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Un paseo por el barrio maldito de Roma: la cara B de Italia que explica el auge extremista
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CINCO VIDAS PARA EXPLICAR UN BARRIO

Un paseo por el barrio maldito de Roma: la cara B de Italia que explica el auge extremista

En medio de una nueva grave crisis en el Gobierno italiano, viajamos hasta un barrio de los suburbios de Roma para entender el auge de los extremismos y la desafección política

Foto: Tor Bella Monaca. (Fabio Moscatelli)
Tor Bella Monaca. (Fabio Moscatelli)
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La grave crisis política en Italia vuelve a acaparar los focos con su enésima crisis de Gobierno, fracturado una vez más por las luchas de poder entre políticos. Pero el país de la Dolce Vita tiene una poco difundida cara B que sirve para explicar el auge de los extremismos y la desafección política que crece en la sociedad italiana. Detrás de los omnipresentes monumentos y bellas playas, hay enormes barriadas como Tor Bella Monaca que sobreviven a los juegos de poder de sus señorías. Esta es su historia.

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Los barrios no tienen memoria, la tienen sus gentes. Las de dentro y las de fuera. Las de antes y las de después. Y esa memoria pasa entre ellas, de generación en generación, y en ocasiones como con Tor Bella Monaca (TBM) se convierte en una condena. Tor Bella Monaca es un barrio de Roma, pero no es la del imaginario, es una cosa distinta, periferia de la periferia. Es lo "maldito", lo olvidado. Para la gran mayoría de sus vecinos de urbe, que nunca han puesto un pie ahí, es solo el barrio de la droga, la pobreza, las casas públicas ocupadas, el desempleo…

Roma es la ciudad más bella del mundo, dicta buena parte de la aldea global, y los romanos de la periferia apenas acuden a ese museo a cielo abierto dedicado al turismo. Habitan en sus barrios entre el orgullo y la amargura por vivir a la vez en una ciudad de la que todos hablan, pero que ellos ni viven ni ven. A las afueras del Coliseo y el Panteón, tras varias barriadas, una autopista y la Gran Circunvalación —convertida en muralla para no molestar conciencias—, existe un agujero desconocido en el que habitan 28.000 personas dentro del distrito VI, donde viven más de 250.000. Esta es su historia, compleja, contada por algunos de ellos para que los demás no la deformen. Cinco singulares vidas para explicar un singular barrio. La desconocida cara B de la ciudad de los mármoles.

La trapecista

A Adelina Larible los pies le han colgado toda la vida del cielo. Su vida es un cuento extraño que narra ella misma. Nació en 1941 en un circo, en el seno de una familia de artistas. Con cinco años era la artista más pequeña del mundo y se convirtió en trapecista en el circo Barnum. Recorrió el globo dando brincos por el aire, se casó con un famoso funámbulo, conoció a Charles Chaplin y bailó con un astronauta recién bajado del espacio en la Casa Blanca. Se separó, se casó con Roberto Dell’Acqua, actor que ha doblado en las escenas de riesgo a Roberto Benigni y ha participado en algunas películas de Bud Spencer y Terence Hill. En una extraña última pirueta de su vida, dio un doble salto mortal y cayó en Tor Bella Monaca. Sin red y sin aplausos del público, ella, su marido y dos hijas se encontraron en un barrio nuevo de la periferia de Roma sin saber qué hacer.

placeholder Adelina Larible. (F. M.)
Adelina Larible. (F. M.)

"Mi vida en el circo terminó. Roberto hacía de doble de Benigni y trabajaba mucho en el cine hasta que eso se fue acabando también. No hacíamos ya nada y nosotros los artistas no sabemos estar en casa, echamos de menos nuestro ambiente. Entonces, le dije a Roberto que abriéramos un Luna Park (miniparque de atracciones) para niños. En 1983 abrimos una sala de juegos que estaba siempre llena. Aquí no había nada para niños. Después abrimos el parque. Hemos ido comprando atracciones poco a poco, trabajando mucho", recuerda Larible, sentada en la taquilla de su miniparque de atracciones que 40 años después sigue siendo el único lugar de diversión para los pequeños del barrio.

