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Una sociedad frente al colapso: ¿qué pasa cuando tu presidente huye del país?
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Sri Lanka, al límite

Una sociedad frente al colapso: ¿qué pasa cuando tu presidente huye del país?

Gotabaya Rajapaksa ha logrado huir a las Maldivas en medio de las intensas protestas por la crisis económica que azota Sri Lanka. Cómo saldrá el país de este atolladero es todavía una incógnita

Foto: Manifestantes frente a la oficina de Ranil Wickremasinghe, primer ministro y ahora presidente interino de Sri Lanka. (Reuters/Dinuka Liyanawatte)
Manifestantes frente a la oficina de Ranil Wickremasinghe, primer ministro y ahora presidente interino de Sri Lanka. (Reuters/Dinuka Liyanawatte)

A la tercera fue la vencida. Le ha costado, pero finalmente el presidente de Sri Lanka ha logrado huir del país. Gotabaya Rajapaksa ha viajado la madrugada de este miércoles a las Maldivas en medio de una crisis sin precedentes en el país. Lo ha hecho acompañado de la primera dama y de sus funcionarios de seguridad, uno de ellos su hermano, Basil. Mientras, el país sigue sumido en una de las crisis económicas más graves de su historia y las protestas masivas que reclaman un cambio. ¿Cómo saldrá Sri Lanka de este atolladero?

El presidente intentó huir a Dubái y Abu Dabi desde que los manifestantes se instalaron en la residencia. Seguramente las imágenes que quedarán en el recuerdo sean las de cientos de personas asaltando el palacio presidencial y dándose un baño en la piscina de Rajapaksa. Fue en ese momento en el que el mandatario se pudo dar cuenta de que tenía pocas salidas: o dimitía o dimitía. Lo ha hecho, pero a medias tintas.

Gota, el diminutivo con el que se le conoce popularmente, prometió presentar su carta de renuncia este miércoles, poniendo fin a casi dos décadas del dominio de su familia sobre el país. Ha sido precisamente en la madrugada, horas antes de tener que hacerlo, cuando ha huido rumbo a las Maldivas. La estrategia, según apuntan medios locales, es aprovechar la inmunidad judicial de la que goza mientras esté en el cargo. Por eso quiere llegar hasta Emiratos Árabes Unidos, su primera opción como destino final, para renunciar allí y no tener que hacer frente a un posible arresto por supuestos casos de corrupción.

Foto: Manifestantes asaltan la residencia del primer ministro en Colombo. (EFE/Chamila Karunarathne)

El Parlamento no ha recibido una carta de renuncia, pero si Rajapaksa ha logrado salir del país, quizá no tarde en llegar. Mientras tanto, el primer ministro, Ranil Wickremesinghe, se ha convertido en el presidente interino. Estas fueron las instrucciones de Gota y también la solución constitucional hasta que el Parlamento escoja al nuevo mandatario de Sri Lanka. Se plantea que sea el 20 de julio, en menos de una semana, pero el camino puede ser largo.

Wickremesinghe se perfilaba como el punto medio para intentar poner orden hasta que se calmen las aguas, pero su nombramiento ha provocado todo lo contrario. La indignación en Sri Lanka no responde solamente a la gestión de Gotabaya Rajapaksa, sino también a la figura de un primer ministro que no ha sabido dar una respuesta a una crisis rampante y a un descontento generalizado. La corrupción y la mala gestión económica planean sobre la cúpula del poder en Sri Lanka y los manifestantes han demostrado que no van a dejar pasar ni una más.

'Ranil lunático, Gota lunático'

El camino de Sri Lanka para salir de esta crisis no parece fácil. El partido del que Gota forma parte sigue teniendo una mayoría de los escaños y no está claro si la elección del presidente por parte del Parlamento logrará contentar a los manifestantes. Además del candidato que presente el partido oficialista, se prevé que otros dos aspirantes de la oposición opten al cargo. Con su huida, Gota ha dejado al país en unn vacío político. Ni siquiera ha tenido negociaciones o posibles acuerdos con políticos para que la transición sea más fácil. Tampoco ha hecho una comparecencia pública desde que abandonó la residencia oficial la semana pasada.

Las protestas siguen en las calles, en la residencia presidencial y ahora en la oficina del antiguo primer ministro, donde se han instalado pocas horas después de que fuera nombrado presidente interino. Según la BBC, con gritos de "Ranil lunático, Gota lunático", los manifestantes han entrado en las delegaciones del Gobierno. En las calles, la tensión aumenta y las autoridades policiales han respondido con gas lacrimógeno. Wickremesinghe ha instado a las fuerzas de seguridad a hacer todo lo que sea necesario para restaurar el orden. Incluso se ha referido a algunos manifestantes como una "amenaza fascista". La pregunta es si las autoridades se mantendrán al margen de las protestas si la tensión aumenta todavía más.

Elegido en 2019, el hasta ahora presidente ha resistido todo lo que ha podido a pesar de las intensas críticas que han rodeado su mandato. La crisis financiera ha dejado el país en suspensión de pagos, sin combustible, sin medicinas, con problemas de escasez de alimentos y con una inflación histórica. De esta situación se culpa tanto a él como al resto de los miembros de su familia que han ocupado cargos en el Gobierno. El mismo Gota fue ministro de Defensa durante la legislatura de su hermano, Mahinda.

Durante su mandato, se puso fin a la guerra civil esrilanquesa de 2009, un conflicto sangriento que terminó con acusaciones de violaciones de derechos humanos contra el clan Rajapaksa. Precisamente este pasado fue el que convenció a los votantes en 2019. El peor atentado terrorista en la historia del país dejó 269 víctimas, entre ellos turistas y extranjeros que se alojaban en hoteles de lujo. Fue la fama de 'mano dura' la que ayudó a Gota a conseguir la victoria presidencial. A partir de ahí empezó la debacle y a la caída de la llegada de turistas por el atentado se sumaron las consecuencias de la pandemia. Luego, medidas como la prohibición —sin planificación— de importaciones de fertilizantes químicos, lo que diezmó los cultivos de arroz y azotó gravemente a la economía, fueron la puntilla.

Sri Lanka se encuentra en estado de emergencia y bajo toque de queda. Mientras tanto, Gota sigue buscando una vía de escape a su situación. India ha rechazado darle cobijo y el ya antiguo presidente de Sri Lanka, que tiene también la nacionalidad estadounidense, deberá buscarse otro país en el que empezar de cero, en caso de que sea posible después de dejar una nación en números rojos y al borde de la anarquía.

A la tercera fue la vencida. Le ha costado, pero finalmente el presidente de Sri Lanka ha logrado huir del país. Gotabaya Rajapaksa ha viajado la madrugada de este miércoles a las Maldivas en medio de una crisis sin precedentes en el país. Lo ha hecho acompañado de la primera dama y de sus funcionarios de seguridad, uno de ellos su hermano, Basil. Mientras, el país sigue sumido en una de las crisis económicas más graves de su historia y las protestas masivas que reclaman un cambio. ¿Cómo saldrá Sri Lanka de este atolladero?

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