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¿Puede Ucrania ganar la guerra?
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El contraataque definitivo es una ilusión

¿Puede Ucrania ganar la guerra?

Los ucranianos conseguirán mantener en pie el gobierno que Putin quería derrocar, y muy probablemente lograrán detener a Rusia, pero un colapso total del ejército invasor es una fantasía

Foto: Militar ucraniano en Kiev. (Reuters/Gleb Garanich)
Militar ucraniano en Kiev. (Reuters/Gleb Garanich)
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El pasado fin de semana, la revista The Atlantic publicó un artículo titulado ‘¿Por qué Occidente no puede admitir que Ucrania está ganando la guerra?’. Su autor, el exconsejero del Departamento de Estado y profesor de estudios internacionales Eliot A. Cohen, asegura que hay una serie de motivos por los que numerosos expertos se muestran cautos a la hora de valorar los éxitos militares ucranianos y tienden a afirmar que la guerra está en un punto muerto, pero que la evidencia apunta a lo contrario: Rusia está sufriendo una derrota masiva en toda regla, y es cuestión de tiempo que Ucrania pueda proclamarse vencedora. El artículo completo merece la pena y carezco de espacio para reproducir sus argumentos, pero lo pueden consultar aquí (en inglés, me temo).

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¿Cuántos soldados rusos han muerto en Ucrania?
Lucas Proto Rocío Márquez Marta Ley Fernando Anido Giulio Maria Piantadosi VA Diseño

Yo mismo, de hecho, escribí en la última edición de esta newsletter que una toma rusa de Kiev parece una perspectiva muy lejana. Pero sobre el terreno, sin embargo, las cosas se ven bastante diferentes. Ayer, una fuente bien informada que ahora mismo se encuentra en la capital ucraniana me decía que si uno mira el paisaje completo, la imagen es distinta. La brecha militar entre Rusia y Ucrania sigue siendo demasiado grande, afirmaba mi informador. Allí, los defensores de Kiev solo esperan que Bielorrusia -bien por persuasión, bien mediante coacción- se decida a unir sus ejércitos al esfuerzo bélico ruso para que Moscú lance su gran acometida contra la ciudad.

Rusia, argumentaba mi fuente, no tiene la menor intención de negociar en serio hasta que dicha batalla se resuelva. Y probablemente veremos también una gran ofensiva contra Odesa, una pieza clave en la estrategia rusa. Tiene sentido: no es lo mismo controlar la capital del país que no hacerlo, y Moscú podría plantear una retirada de Kiev y otros territorios a cambio del reconocimiento de Crimea y, probablemente, del corredor ribereño del mar Negro que conecta esta península con el Donbás.

Foto: Marina Litvinenko, viuda de Alexander Litvinenko, durante una manifestación contra el encarcelamiento de Navalni, en Londres. (Reuters/Henry Nicholls)

Además, hay que tener en cuenta la capacidad de resistencia de ambos bandos. Rusia no está sufriendo daños en sus infraestructuras, Ucrania sí: se estima, por ejemplo, que el 90% de los edificios de Mariúpol han sido dañados o afectados por los bombardeos rusos. Rusia ha perdido unos cuantos miles de soldados, pero las cifras de bajas militares ucranianas son probablemente similares, por no hablar de las muertes de civiles. Y es cierto que la economía de Rusia está siendo muy castigada por las sanciones, pero la de Ucrania directamente ha quedado paralizada por la guerra.

Sí, Kiev está recibiendo ayuda de la UE y EEUU, pero confiar todo el aparato económico de un país a la buena voluntad de actores externos -cuyas sociedades empiezan a expresar malestar por las disrupciones causadas por el conflicto- no parece muy buena idea, especialmente a medio y largo plazo.

Foto: El presidente de Estados Unidos, Joe Biden. (EFE/EPA/Stephanie Lecocq)

Así que la pregunta de si Ucrania puede ganar la guerra depende de en qué términos formulemos dicha victoria. Casi con certeza, los ucranianos conseguirán mantener en pie el gobierno que Putin quería derrocar, y muy probablemente lograrán detener e incluso rechazar la invasión en amplias áreas del país. Pero un colapso total del ejército invasor o una contraofensiva exitosa que logre expulsar a las tropas rusas de todo el territorio bajo control de Moscú desde 2014 es una fantasía.

E incluso antes de que podamos decir que la marea se ha vuelto definitivamente a favor de Kiev, si lo hace, veremos cómo Rusia genera mucha, mucha más destrucción en la nación vecina, tratando de someter a los ucranianos mediante el terror y obligarles a aceptar sus términos. Cuanto mejor les vaya a los ucranianos en el frente, más fuerte será su baza en las negociaciones, pero, paradójicamente, Ucrania quedará más y más arrasada.

*Este artículo se encuentra disponible en abierto en nuestra newsletter 'Europa, en guerra'. De lunes a viernes, al cierre, mantente informado de la situación en el frente, los movimientos geopolíticos y el impacto económico global de la ofensiva rusa en Ucrania. Suscríbete de forma gratuita aquí.

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