¿Cómo era entonces TBM? "No existían aún las torres de viviendas. En los 80, era un barrio popular al que llegaban personas de toda Roma e Italia. Ha sido siempre un lugar particular. Había gente difícil". Un ambiente que puede provocar problemas. "Al inicio los tuvimos con esta gente porque no eran educados, pero han visto que nosotros éramos gente buena. Los hemos acogido y hemos acabado haciendo amistad con ellos, una familia. Nosotros los hemos entendido a ellos y ellos a nosotros. Roberto siempre les dijo: 'Chicos, yo os quiero, pero hacéis una vida que no es la nuestra. Hacerme un favor, cuando hacéis vuestras cosas no vengáis aquí que me metéis en problemas'. 'Sí, Roberto, no te preocupes, no venimos aquí', le prometieron. Y así se alejaron", recuerda Adelina.

Foto: El barrio Tor Bella Monaca, uno de los más pobres de Roma. (Fabio Moscatelli)

Esa vida de barriada, con sus propios equilibrios, tenía entonces sus retos. "Vino gente de fuera a pedirnos dinero por dejarnos trabajar, pero la gente del barrio nos protegió. Yo a veces estaba sola porque Roberto se iba a trabajar al cine y ellos desde las terrazas vigilaban que ninguno me diera problemas”. El Adelandia Luna Park es una institución del barrio. Roberto y Adelina fueron siempre dos personas muy queridas que no dudaban en regalar fichas de sus atracciones a las familias con dificultades. Cuando murió Roberto, el Ayuntamiento no quiso renovar la licencia a sus hijas por problemas burocráticos. El parque estuvo cerrado más de un año.

Pero TBM era menos TBM sin ellos y la gente se organizó, realizó manifestaciones y hasta hizo una colecta de dinero para reparar instalaciones estropeadas por el desuso. "Adelandia no se toca", fue una pancarta que colgó un colectivo de madres. Y, finalmente, reabrió. "Esta es la única distracción para niños en el barrio. Las familias aquí son felices y nosotros somos felices en TBM", señala Adelina.

El municipio VI de Roma, al que pertenece Tor Bella Monaca, tiene más de 250.000 habitantes y una edad media de 41,9 años, cuatro años menos que la media de Roma. Tiene también el mayor porcentaje de menores entre cero y 14 años, un 15,8% del total de la población, casi tres puntos por encima de la media de la ciudad. Pese a eso, es el municipio con menos plazas de guardería de toda la ciudad, con un 22% de demanda cubierta respecto al 31% de Roma. TBM, en concreto, sufre la mayor tasa de abandono escolar de toda Roma. No hay, además del Luna Park, ningún punto de diversión para niños o adolescentes en toda la barriada.

La activista amenazada de muerte

La puerta de la casa de Tiziana Ronzio, en una planta alta de la llamada Torre Amarilla, tiene una primera verja gruesa de metal y una puerta de madera después. La puso para protegerse de sus vecinos. Desde su ventana, a menos de 100 metros, se ve el Luna Park de Adelina y un coche patrulla de Carabinieri que está allí las 24 horas. Tiziana, una enfermera de 52 años, separada y con dos hijos, tiene protección policial perenne tras denunciar la venta de drogas en su edificio. Hasta hace nada, esa torre, explica ella, era un lugar donde transitaban yonquis a todas horas y dejaban jeringuillas, vómitos u orines en las escaleras.

placeholder Tiziana Ronzio. (F. M.)
Tiziana Ronzio. (F. M.)

"Yo he denunciado a los traficantes y me han tirado gasolina sobre el coche, quemado y destrozado la puerta de casa, han intentado atropellarme… Finalmente, fui agredida por el clan. El hijo me empezó a sacudir contra la pared mientras la madre me arañaba por toda la cara con las uñas y me masacracron", recuerda ella en el salón de su casa.

—¿Son personas que viven en el barrio?
—Viven en este edificio.
—¿Sigue la venta de droga aquí?
—Una familia ha sido desalojada porque no pagaban el alquiler, agua y luz desde hace 30 años, pero les encontraron 30.000 euros y droga dentro. Ellos se han ido de la casa, pero no del barrio. Las otras familias que he denunciado siguen aquí. Hay veces que comparto con alguno el ascensor.
—¿Le dicen algo?
—Sí, de todo. Me amenazan.
—¿Tiene miedo si sale a tomar un café fuera?
—Decir que no tengo miedo sería mentir. Son personas sin filtro, muchos toman drogas y bajo el efecto de la droga cambia todo. Pero no es un miedo que me vence, hago de todo, pero no voy a determinados lugares.
—¿El barrio tiene miedo?
—Sí, pero si el Estado muestra una presencia, una constancia, la gente sale. Hace seis años la gente era más cerrada.

