Así están las encuestas en EEUU: Trump rompe esquemas y gana apoyo entre las minorías
El candidato republicano está logrando captar el apoyo de los votantes latinos y afroamericanos a niveles no vistos en décadas, desatando el pánico del partido demócrata
Bandera de apoyo a Donald Trump en Palo Alto, California. (Reuters/Manuel Obergozo)
Llega un momento en el que resulta casi imposible describir cómo una carrera puede seguir apretándose con cada día que pasa. Hace dos semanas, parecía disputadísima. La semana pasada, estaba al rojo vivo. Y ahora, a solo tres semanas de que las urnas decidan al próximo presidente de Estados Unidos, ya no cabe duda: estamos ante las elecciones más ajustadas del último siglo. La ventaja a nivel nacional de Kamala Harris se está reduciendo, y en los estados clave, el desenlace es un misterio total. A día de hoy, predecir al ganador es lo mismo que lanzar una moneda al aire.
Recientemente, las encuestas han reflejado una tendencia preocupante para los demócratas: el avance de Donald Trump entre las minorías raciales de EEUU. El candidato republicano está logrando captar el apoyo de latinos y afroamericanos a niveles no vistos en décadas. Sus discursos sobre la decadencia de Estados Unidos están encontrando resonancia entre estos grupos, que se han visto muy afectados por la inflación, provocando lo que podría ser el mayor realineamiento racial del electorado desde los años 60. De acuerdo con el último sondeo de The New York Times/Siena, Harris ha perdido un 14% de apoyo entre los votantes afroamericanos y un 7% entre los votantes hispanos en comparación con Joe Biden en 2020.
En estados clave como Arizona y Georgia, que cuentan con un alto grado de diversidad racial y que fueron claves para la última victoria demócrata, esta pérdida de apoyo podría tener consecuencias desastrosas para Harris. Los márgenes de victoria en estos territorios fueron mínimos, y con un aumento del apoyo hacia Trump entre las minorías, la mayor baza progresista se está desvaneciendo. En Georgia, por ejemplo, un estado donde Biden ganó por menos de 12.000 votos, los votantes afroamericanos representaron más del 30% del electorado.
Entonces, ¿por qué las encuestas siguen tan ajustadas? Porque el realineamiento racial no se está produciendo en una única dirección. Harris ha logrado compensar parte de su pérdida de apoyo entre las minorías al ganar terreno entre los votantes blancos con estudios universitarios. Mientras que Joe Biden ganó este grupo demográfico por 9 puntos en 2020, la nueva candidata demócrata parece estar en camino de duplicar esta ventaja, según las encuestas más recientes. Este cambio subraya un fenómeno que se ha ido gestando desde el ascenso de Trump en 2016: los republicanos avanzan entre los votantes de clase trabajadora, independientemente de su color de piel, mientras que los demócratas se han convertido cada vez más en el partido de los votantes con educación universitaria y de mayores ingresos.
La única buena noticia para Harris que surge de esta tendencia es que su ruta más probable para llegar a la Casa Blanca pasa por los tres estados clave del Cinturón del Óxido: Wisconsin, Michigan y Pensilvania. En estos territorios, que son menos diversos racialmente que la media nacional, su fuerte respaldo entre los votantes blancos con estudios universitarios juega a su favor. De hecho, entre el aluvión de malas encuestas de estas semanas, los demócratas han visto cómo sus márgenes mejoran una y otra vez en Pensilvania, el estado más decisivo de todos lo que hay en juego. Con apenas 20 días por delante, la suerte está echada.
Llega un momento en el que resulta casi imposible describir cómo una carrera puede seguir apretándose con cada día que pasa. Hace dos semanas, parecía disputadísima. La semana pasada, estaba al rojo vivo. Y ahora, a solo tres semanas de que las urnas decidan al próximo presidente de Estados Unidos, ya no cabe duda: estamos ante las elecciones más ajustadas del último siglo. La ventaja a nivel nacional de Kamala Harris se está reduciendo, y en los estados clave, el desenlace es un misterio total. A día de hoy, predecir al ganador es lo mismo que lanzar una moneda al aire.