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Los BRICS contra Occidente: por qué este año su reunión es más importante que nunca
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Putin, presente en la reunión virtual anual

Los BRICS contra Occidente: por qué este año su reunión es más importante que nunca

Las potencias emergentes, Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, se han reunido esta semana en el formato BRICS, demostrando su fuerza frente a los aliados occidentales

Foto: El presidente ruso, Vladímir Putin, durante la reunión virtual de los BRICS. (Reuters)
El presidente ruso, Vladímir Putin, durante la reunión virtual de los BRICS. (Reuters)

Antes de que los dirigentes de las economías más "avanzadas" del mundo se reúnan este fin de semana en Alemania para celebrar la cumbre anual del G7, los líderes de los cinco principales 'emergentes' -Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, alias BRICS- celebraron el jueves su propia cumbre (virtual) en Pekín.

El término BRICS surgió hace 21 años, cuando un economista de Goldman Sachs lo acuñó -inicialmente con una ‘s’ minúscula- para predecir cuáles serían las economías de mercado emergentes que liderarían el crecimiento mundial en el futuro (se cumplió en el caso de China, no tanto en el resto). Ahora han establecido una presencia formal, han creado su propio banco de desarrollo y pretenden representar a todo el Sur Global. Aun así, las reuniones del grupo rara vez tienen mucha repercusión. Pero este año es diferente. ¿Por qué?

Foto: Vladímir Putin y Xi Jinping. (Reuters) Opinión

Por un lado, es la primera vez que Vladímir Putin asistirá a una reunión multilateral importante desde que Rusia invadió Ucrania. Aunque el presidente ruso se ha reunido y ha hablado por teléfono con la mayoría de los líderes no occidentales -y con algunos europeos-, el hecho de que participe en la convocatoria de los BRICS con pesos pesados como el chino Xi Jinping o el indio Narendra Modi supone una gran victoria para Putin. También es la última señal de que su posición en el Sur Global no ha disminuido tanto como esperaban Estados Unidos y sus aliados. Además, podría ayudar a Putin a volver a la rutina de asistir a este tipo de eventos internacionales si finalmente acepta la invitación aún en pie de Indonesia para ir a la cumbre del G20 en Bali a finales de este año.

También es una oportunidad para que las principales potencias no alineadas discutan nuevas formas de comerciar con Rusia evitando las sanciones occidentales. Por ejemplo, el Kremlin quiere que los BRICS realicen sus transacciones en una cesta de monedas del grupo en lugar del dólar estadounidense, y que creen refinerías conjuntas de petróleo y gas natural.

Foto: El periodista Ángel L. Martínez Cantera. (Cedida)

Curiosamente, todos los países BRICS compran más cosas a Rusia que entre ellos. China y la India están importando barcos llenos de petróleo y gas ruso con grandes descuentos, mientras que Brasil está ávido de fertilizantes rusos. Sudáfrica, por su parte, es menos dependiente económicamente de Moscú, pero está deseosa de importar más productos rusos para reducir los elevadísimos precios de los alimentos y el combustible.

Sin embargo, los BRICS no se ponen de acuerdo en muchas cosas, lo que no es de extrañar dadas las enormes diferencias entre ellos. China, la mayor potencia económica con diferencia, se considera el líder del grupo. Algo que nunca ha sido aceptado por la India, que tiene un importante conflicto con China por una frontera disputada en el Himalaya, lo que podría ser el mayor obstáculo para una mayor cooperación entre los BRICS. Modi quiere tener las dos cosas: mantener la neutralidad de la India con respecto a Ucrania porque necesita el petróleo de Rusia y, al mismo tiempo, permanecer en las alianzas lideradas por Estados Unidos para mantener al compañero de los BRICS, China, a distancia.

Foto: Representación de los presidentes Joe Biden, China, Xi Jinping, y Rusia, Vladímir Putin, en las fallas de Valencia. (EFE/Carlos Cárdenas)

Mientras tanto, los BRICS están (más o menos) en expansión. Recientemente, se invitó a Argentina a formar parte de su banco de desarrollo como primer paso para ser miembro de pleno derecho. Otros posibles candidatos son Egipto, Indonesia, Kazajistán, Nigeria, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Senegal y Tailandia, que participaron en el videochat de los ministros de Asuntos Exteriores de los BRICS el mes pasado. Sin embargo, no está claro lo que supondría para los nuevos miembros formar parte del club, aparte de acceder al fondo de crédito de los BRICS y obtener una confirmación de asistencia a la cumbre anual.

Entonces, ¿podrían los BRICS convertirse en una alternativa a los foros dirigidos por Occidente, como el G7 o el G20? Tal vez, dice Akhil Ramesh, miembro del Foro del Pacífico con sede en Honolulu. "Es una cuestión de geopolítica, de cómo se desarrollan los acontecimientos mundiales, pero ciertamente están trabajando en ese sentido", explica. "Lo que intentan es que el mundo sea menos unilateral".

Los BRICS, dice Ramesh, han tomado nota de lo que Occidente ha hecho a Rusia. China podría ser la siguiente si Xi hace un movimiento sobre Taiwán, y tanto India como Sudáfrica fueron sancionados en el pasado por el programa nuclear de Delhi y el apartheid. Cuanto más fuerte y más grande sea el grupo, mejor protegidos estarán sus miembros actuales y futuros contra castigos similares que se avecinan. "Todos ellos conocen el impacto de las sanciones", añade. "Así que quieren algo que sea más justo desde su punto de vista".

*Este artículo fue publicado originalmente en inglés en GZERO Media. Si te interesa la política internacional, pero quieres que alguien te la explique, suscríbete a la 'newsletter' Signal aquí.

Antes de que los dirigentes de las economías más "avanzadas" del mundo se reúnan este fin de semana en Alemania para celebrar la cumbre anual del G7, los líderes de los cinco principales 'emergentes' -Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, alias BRICS- celebraron el jueves su propia cumbre (virtual) en Pekín.

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