Esa labor de Tiziana le valió en 2019 ser condecorada con la Orden de Mérito por el presidente Sergio Mattarella. Ella preside una asociación, Tor Più Bella, que intenta cambiar la realidad de esas calles. Su visión del barrio está relacionada con su propia rutina y su lucha.

Foto: Mario Draghi abandona el Palacio del Quirinal tras reunirse con el presidente, Sergio Matarella. (EFE/EPA/Massimo Percossi)

—¿Todo el mundo aquí conoce a alguien que está relacionado de alguna manera u otra con la droga?
—Más o menos sí. Por desgracia o porque han entrado en contacto. En un barrio de 28.000 personas tenemos una comisaria con 30 agentes. Es una gota de agua en el mar.
—¿Las administraciones se han olvidado de TBM para tener concentrado un grave problema en un barrio de la periferia?
—Yo creo que Tor Bella Monaca ha nacido para hacer un gueto donde han metido a los peores de los peores pensando que era la solución del problema. Luego han entendido que el problema no es TBM, es global, porque, cuando la droga se expande por todos los barrios, se convierte en algo general. El otro día encontramos dos chicos dormidos en el prado que habían venido de Génova. En TBM ha habido sucesos muy graves: homicidios, asesinatos. A la salida de TBM, Via delle Rustica, se ha descubierto una casa de torturas. En 2022 esto es alucinante.
—¿Pero esto es una guerra que afecta a los clanes y el resto puede hacer una vida más o menos normal?
—No, aquí parece que haces una vida normal, pero no lo es. Normalidad es salir y estar tranquilo. Si tienes un accidente de coche, rezas para que no sea con algún personaje o que no te meta en ningún problema y te pille en medio. Yo amo TBM, hay muchos recursos, pero negar los problemas es falso. Se vive "bien" si lo conoces y sabes dónde moverte, pero, si vienes de fuera, esto es complicado.
—¿Cómo será TBM en 10 años?
—Yo estoy convencida que será un barrio normal de Roma, pero el problema de la droga se mantendrá porque hay un problema político que no se quiere arreglar.
—Honestamente, ¿si le dan la oportunidad de irse a vivir a otro barrio, ¿qué haría?
—Tendré dificultades para irme, porque amo mucho a TBM. Creo que me moriría viviendo en otra parte.

Muchos vecinos señalan la construcción de las torres de vivienda pública como el inicio de los problemas de TBM. Es el barrio con mayor porcentaje de vivienda pública de toda Italia, un 82%. Muchas casas fueron ocupadas hace décadas, antes de entregarlas a sus propietarios, y muchas se siguen ocupando ahora. Cuando un vecino muere o deja una vivienda, nos explican, en ocasiones el vecino de al lado tira un muro y se adueña del apartamento contiguo. La impunidad es casi total y algunos clanes han tomado el control de ese mercado inmobiliario ilegal.

El pizzero 'loco'

Cuando el maestro pizzero Marco Quintili anunció a finales de 2018 que pensaba abrir su primer restaurante en Tor Bella Monaca, todo su entorno le preguntó: ¿has perdido la cabeza o estás loco? Poco después, 2020, su pizzería I Quintilli ocupó el puesto 19 en la prestigiosa lista 50 Top Pizza de Italia. En junio de 2022, un martes, no se encuentra una mesa libre en su extensa terraza.

placeholder Marco Quintili. (F. M.)
Marco Quintili. (F. M.)

"Yo enseñaba en varias escuelas, era considerado uno de los mejores profesores de 'pizza' napolitana, y una noche mi mujer y algún amigo me dijeron: 'Sí, eres bueno, pero quizá no serías bueno en abrir tu pizzería'. Acepté el reto", explica Marco mientras comemos una 'pizza' en su exitoso restaurante. Empezó entonces la búsqueda de un local donde poner su horno: "Hice una foto del local, la publiqué en mis redes y varios amigos me escribieron 'estás loco, ahí es imposible abrir'. Y yo contesté: ‘¿Por qué es imposible? Es una zona en la que venden drogas, qué importa, en Nápoles también las mejores pizzerías están cerca de puntos de venta’. Abrí la pizzería y al inicio no fue nada fácil”.

Entonces, pasó una periodista, hizo varias preguntas, vio la calidad de los productos y escribió un artículo en el que dijo que aquella era la mejor 'pizza' de Roma. Desde entonces, I Quintilli, una humilde pizzería de una conflictiva barriada borró de un plumazo la ley no escrita de que en TBM los únicos negocios posibles agujerean brazos o conciencias.

