256 páginas y una cruz de Jerusalén en el pecho: de tertuliano de la Fox a jefe del Pentágono
Pete Hegseth, un exmilitar reconvertido en tertuliano de Fox, heredará responsabilidades clave en los grandes conflictos globales y una misión muy concreta del Comandante en Jefe: acabar con el progresismo en las Fuerzas Armadas
Pese a que Estados Unidos ya está acostumbrado a sus decisiones impredecibles, el presidente electo Donald Trump ha vuelto a sorprender a propios y extraños con su elección para ser el máximo responsable de la mayor maquinaria militar del planeta (solo por detrás del propio Trump). Pete Hegseth, un exmilitar reconvertido en tertuliano de su programa de televisión favorito, Fox & Friends, no solo heredará responsabilidades clave en los grandes conflictos que están moviendo las placas tectónicas de la geopolítica global, de Ucrania a Oriente Medio; sino que también tiene una misión muy concreta del Comandante en Jefe: acabar con el progresismo y la diversidad en las filas de las Fuerzas Armadas.
Hegseth, de 44 años, es un completo desconocido en los círculos de seguridad y defensa. Educado en Princeton y Harvard, sirvió dos décadas como soldado de infantería en la Guardia Nacional de Minnesota, con despliegues en Irak y Afganistán (ya como capitán). En 2014, cambió el uniforme de fatigas por las brillantes corbatas y trajes a medida como polemista en la cadena conservadora Fox News, donde llegaría al copresentar la edición de fin de semana del show predilecto del mandatario, a quien entrevistó varias veces en esa época. Este año, la estrella televisiva publicó el libro La guerra contra los guerreros: detrás de la traición de los hombres que nos mantienen libres, que acabaría siendo instrumental en su nominación.
"Su libro revela la traición izquierdista a nuestros Guerreros y cómo debemos devolver a nuestros militares la meritocracia, la letalidad, la responsabilidad y la excelencia", aseguró Trump en el comunicado para anunciar su decisión. "Pete es duro, inteligente y un verdadero creyente del America First. Con Pete al mando, los enemigos de América están avisados. Nuestros militares serán grandes de nuevo y América no retrocederá nunca".
La nominación da al traste con las esperanzas del entorno político en Washington, que esperaba un candidato para un puesto tan sensible a alguien con más recorrido en los pasillos del poder militar, más en la línea de otros nominados, como el congresista Mike Waltz, para consejero de seguridad nacional, o el del senador Marco Rubio, para secretario de Estado. En su libro, Hegseth desgrana a lo largo de 256 páginas reflexiones e ideas muy críticas con el estado de las Fuerzas Armadas en unos términos poco habituales para la ortodoxia militar, incluso de las líneas más conservadoras y republicanas.
"¿Cómo se permitió el Ejército hacerse woke? La frase más estúpida en el planeta Tierra es nuestra diversidad es nuestra fuerza [...] Lo primero que hay que hacer es despedir al jefe del Estado Mayor Conjunto, a cualquier general, almirante, lo que sea, que haya estado involucrado en cualquier mierda woke de la Diversidad, Equidad e Inclusión. Tiene que irse. La única prueba del algodón necesaria es que estés dispuesto a ir a la guerra, a luchar", escribe en la obra, publicada por la editorial de Fox News.
"No hay suficientes lesbianas de San Francisco que quieran unirse a la 82.ª División Aerotransportada. Intentándolo, perdemos a los jóvenes de Tennessee, Kentucky y Oklahoma, los tíos tradicionales que lo hacían porque querían, porque amaban a su país o la aventura", asegura en otro pasaje.
Todas las miradas están puestas ahora en el destino del jefe del Estado Mayor Conjunto, el general de cuatro estrellas C.Q. Brown, el primer hombre negro en liderar una rama de las Fuerzas Armadas estadounidenses e identificado como uno de los promotores de políticas progresistas, como pagar del viaje a las militares que necesiten cambiar de estado para abortar.
