, sería la primera visita a la potencia mundial de personal vinculado al Kremlin desde que empezó la invasión a gran escala. Dmitriev mantiene una estrecha relación con el equipo de Trump desde las elecciones de 2016 y esta visita se ha interpretado como una continuación dentro de las negociaciones de paz. Pero también muestra un acercamiento entre los dos países en un momento en el que ha aumentado el interés por potenciar su relación económica entre los dos países a pesar de las sanciones.
Dmitriev ha estado promocionando los beneficios económicos de una hipotética mejora en las relaciones entre Estados Unidos y Rusia. El funcionario ofreció acuerdos conjuntos multimillonarios sobre tierras raras y cooperación en la exploración energética y rutas marítimas en el Ártico. "Vemos muchas oportunidades de cooperación en el ámbito económico y de inversión", declaró Dmitriev a la prensa en un foro empresarial celebrado en Moscú el mes pasado.
Un país 'saqueado'
El 0% de aranceles para Rusia por parte de Estados Unidos es una buena manera de mejorar la relación. Donald Trump cambió este miércoles el comercio mundial y lo hizo en un discurso marcado por un sentimiento de venganza. Los aranceles "volverán a enriquecer a Estados Unidos", según el mandatario, después de años de expolio. "Durante décadas, nuestro país ha sido saqueado, violado y expoliado por naciones cercanas y lejanas, tanto amigas como enemigas", dijo el presidente estadounidense. "Subsidiamos a muchos países y los mantenemos operativos. ¿Por qué hacemos esto?", continuó.
La Administración insiste en que las medidas punitivas anunciadas este miércoles son una respuesta, unos aranceles "recíprocos", pero que no se igualaban a los que esos países imponen a los estadounidenses. Una larga lista en la que caben países como China, potencias como la UE y pequeñas naciones como Lesoto.
Las respuestas no tardaron en llegar. China prometió tomar contramedidas para "salvaguardar sus propios derechos e intereses". Sus medios de comunicación estatales describieron los aranceles como una "intimidación contraproducente". En Bruselas, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, dijo en una conferencia de prensa a primera hora de la mañana que el bloque estaría unido en su respuesta a los aranceles. "Si te enfrentas a uno de nosotros, te enfrentas a todos nosotros", dijo.
Rusia no necesitó emitir ninguna respuesta a los aranceles de Trump.
En cuestión de segundos, el trozo de cartón que sostenía Donald Trump se convirtió en historia. Es el símbolo de su bautizado Día de la Liberación, en el que ha dado un vuelco a la historia de la economía mundial con la imposición de aranceles ajustados a cada país y tasas del 20% a productos importados de la UE. En un cartel aparecían los nombres de sus socios comerciales; al lado, el porcentaje arancelario. 180 países y un gran ausente: Rusia.