Marco afirma que no tuvo miedo cuando abrió la pizzería en un barrio tan problemático. "Estaba convencido de la comida que ofrecía, ¿por qué no ibas a venir? Hay aparcamiento. Claro, siempre hay alguno que tiene miedo de TBM, pero, créeme, que hay sitios peores en Roma", señala. Además, asegura que nunca ha tenido problemas con los vendedores de droga: "Las personas que trafican no tienen interés en nosotros. Ellos respetan a las personas que quieren trabajar aquí. Los grandes jefes de plaza no quieren un desierto, un barrio feo e invivible".

Foto: Moción de confianza en el Senado de Italia. (EFE/Angelo Carconi)

Su éxito ha cambiado un poco la imagen del barrio. Por allí pasa gente del resto de Roma y de fuera. Han ido artistas como Valentina Vignali o Pino Insegno. Incluso la anterior alcaldesa, Virgina Raggi, ha ido a comer allí. Lástima que se suspendiera a última hora una comida con el ex primer ministro Giuseppe Conte. Marco, que hoy tiene tres pizzerías y está a punto de abrir la cuarta, asegura que esta es la que más dinero le da. "Preferí alquilar un local por 1.500 euros al mes en este barrio que uno de 20.000 en una zona céntrica. Yo tengo 18.500 euros de margen para invertir en comprar mejores productos", explica.

El barrio forma parte de la realidad de I Quintili. Tanto que Marco decidió emplear a varios vecinos metidos en la droga. "El problema es que aquí hay poca escolarización, falta inteligencia. El Ayuntamiento invierte poco, hay poco trabajo, mucho abandono escolar…". La pizzería es una isla en el barrio. En los propios soportales donde Marco tiene su negocio hay una hilera de persianas bajadas donde no se ejerce ninguna actividad. La mala fama del barrio sigue siendo un escollo. “Los periódicos no quieren escribir de esta realidad. Los poderes creados no tienen interés en estos barrios", acusa Marco.

Según el Instituto de Estadística de Roma Capitale, el Municipio VI tiene una renta media de 17.053 euros al año por los 21.284 de media de Roma. Hay un 66% de locales empresariales activos por cada 1000 habitantes, por el 101% de media de toda Roma. Según el último informe de Caritas, de 2022, es el barrio más pobre de la ciudad.

El exdrogodependiente

Carlos trabaja en un descampado en una de las entradas a Tor Bella Monaca con una caravana o coche. Todos son exdrogodependientes que ayudan ahora a los toxicómanos a que no se pinchen con jeringuillas usadas, a no taladrarse la mente y los brazos, a saber si tienen VIH y, de vez en cuando, a convencer a alguno de que salga del pozo que todos ellos conocen bien. "Yo he salido de la droga hace más de tres años porque he tocado fondo. He estado 34 años consumiendo, de los 16 a los 50, y me destrocé. He estado 19 años en arresto domiciliario. Vendía droga y consumía en casa. Te vas alejando de todos. Hay muchas cosas que no recuerdo. Mi hijo vivía en el mismo edificio. Un día me dio un ataque de pánico y dejé de consumir. Aún pasé un año vendiendo, la tenía ahí, pero no la tocaba, hasta que lo dejé del todo", explica Carlos. De vez en cuando saluda a alguno de los habituales que pasan por allí a pedir jeringuillas y charlar.

placeholder Foto: F. M.
Foto: F. M.

Hoy es un trabajador de Villa Maraini, un centro de ayuda a toxicómanos de Roma, que acude cada día a su cita con su pasado. "Yo sé lo que pasa por la cabeza de estos chicos. Ellos se fían de nosotros porque saben que hemos estado ahí". Su labor es trabajar para reducir daños. "Cambiamos jeringuillas, las retiramos e intentamos hablar con los chicos en el momento justo para intentar tratarlos en la Villa. Ellos entienden que tienen un problema, pero necesitan tiempo. Muchos son gente de bajo nivel que duermen en las calles, bajo puentes, parques… y no es fácil convencerlos".

Una parte de TBM es un reguero de yonquis que compran allí calmante para sus venas. Es la parte del entorno de Via dell’Archeologia, donde hay grandes edificios con patios interiores controlados por múltiples jóvenes cuyo trabajo es vigilar lo que ocurre fuera. Todo está a la vista, descarado, impune. "Aquí viene gente con trabajo, dinero, hasta abogados. Viene gente de toda Roma a comprar aquí. Este es el barrio con mayor venta de droga", explica. El perfil de los toxicómanos es, en su mayoría, hombres y hasta de clases medias y altas. "Hay gente que te dice que no paga sus impuestos porque se gasta el dinero en droga", sostiene.