Aunque Brown fue nombrado jefe del Estado Mayor del Aire por Trump, su ascenso en 2023 durante la administración Biden lo ha puesto en las quinielas para ser reemplazado (normalmente esa posición suele cumplir los cuatro años de mandato) o aislado de las decisiones (el cargo contempla ser principal asesor militar del presidente, pero no está en la cadena de mando del Pentágono).
La Segunda Cruzada
Más allá de su particular batalla contra "la igualdad de género, la diversidad racial, la estupidez climática y la sopa de letras LGBTQA+", el nombramiento tentativo de Hegseth será clave para el devenir de los conflictos activos en Europa del Este y Oriente Medio; y puede que en las tensiones con China (país al que ha llegado a acusar de estar "construyendo un Ejército para derrotar a Estados Unidos"). En estos, y otros ámbitos, ha mantenido ideas políticas muy alineadas con las de Trump, al que respaldó en su polémico acercamiento a Vladímir Putin y al líder norcoreano, Kim Jong-un, en la guerra comercial con China y en las críticas a la intervención militar estadounidense en el exterior.
"Lo que sucede en Ucrania es importante. Pero palidece en comparación con el crimen que veo en mis calles, con el progresismo (wokeness) en mi cultura y la inflación en mi bolsillo. La verdadera frontera que me preocupa es la frontera sur, que está abierta de par en par", dijo el futuro jefe del Departamento de Defensa en un programa de radio en febrero. "No quiero una intervención americana en lo profundo de Europa y hacer sentir (a Putin) al límite, porque ha llegado a hablar de utilizar bombas nucleares".
Sin embargo, en otros programas ha llamado a Putin "criminal de guerra" y llegó a criticar a la administración de Joe Biden por no armar a Ucrania lo suficientemente rápido.
Donde sé si están meridianamente claras sus ideas es en el conflicto de Israel en Gaza y Líbano. Las lleva, literalmente, escritas en la piel. En su pecho luce un cruz de Jerusalén que, según relató en un podcast, le valió ser vetado de la inauguración de Joe Biden como reservista de la Guardia Nacional. "Se me consideró extremista por un tatuaje (...) y mis órdenes de escoltar en la inauguración de Biden fueron revocadas. Un tatuaje de la Cruz de Jerusalén, que es solo un símbolo cristiano", aseguró.
Además, en su brazo derecho exhibe un tatuaje que reza Deus Vult, cántico de guerra de la Segunda Cruzada y representativo del Asedio de Jerusalén de 1099, que culminó en la captura de la mezquita Al Aqsa y la Cúpula de la Roca, lugares sagrados del islam y todavía hoy día en el corazón de la disputa árabe-israelí.
"Israel, la cristiandad y mi fe son cosas que me importan profundamente", aclaró en una entrevista el exmilitar, quien ha visitado Jerusalén en numerosas ocasiones, incluyendo en el tour lugares con la soberanía en disputa y de la mano siempre de figuras reconocidas del judaísmo ultraortodoxo más combativo.
En esa defensa a ultranza de Israel, Hegseth ha llegado a instar a Trump -desde su programa de televisión- que bombardee las instalaciones de producción de energía, puertos y nucleares del país. Incluso mezquitas, hospitales y escuelas "si así se considerara necesario". "¿Los mulás en Teherán realmente creen que 70.000 mártires en Irán es un buen precio por la destrucción de Israel? No lo sé, ¿deberíamos averiguarlo?", dijo en tono desafiante.
Tres matrimonios, cuatro hijos, tres hijastros
Su década televisiva y su constante presencia en medios muy vinculados al trumpismo y la derecha alternativa estadounidense ha dejado un reguero de polémicas declaraciones y curiosas imágenes. "Estoy diciendo directamente que no deberíamos tener mujeres en posiciones combate. No nos ha hecho más efectivos, no nos ha hecho más letales y ha hecho el combate más complicado", aseguró en una reciente entrevista. "He servido con mujeres y son geniales. Solo que nuestras instituciones no deberían incentivar (que se enrolen en el ejército) en sitios donde, a lo largo de la historia, los hombres han demostrado ser más capaces".
