La ultraderecha cumple los pronósticos y gana en Austria, pero tendrá difícil gobernar
Con estos datos, se cumplirían los últimos sondeos previos a las elecciones, que vaticinaban la victoria de la extrema derecha del FPÖ con un 27% de los votos
La ultraderecha gana en las elecciones austriacas. Según los sondeos a pie de urna, el Partido de la Libertad de Austria se impone con un 29,2% de los votos. El partido liderado por Herbert Kickl gana los comicios por primera vez en la historia democrática de Austria, después de una campaña electoral marcada por las propuestas antimigración y el euroescepticismo. Por su parte, el Partido Popular Austriaco obtendría un 26,3%, y el Partido Socialdemócrata congrega al 20,6% de los sufragios.
Las primeras proyecciones de escaños muestran una ajustada victoria de los ultras. El partido de Kickl consigue 57 diputados, 6 escaños más que el Partido Popular Austriaco (52). Los socialdemócratas se quedarían lejos 41 diputados. Neos y los Verdes empatarían con 17 parlamentarios cada formación.
No obstante, lo más probable es que el resto de partidos forme una coalición antiultra. Los conservadores y los socialdemócratas podrían formar gobierno utilizando, si fuera necesario, los votos de los Neos o los Verdes, con el único objetivo de evitar un gobierno liderado por Kickl.
Con estos datos, se cumplirían los últimos sondeos previos a las elecciones, que vaticinaban la victoria de la extrema derecha del FPÖ con un 27% de los votos, por delante del Partido Popular Austriaco ÖVP (25%) y muy por delante de los socialdemócratas del SPÖ (20%).
Prorruso y en línea con Orbán
El partido se ha opuesto a la adhesión de Bulgaria y Rumanía al espacio Schengen. Es el único país que ha expresado reservas al respecto, y su veto se plantea como parte del programa de seguridad del ÖVP, aunque hay voces disidentes dentro del partido. El FPÖ respalda firmemente esta posición, y si se forma una coalición entre el ÖVP y el FPÖ tras las elecciones, es menos probable que se facilite la entrada de estos Estados en comparación con otras posibles alianzas, como aquellas que incluirían al ÖVP, el SPÖ, Neos o el Partido Verde.
La inmigración también es central para FPÖ, que apela al miedo de la población. Este partido ha desarrollado vínculos documentados con grupos extremistas, como 'los identitarios', que coquetean abiertamente con el nacionalsocialismo y promueven la idea de que las poblaciones blancas del país están siendo gradualmente reemplazadas por inmigrantes.
En política exterior, el FPÖ ha manifestado un apoyo tradicional hacia Rusia. Si este partido llegara al poder, podría suponer un cambio drástico en la dirección política de Austria con respecto a asuntos tan importantes como la guerra de Ucrania. De gobernar, también se dan por sentado alianzas y políticas en alineadas con otros gobiernos ultras de Europa como el de Orbán en Hungría y Fico en Eslovaquia, lo que consolidaría un eje anti-UE en Europa más fuerte.
La ultraderecha gana en las elecciones austriacas. Según los sondeos a pie de urna, el Partido de la Libertad de Austria se impone con un 29,2% de los votos. El partido liderado por Herbert Kickl gana los comicios por primera vez en la historia democrática de Austria, después de una campaña electoral marcada por las propuestas antimigración y el euroescepticismo. Por su parte, el Partido Popular Austriaco obtendría un 26,3%, y el Partido Socialdemócrata congrega al 20,6% de los sufragios.