Si uno mete las palabras 'droga' y 'Tor Bella Monaca' en un buscador de internet aparece un reguero interminable de noticias. En octubre pasado hubo 13 casos de sobredosis en el barrio, una de las cifras más altas de los últimos años que ha hecho saltar las alarmas. El consumo de heroína y cocaína crece, pero no hay cifras oficiales. Hay datos que son representativos, como que solo en el centro Villa Maraini tratan a 600 toxicómanos al día.

El fotógrafo de Tor Bella Monaca

Fabio Moscatelli se ha convertido en los ojos del barrio. Desde 2002 vive aquí junto a su mujer y su hija. Recorre sus calles, entra en las casas y pasea por los parques captando el alma de este lugar. "TBM siempre se ha visto con prejuicios y yo tenía curiosidad por conocer el Bronx italiano. En estos 20 años yo mismo he cambiado también mi idea de TBM. He conocido y aprendido mucho de este lugar cuando he empezado a fotografiarlo. Antes lo consideraba un barrio dormitorio y con la fotografía he entendido su potencial”, explica.

placeholder Fabio Moscatelli. (F. M.)
Fabio Moscatelli. (F. M.)

Fabio tiene una visión propia de esta periferia. "TBM no necesita héroes, necesita personas normales", dice. Con sus fotos, quiere ir más allá de los estereotipos. "Me hice una pregunta: '¿Es posible que TBM sea un sitio donde solo se vende droga?'. Es un barrio donde viven 28.000 personas y la mayoría se levanta temprano y va a trabajar".

En estos años, el también profesor de Fotografía ha traído a alumnos y colegas a retratar el barrio. La labor es importante porque todos hablan en Roma de TBM, pero nadie realmente conoce este lugar. "A mis alumnos les digo de broma que traigan el chaleco antibalas. Vienen con miedo y luego se les pasa rápido. Mucha gente que viene luego me dice: 'Yo no conocía esta TBM'. He llevado la periferia al museo Macro donde hicimos una exposición de fotos y una charla sobre la vida del barrio. He llevado la periferia al centro por una vez", señala con orgullo.

Foto: El primer ministro italiano, Mario Draghi. (Reuters/Albert Gea)

Fabio ha entrado en la casa de decenas de personas a las que ha fotografiado. "Empecé el proyecto de fotografía del barrio en 2017 y me sorprendió la facilidad con la que la gente me abría las puertas y comenzaba a hablar. Me ha sorprendido mucho el sentido de pertenencia al barrio. Nadie, nunca, me ha dicho que se quiere ir. La mayoría me dice que esta es su casa. Como Anna, que vivía cerca de la Plaza de España de Roma (una de las zonas más exclusivas de la ciudad) hace 30 años. Se quedó viuda y le acabaron otorgando una vivienda de protección oficial en TBM. Al principio, me contaba que para ella fue un trauma y ahora dice que ella de aquí no se va".

El objetivo de Fabio es contar esa realidad a la que Anna hace referencia. Esa que hace que la cafetería Due Pini, donde quedamos por primera vez, esté llena un domingo por la mañana para los desayunos, mientras algunos se acercan a escuchar misa en la Parroquia de Santa Rita. Una vida normal que siempre se abre camino entre lo excepcional. En el municipio al que pertenece el barrio, hay 2.656 camas para turistas por las 11.367 de media que tiene Roma. Existe el infierno de la droga y pobreza en TBM, también esa vida rutinaria parecida a muchos otros barrios. Fabio deja una interesante reflexión final. "La degradación es de Roma, de toda la ciudad. Nunca esta ciudad había estado como ahora, es una situación terrible. Roma es hoy toda una gran periferia".

La grave crisis política en Italia vuelve a acaparar los focos con su enésima crisis de Gobierno, fracturado una vez más por las luchas de poder entre políticos. Pero el país de la Dolce Vita tiene una poco difundida cara B que sirve para explicar el auge de los extremismos y la desafección política que crece en la sociedad italiana. Detrás de los omnipresentes monumentos y bellas playas, hay enormes barriadas como Tor Bella Monaca que sobreviven a los juegos de poder de sus señorías. Esta es su historia.

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