Es noticia
El bastión socialista resiste por la mínima en Brandemburgo y da un balón de oxígeno a un Scholz asfixiado
  1. Mundo
elecciones regionales

El bastión socialista resiste por la mínima en Brandemburgo y da un balón de oxígeno a un Scholz asfixiado

El Länder, donde la socialdemocracia ha reinado desde la reunificación de Alemania, se convierte en el último laboratorio antes de las generales

Foto: El líder sociademócrata alemán, Dietmar Woidke. (EFE/Clemens Bilan)
El líder sociademócrata alemán, Dietmar Woidke. (EFE/Clemens Bilan)
EC EXCLUSIVO

La socialdemocracia resiste con mucho sufrimiento en las elecciones regionales de Brandenburgo, reino de la socialdemocracia alemana durante las últimas tres décadas. Scholz salva la cara por la mínima. Según las últimas proyecciones, el SPD mantiene su liderazgo con el 30,7 %, pero la ultraderecha de Alternativa por Alemania (AfD) consolida la tendencia que ya marcó hace unos días en Sajonia y Turingia y se impone con el 29,4 % en unos comicios marcados por una participación histórica de más del 73 %.

La tensión era máxima. Los sondeos anticipaban un duelo muy reñido. Y los resultados a pie de urna lo confirman: el SPD gana la batalla por escasas décimas. Su líder regional, Dietmar Woidke, lo sabía y ya apuntó alto en la campaña asegurando que dimitiría si la extrema derecha se hacía con la victoria. La consigna era clara: solo se podían ganar. La supervivencia de la herida socialdemocracia germana pasaba por Brandenburgo.

Los otros partidos de la coalición semáforo —formada por los socialdemócratas, verdes, liberales— se desploman. Y la izquierda populista capitaneada por Sahra Wagenknecht irrumpe con el 13,4% arrebatando a los democristianos de la CDU el bronce, que según las últimas proyecciones de los medios locales, se hace con poco más del 12 %.

Los socialdemócratas salvan la cara debido a la gran asistencia a las urnas de los sectores por encima de los 60 años. Caso inverso a la ultraderecha, que es especialmente popular entre los jóvenes que rondan la treintena. La otra imagen que muestra el mapa electoral deja una lectura en clave geográfica: la parte oriental, próxima a la frontera polaca, se inclina mucho más por el apoyo a la extrema derecha. El otro titular de la jornada electoral es la participación, supera en más de diez puntos a las anteriores de 2019, y la más alta desde 1990.

El aliento y la presión del partido liderado por Alice Weidel está teniendo mucha repercusión e impacto en el Ejecutivo central

Las de Brandenburgo eran las últimas elecciones antes de los comicios generales que la locomotora germana celebra en septiembre de 2025. Este bastión rojo era la última y gran prueba de fuego para el canciller alemán. Los ciudadanos de la principal potencia económica de la Eurozona afrontan su camino a las urnas del próximo año con el Gobierno liderado por Olaf Scholz acumulando mínimos de popularidad históricos y con la extrema derecha de AfD como segunda fuerza en intención de voto, según los sondeos. El aliento y la presión del partido liderado por Alice Weidel está teniendo mucha repercusión e impacto en el Ejecutivo central.

Esta misma semana, Scholz anunciaba la imposición de controles en los cerca de 4.000 kilómetros de fronteras de su país en aras de proteger la seguridad nacional y frenar la inmigración irregular. Desde el atentado de un solicitante de asilo en la localidad de Solingen que dejó tres víctimas mortales, Berlín ha endurecido el discurso y sus políticas migratorias expulsando por primera vez a inmigrantes al Afganistán de los talibanes o poniendo en jaque Schengen, el espacio de libre circulación de bienes y personas.

La mano dura con la inmigración es uno de los núcleos centrales del programa de la extrema derecha alemana. Esta estrategia empezó a calar en los gobiernos europeos tras la crisis migratoria de 2016, cuando llegaron a las fronteras europeas más de un millón de personas que huían principalmente de la guerra en Siria. El Partido Ley y Justicia (PiS) en Polonia o el Fidesz de Víktor Orbán en Hungría vieron en el unwelcome refugees uno de los principales motores de su máquina de voto. España, que había sido una de las pocas excepciones europeas, ya se une a esta tendencia con el debate migratorio cada vez más presente en la agenda. Según el último CIS la inmigración es ya la principal preocupación de los españoles.

Otro de los efectos que se deja notar en el alza de AfD se palpa en la ayuda a Ucrania. La extrema derecha comparte con la izquierda populista de Sahra Wagenknecht, escindida de Die Linke, la visión de que es necesario frenar la ayuda a Ucrania para forzar las negociaciones de paz con Vladímir Putin, incluso si ello conlleva la cesión de algunas partes del territorio ucraniano a Moscú. Con esta presión de fondo, una economía en desaceleración y un hastío social, Scholz ha revelado sus intenciones de dejar de financiar el envío de armas a Kiev con los presupuestos nacionales ya en 2026.

La irrupción de fuerzas alternativas revela en Alemania un sentimiento de desafección ciudadana generalizada

La nueva sacudida en el tablero político alemán se produce en medio de las negociaciones para la formación de Gobierno en Turingia y Sajonia, que celebraron elecciones el pasado 1 de septiembre reivindicando el buen momento de AfD, que rubricó la primera victoria de la ultraderecha en el país desde el nazismo. El resto de fuerzas han confirmado su intención de aplicar el cordón sanitario, pero la imagen revela una realidad cada vez más presente y que se extiende más allá de las fronteras alemanas: la necesidad de dialogar y negociar con fuerzas en las antípodas ideológicas, como es el caso de los democristianos liderados por Friedrich Merz con la izquierda radical de Wagenknecht, que se proyecta como la fuerza bisagra y anticipa el inicio de la institucionalización de gobiernos Frankenstein.

La irrupción y el ascenso meteórico de fuerzas alternativas revela en Alemania, al igual que en muchos países de la órbita europea, un sentimiento generalizado de pérdida de confianza en los gobiernos tradicionales y de desafección ciudadana. El cansancio social hace mella en unos tiempos convulsos marcados por el impacto socioeconómico de la peor pandemia del siglo y del regreso de la guerra al Viejo Continente y las consecuencias coyunturales que todo ello ha tenido en la mente y los bolsillos de los ciudadanos.

La socialdemocracia resiste con mucho sufrimiento en las elecciones regionales de Brandenburgo, reino de la socialdemocracia alemana durante las últimas tres décadas. Scholz salva la cara por la mínima. Según las últimas proyecciones, el SPD mantiene su liderazgo con el 30,7 %, pero la ultraderecha de Alternativa por Alemania (AfD) consolida la tendencia que ya marcó hace unos días en Sajonia y Turingia y se impone con el 29,4 % en unos comicios marcados por una participación histórica de más del 73 %.

Elecciones Alemania Alternativa para Alemania
El redactor recomienda