Uno de los videos más compartidos del futuro jefe de la defensa estadounidense incluyen un clip en el que el presentador lanza un hacha a una diana que acaba impactando a un tamborilero de la banda de música de la academia West Point presente en la escena. El músico acabaría denunciando al presentador por "negligencia y heridas físicas y emocionales". También rueda mucho por redes el clip en el que Hegseth aseguró durante la pandemia que llevaba diez años sin lavarse las manos.
video of the day:
— ian bremmer (@ianbremmer) November 13, 2024
sec of defense nominee pete hegseth almost killing someone with an axe on live tv pic.twitter.com/WmrBjyyCSI
Durante el primer mandato del magnate neoyorquino, el presentador demostró su influencia en la Casa Blanca al abogar por el indulto de tres militares estadounidenses condenados por crímenes de guerra, desde su plató y en conversaciones telefónicas con Trump. "Estamos arrojando a nuestros propios hombres a la cárcel porque hemos escrito reglas [de la guerra] que son imposibles, están escritas para que perdamos, para que nuestros hombres tengan las manos atadas", dijo en un pódcast emitido la semana pasada.
Trump acabó perdonando a dos de los militares y restauró el rango del SEAL de la Marina a Eddie Gallagher, quien había sido acusado por sus propios compañeros de acuchillar a un adolescente del ISIS mientras recibía antención médica, disparar desde el puesto de francotiradores contra una niña y un anciano, y lanzar cohetes contra barrios civiles sin provocación. La decisión iba en contra del consejo del entonces secretario de Defensa, Mark Esper, y otros altos cargos militares que advirtieron a Trump de que la decisión podría dañar la credibilidad del sistema judicial militar y haría más difícil que los soldados denuncien potenciales irregularidades en sus filas.
"Somos un ejército de leones liderado por ovejas moralmente en bancarrota. La escala del problema requiere de alguien de gran intelecto y carácter con quien el establishment no pueda esperar cuartel. Pete Hegseth es ese tipo", escribió uno de los oficiales indultados, Mathew Golsteyn, para celebrar la nominación de Hegseth.
También su vida personal está ahora bajo escrutinio de aliados y adversarios, que creen que tendrá un duro proceso de confirmación. En 2017, todavía casado con su segunda esposa (con la que tuvo tres hijos en siete años), fue padre de otra hija con la productora ejecutiva de Fox, Jennifer Rauchet. Hegseth se casó con Rauchet, que tiene también tres hijos de su primer matrimonio, dos años después.
"Pedir a los senadores republicanos que respalden (al congresista de ultraderecha) Gaetz como Fiscal General y Hegseth como secretario de Defensa es la versión 2024 de obligar al (portavoz) Sean Spicer a decir que su toma de posesión tuvo la mayor asistencia de la historia. Esto no son solamente nombramientos. Son test de lealtad. Que sean absurdos es el punto", resumió el columnista y autor Ezra Klein.
Pese a que Estados Unidos ya está acostumbrado a sus decisiones impredecibles, el presidente electo Donald Trump ha vuelto a sorprender a propios y extraños con su elección para ser el máximo responsable de la mayor maquinaria militar del planeta (solo por detrás del propio Trump). Pete Hegseth, un exmilitar reconvertido en tertuliano de su programa de televisión favorito, Fox & Friends, no solo heredará responsabilidades clave en los grandes conflictos que están moviendo las placas tectónicas de la geopolítica global, de Ucrania a Oriente Medio; sino que también tiene una misión muy concreta del Comandante en Jefe: acabar con el progresismo y la diversidad en las filas de las Fuerzas Armadas.