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Gobierno nuevo cada 13 meses: así se convirtió Italia en una bestia ingobernable
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Italia, el perpetuo caos político

Gobierno nuevo cada 13 meses: así se convirtió Italia en una bestia ingobernable

Desde 1994, España ha tenido cinco presidentes, los mismos que Francia; mientras que Alemania, por su parte, ha tenido cuatro cancilleres. Por el Ejecutivo italiano han pasado 10 primeros ministros al frente de 16 gobiernos

Foto: Moción de confianza en el Senado de Italia. (EFE/Angelo Carconi)
Moción de confianza en el Senado de Italia. (EFE/Angelo Carconi)

Si, lo han oído bien. De media, en Italia se conforma un Gobierno nuevo cada 13 meses. El actual Ejecutivo de Mario Draghi es el 69º gabinete en el país desde el fin de la II Guerra Mundial. Para ponerlo en contexto: desde 1994, España ha tenido cinco presidentes, los mismos que Francia; mientras que Alemania, por su parte, ha tenido cuatro cancilleres. Pues bien, por el poder ejecutivo italiano han pasado 10 primeros ministros al frente de 16 gobiernos distintos. De concretarse la dimisión de Draghi —rechazada por el presidente de la República, Sergio Mattarella—, estaríamos ante una vuelta de tuerca más al 'excepcionalismo' político italiano.

El principal causante de este cortocircuito de inestabilidad política —coinciden los expertos— está en su sistema electoral. Reformado cinco veces desde 1946, el reglamento prima la proporcionalidad en el número de escaños que reciben las candidaturas, generando parlamentos muy fragmentados y sin mayorías claras. Y estos legislativos atomizados alumbran gobiernos débiles, sustentados sobre inestables alianzas permanentemente amenazadas por luchas de intereses y egos.

Foto: El primer ministro italiano, Mario Draghi. (EFE/Angelo Carconi)

La inestabilidad es, también, un legado histórico de la Guerra Fría, cuando los demócratas cristianos establecieron todo tipo de pactos con tal de mantener fuera del Gobierno al Partido Comunista italiano durante la Primera República (1946-1994). Esta cultura de coaliciones heterogéneas se mantiene hoy en día, dando lugar a esta perenne sensación de crisis de gobierno. A continuación, analizamos los principales cambios gubernamentales que ha vivido el país en su historia reciente.

Draghi saldará la crisis de su Gobierno en el Parlamento

El proceso de 'mani pulite'

En 1992, una investigación que destapó varios casos de corrupción en la clase política italiana causó una gran conmoción en la opinión pública del país. En 1994, año que marca el inicio de la Segunda República, se convocaron elecciones generales en las que se impuso la coalición Polo de las Libertades, liderada por Silvio Berlusconi. Además de Forza Italia (el partido de Berlusconi), estaban la Liga Norte y la fuerza neofascista Alianza Nacional. Sin embargo, la agrupación conservadora colapsó en diciembre del mismo año, cuando la Liga retiró su apoyo a la coalición.

En 1995, se estableció un Gobierno tecnocrático con Lamberto Dini como primer ministro, pero abandonó el cargo a principios de 1996. Las elecciones de ese año las ganaría la formación centro izquierdista El Olivo, con Romano Prodi como 'premier'. Sin embargo, en 1998, el Gobierno perdió una moción de confianza por tres votos y Prodi tuvo que dejar el cargo. Un año más tarde, Massimo D'Alema, dirigente del partido Demócratas de Izquierda, formaba un nuevo Ejecutivo. Pero de nuevo, un año más tarde, los malos resultados electorales regionales obligaron a la coalición a cambiar de dirigente, eligiendo al socialdemócrata Giuliano Amato.

