Cuatro soldados muertos en un solo ataque desnudan la peor pesadilla de la defensa de Israel (y EEUU sale al rescate)
El ataque de Hezbolá a un campo de entrenamiento militar en Israel expone la brecha en el sistema de defensa aérea, considerada una gran fortaleza de las fuerzas israelíes
Un cohete lanzado por Irán a Israel, el 1 de octubre de 2024. (Reuters/Ammar Awad)
La operación fue descrita por Hezbolá como "compleja". La milicia libanesa lanzó este domingo un ataque con drones contra una base militar en el norte de Israel, en el que murieron cuatro soldados y decenas resultaron heridos. En un comunicado, el grupo ha explicado cómo ha llevado a cabo la ofensiva. Primero, lanzó decenas de misiles en dirección a la ciudad de Haifa para mantener ocupados los sistemas de defensa israelíes. Después, llegaron los escuadrones de drones, que lograron superar la barrera del sistema de defensa e impactaron en el campo de entrenamiento de Binyamina. "Explotaron en las habitaciones donde se encontraban decenas de oficiales y soldados del enemigo israelí", afirmó Hezbolá.
El ataque ha sido interpretado como una muestra de resistencia por parte de la milicia después de los últimos bombardeos israelíes en Beirut, donde murieron más de 20 personas. También como una muestra de que la ofensiva aérea y la invasión de las tropas de Tel Aviv en el Líbano no han logrado su objetivo de impedir los ataques transfronterizos.
Sin embargo, para Israel, esta última agresión en el norte del país tiene un cariz más preocupante: la brecha en la defensa aérea. Normalmente, los sistemas como la famosa Cúpula de Hierro han logrado evitar que una gran parte de los cohetes lanzados por Irán, Hamás o Hezbolá impacten en suelo israelí. En este último ataque, los drones consiguieron penetrar la barrera. "Estamos estudiando e investigando el incidente: cómo un dron se infiltró sin previo aviso y atacó la base", dijo Daniel Hagari, portavoz militar israelí. "Debemos ofrecer una mejor defensa".
Estados Unidos será una parte activa de este objetivo. El Pentágono anunció el domingo que enviará un sistema avanzado de defensa antimisiles a Israel, la batería THAAD (Terminal High Altitude Area Defense), junto con unos 100 soldados estadounidenses para operarlo. El sistema dará más protección al Ejército y a las ciudades israelíes ante misiles balísticos como los que lanzó Irán en su último ataque.
El envío de la batería THAAD implicará aún más a las fuerzas estadounidenses en la guerra en Oriente Medio. La última vez que Estados Unidos envió un sistema de misiles de este tipo a Oriente Medio fue inmediatamente después de los ataques de Hamás a Israel el 7 de octubre del año pasado. A pesar de las posibles implicaciones, Joe Biden se limitó a decir que había ordenado al Pentágono desplegar el sistema "para defender a Israel".
"Esta acción subraya el férreo compromiso de Estados Unidos con la defensa de Israel ante cualquier otro ataque con misiles balísticos por parte de Irán", reza el comunicado difundido por el Pentágono. "Es parte de los ajustes más amplios que el ejército estadounidense ha realizado en los últimos meses para apoyar la defensa de Israel y proteger a los estadounidenses de los ataques de Irán y las milicias alineadas con Irán".
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, advirtió que Estados Unidos estaba poniendo en riesgo la vida de sus tropas si las desplegaba en territorio israelí. "Si bien hemos hecho enormes esfuerzos en los últimos días para contener una guerra total en nuestra región, lo digo claramente: no tenemos líneas rojas en la defensa de nuestro pueblo y nuestros intereses", publicó Araqchi en la red social X.
Esperando la respuesta israelí
El anuncio de Washington y la advertencia de Teherán tienen lugar mientras Israel prepara una respuesta al ataque de Irán del pasado 1 de octubre, cuando disparó cerca de 200 misiles contra el país hebreo. Los sistemas de defensa lograron interceptar la mayoría de ellos y la ofensiva no causó daños significativos ni se registraron víctimas mortales. La Casa Blanca está intentando convencer a Tel Aviv de que la respuesta sea "proporcional" y que se alejen de objetivos militares o instalaciones nucleares iraníes.
Por ahora, no hay detalles sobre el posible plan de Israel, solamente las palabras del ministro de Defensa, Yoav Gallant, como respuesta a la ofensiva de Teherán. "Nuestro ataque será poderoso, preciso y, sobre todo, sorprendente. No entenderán qué sucedió ni cómo sucedió", dijo la semana pasada.
La Cúpula de Hierro de Israel logró evitar la tragedia hace dos semanas, pero el ataque iraní demostró que el sistema de defensa aérea podría verse superado. Este domingo, la muerte de cuatro soldados muertos en el norte del país lo confirmó. La ayuda estadounidense puede fortalecer todavía más los cielos de Israel, pero aumenta el riesgo de bajas estadounidenses, un escenario que podría arrastrar aún más a Estados Unidos al conflicto cada vez más amplio.
"Esos soldados estarán operando desde bases militares israelíes, que Irán ya ha demostrado tener la voluntad y la capacidad de atacar, en un momento en el que se esperan ataques iraníes adicionales de forma inminente", afirmó Harrison Mann, exoficial del ejército estadounidense, a The Washington Post. "Incluso si hacemos la suposición irrazonablemente optimista de que esta batería THAAD puede derrotar a todos y cada uno de los misiles que se dirigen hacia ella, el ejército israelí no puede garantizar la seguridad de estas tropas frente a los drones, que han penetrado con éxito en bases israelíes en el pasado".
El envío del sistema antimisiles ha rebajado la tensión entre Estados Unidos e Israel después de algunos choques entre el presidente Joe Biden y Benjamin Netanyahu sobre algunas de las decisiones del primer ministro israelí en Gaza, donde más de 42.000 han muerto por bombardeos de Tel Aviv. La semana pasada, los líderes mantuvieron una conversación telefónica sobre la respuesta a Irán, aunque no se divulgaron detalles sobre las intenciones del Gobierno de Tel Aviv.
Tampoco sobre la disposición de Netanyahu a tener una respuesta "proporcionada" como pide Washington. Sin embargo, el nuevo escalón que ha subido Estados Unidos en el apoyo a Israel con el despliegue de sus tropas plantea una nueva preocupación para los expertos. "Una vez que esta batería esté instalada e Israel disfrute de la protección de los defensores aéreos estadounidenses, ¿qué incentivo tendrá Netanyahu para cumplir su palabra y no atacar los objetivos sensibles que prometió evitar?", pregunta Harrison Mann.
La operación fue descrita por Hezbolá como "compleja". La milicia libanesa lanzó este domingo un ataque con drones contra una base militar en el norte de Israel, en el que murieron cuatro soldados y decenas resultaron heridos. En un comunicado, el grupo ha explicado cómo ha llevado a cabo la ofensiva. Primero, lanzó decenas de misiles en dirección a la ciudad de Haifa para mantener ocupados los sistemas de defensa israelíes. Después, llegaron los escuadrones de drones, que lograron superar la barrera del sistema de defensa e impactaron en el campo de entrenamiento de Binyamina. "Explotaron en las habitaciones donde se encontraban decenas de oficiales y soldados del enemigo israelí", afirmó Hezbolá.