Polonia pide el boicot a Tesla: “No hay justificación para comprar sus coches”
Musk pidió a los alemanes que dejen atrás "su sentimiento de culpa" y que estén "orgullosos" de su nación al inaugurar un 'meeting' del partido ultraderechista Alternativa para Alemania
Elon Musk, consejero delegado de SpaceX, habla en pantalla durante un acto central de campaña electoral de la AfD en Halle (Saale), Alemania. (Reuters/Karina Hessland)
Choque de trenes entre Polonia y Tesla tras los comentarios de su propietario, Elon Musk, banalizando el pasado nazi alemán en un meeting de Alternativa para Alemania (AfD). Un ministro del Gobierno que dirige Donald Tusk ha hecho una llamada al boicot de los coches eléctricos que fabrica el sudafricano. “No hay justificación para que ningún polaco razonable continúe comprando Teslas”, ha afirmado el ministro polaco de Deportes, Slawomir Nitras, en declaraciones a la radio local Tok FM.
El idilio entre el hombre más millonario del mundo y la líder ultraderechista AfD se hizo público tras un primer mensaje en la red social X donde clamaba que “solo AfD puede salvar a Alemania”. Pocos días después, Musk y Alice Weidel protagonizaron una entrevista en X en la que su sintonía quedó más que patente. El magnate no ha escatimado medios para utilizar el altavoz que tiene en la antigua Twitter — cuenta con cerca de 215 millones de seguidores — para aupar a la formación de extrema derecha de cara a las elecciones germanas del próximo 23 de febrero. Todas las encuestas posicionan al partido en segunda posición, sorpassando, con mucha distancia, a una socialdemocracia en declive liderada por Olaf Scholz.
La “injerencia” de Musk en el proceso electoral de la locomotora alemana ha despertado revuelo en Bruselas, París o Berlín. Pero las palabras de la mano derecha de Donald Trump, trivializando la memoria de los crímenes del nazismo, ha provocado un choque de trenes que toma gran velocidad con Varsovia. Polonia pide pública y abiertamente a sus ciudadanos que no compren vehículos Tesla.
“Urge una respuesta seria y firme, incluido un boicot a su consumo”, ha señalado recientemente Nitras. “El señor Musk, con sus miles de millones, puede no sentir la amenaza. Pero cada ciudadano de a pie que viva en Europa central debe recordar lo que ocurrió hace 80 años y no puede permanecer indiferente”, ha agregado el ministro polaco. Aunque es pronto para cuantificar el impacto de este llamamiento, sí se produce en la víspera de un plan de ayudas que prepara el Gobierno polaco para incentivar la adquisición de coches eléctricos en el país, que se encuentra a la cola de la Unión Europea en este campo.
La contundente reacción de Polonia llega en respuesta a las palabras que el hombre más rico del mundo pronunció en remoto en la apertura de campaña de AfD, llamando a los ciudadanos alemanes “a estar orgullosos de su país” y a desquitarse del sentimiento de “culpa” por el pasado nazi. “Los niños no deberían ser culpables de los pecados de sus padres o de sus bisabuelos (...) Honestamente, se apunta demasiado a la culpa del pasado, eso es algo que hay que dejar atrás”, afirmó ante las masas. Uno de los hándicaps que arrastra precisamente AfD es el historial neo-nazi de algunos de sus integrantes. El año pasado fue expulsado por su familia europea Identidad y Democracia (ID) después de que su líder blanquease a los oficiales del cuerpo de élite nazi SS.
Musk entraba así en el terreno más sensible de la historia reciente de Alemania, sacudiendo el tabú del Erinnerungskultur — cultura del recuerdo — que hasta ahora pocos o nadie se había atrevido a airear. Y lo hacía a escasas 48 horas de la conmemoración del 80º aniversario de la liberación del campo de concentración de Auschwitz, situado en Polonia, primer país invadido por Adolf Hitler. La agresión alemana se saldó con la muerte de seis millones de ciudadanos polacos, la mitad de ellos judíos.
“Las palabras que hemos escuchado de los protagonistas de la manifestación de AfD sobre la 'Gran Alemania' y la necesidad de olvidar la culpa alemana sobre los crímenes nazis suenan demasiado familiares y siniestras. Sobre todo a escasas horas de la conmemoración del aniversario por la liberación de Auschwitz”, respondió de forma inmediata el primer ministro polaco, Donald Tusk.
Las reacciones de condena llegan también desde el propio Israel. Dani Dayan, director del memorial Yad Vashem, que homenajea y recuerda a las víctimas del Holocausto, escribió en X que “el recuerdo y el reconocimiento del oscuro pasado tienen que seguir estando en el centro de la sociedad alemana. No hacerlo es ofender a las víctimas del nacionalsocialismo y una amenaza para el futuro democrático de Alemania”, agregó.
Desde territorio hebreo, quien sí ha salido en su defensa ha sido el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. El líder del Likud ha asegurado que Musk “está siendo falsamente difamado” tras el sospechoso gesto que hizo con apariencia de saludo nazi durante la ceremonia de inauguración de Donald Trump. “Elon es un gran amigo de Israel. Visitó Israel después de la masacre del 7 de octubre, en la que los terroristas de Hamás cometieron la peor atrocidad contra el pueblo judío desde el Holocausto. Desde entonces ha apoyado en repetidas ocasiones y con firmeza el derecho de Israel a defenderse de los terroristas y regímenes genocidas que buscan aniquilar al único Estado judío”, expuso a través de X.
Las llamadas de boicot de Polonia escenifican la confrontación más directa entre un país europeo y Elon Musk. Pero el historial es tedioso y anticipa más confrontaciones en los próximos años. La UE, que cuenta con la primera y única legislación del mundo para poner coto a los gigantes tecnológicos, tiene a X en el punto de mira por el cambio de algoritmos, por su opacidad y por su política de privacidad de datos. Bajo la Ley de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés), Bruselas ha iniciado varias investigaciones. Ahora, Musk devuelve el golpe sentando a la Comisión Europea ante el Tribunal General de la UE por sus recientes aranceles a los eléctricos chinos. Su filial en Shanghái ha presentado una denuncia por unas tasas del 7,8%, más bajas que las impuestas al resto. En esta votación del Consejo de la UE, España se abstuvo y Alemania votó en contra.
Choque de trenes entre Polonia y Tesla tras los comentarios de su propietario, Elon Musk, banalizando el pasado nazi alemán en un meeting de Alternativa para Alemania (AfD). Un ministro del Gobierno que dirige Donald Tusk ha hecho una llamada al boicot de los coches eléctricos que fabrica el sudafricano. “No hay justificación para que ningún polaco razonable continúe comprando Teslas”, ha afirmado el ministro polaco de Deportes, Slawomir Nitras, en declaraciones a la radio local Tok FM.