Foto: El primer ministro italiano, Mario Draghi. (Reuters/Remo Casilli)

Gobiernos de Berlusconi y Prodi

En las elecciones de 2001, Berlusconi vuelve al poder de la mano de la coalición Casa de las Libertades, formada por Forza Italia, Alianza Nacional, Liga Norte, Centro Cristiano Democrático y Cristianos Democráticos Unidos. El líder conservador pasó por los juzgados por un escándalo de corrupción en este periodo, siendo finalmente absuelto. Ya en 2006, Prodi devuelve el centro izquierda al poder. Sin embargo, en febrero de 2007, al estilo Draghi, presentó su dimisión ante el presidente de la República, quien también le pidió que no dejara su cargo. Aunque aceptó, casi no sobrevive a una moción de confianza poco después. Finalmente, fue derribado en enero de 2008 con una segunda moción que no pudo superar.

Berlusconi IV

El polémico empresario no estaba listo para dejar el poder. En las elecciones de 2008, se enfrentaron el Partido Democrático, de ideología socialdemócrata, y la coalición conservadora El Pueblo de la Libertad. Fue esta segunda quien ganó las elecciones y estableció el Gobierno 'Berlusconi IV'. Pero, en 2010, más de 30 diputados se marcharon de la coalición, dejándola con un pie fuera del poder ejecutivo. Al año siguiente, Berlusconi es llamado a los juzgados acusado de abuso de poder y de mantener relaciones con una menor de edad. Finalmente, en 2011, el primer ministro presentó su dimisión.

placeholder Silvio Berlusconi, en Nápoles. (EFE/Ciro Fusco)
Silvio Berlusconi, en Nápoles. (EFE/Ciro Fusco)

La era pos-Berlusconi

Tras la marcha de Berlusconi, el empresario Mario Monti es encargado de formar un Gobierno de carácter tecnocrático. En 2013, Enrico Letta, del Partido Democrático, llega a primer ministro de la mano de una gran coalición que también incluyó al partido El Pueblo de la Libertad. Aunque, un año más tarde, se erige como líder del Partido Democrático Matteo Renzi, quien forma una coalición de izquierdas para gobernar el país. En 2016, sin embargo, presenta su dimisión al no conseguir pasar una reforma constitucional, siendo sucedido por Paolo Gentiloni, del mismo partido.

La llegada del M5S

Tras dos años de gobierno del centro izquierda italiano, en las elecciones de 2018 llegó al poder la primera coalición populista de Europa Occidental; una alianza extraña entre el partido antisistema Movimiento 5 Estrellas (M5S) y la Lega, el partido de extrema derecha liderado por Matteo Salvini. Como primer ministro se nombra a Giuseppe Conte. Un año después, Salvini se retiraría de la coalición para forzar unas nuevas elecciones ante sus buenas perspectivas en las encuestas. Sin embargo, Conte se alió con el Partido Democrático y otros minoritarios de izquierda y consiguió mantenerse en el poder formando un nuevo pacto de gobierno.

Foto: Fratelli d'Italia en Milán. (EFE/Flavio Lo Scalzo)

Las graves consecuencias económicas causadas por la pandemia del covid-19 dieron lugar, en febrero de 2021, a la llegada al poder ejecutivo de Mario Draghi, quien formó un Gobierno referido como de "unidad nacional", apoyado por ambos espectros de la política italiana, incluyendo el M5S (el cual causó que Draghi presentara su dimisión), Lega, el Partido Democrático y Forza Italia.

La dimisión de Mario Draghi está todavía por resolver y con ella, el futuro político de Italia. Pero visto su historial, parece difícil que esta crisis de gobierno vaya a ayudar al país a alcanzar, por fin, una relativa estabilidad política.

Si, lo han oído bien. De media, en Italia se conforma un Gobierno nuevo cada 13 meses. El actual Ejecutivo de Mario Draghi es el 69º gabinete en el país desde el fin de la II Guerra Mundial. Para ponerlo en contexto: desde 1994, España ha tenido cinco presidentes, los mismos que Francia; mientras que Alemania, por su parte, ha tenido cuatro cancilleres. Pues bien, por el poder ejecutivo italiano han pasado 10 primeros ministros al frente de 16 gobiernos distintos. De concretarse la dimisión de Draghi —rechazada por el presidente de la República, Sergio Mattarella—, estaríamos ante una vuelta de tuerca más al 'excepcionalismo' político italiano.

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