Es noticia
Menú
La UE tiende la mano a Ucrania, pero la adhesión "exprés" está lejos de la realidad
  1. Mundo
Zelenski pide a la UE la entrada de Ucrania

La UE tiende la mano a Ucrania, pero la adhesión "exprés" está lejos de la realidad

Zelenski ha firmado la solicitud de adhesión a la Unión Europea, sin embargo se trata de un camino largo y complejo que suele llevar años

Foto: La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen. (EFE/Stephanie LeCocq)
La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen. (EFE/Stephanie LeCocq)

En una sombría sala, con de fondo unos sacos terreros, en uno de los edificios en los que el Gobierno ucraniano resiste al cerco ruso a Kiev, Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, ha firmado en la tarde de este lunes la solicitud de ingreso en la Unión Europea. Unas horas antes el líder ucraniano defendía en un discurso que los Veintisiete deben admitir al país por la vía rápida, de manera "inmediata".

Este fin de semana, cuando Kiev ya había comunicado su intención de solicitar el acceso, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, alimentó sus esperanzas: “Ucrania es uno de los nuestros y los queremos en la Unión”. Prácticamente todos los Estados miembros en la UE tienen claro que tienen que respaldar a Ucrania en la guerra y respetan profundamente el papel que está jugando el presidente ucraniano durante la invasión rusa.

Pero una ampliación exprés sería extremadamente complicada.

Foto: Josep Borrell. (EFE/EPA/Stephanie Lecocq)

Lo que parece más probable es que se ofrezca a Kiev el estatus de candidato. Eso sería ya mostrar mucha flexibilidad, porque Ucrania no está en estos momentos preparada para ser candidata a la adhesión. Este lunes el portavoz de la Comisión ha recordado que "hay un procedimiento" que seguir, y se ha aferrado a ello a la hora de ser preguntado una y otra vez por los comentarios de Von der Leyen.

Ese proceso comienza con la petición de Zelenski llegando al Consejo, que a su vez requerirá la opinión de la Comisión Europea sobre si Ucrania cumple con los criterios de Copenhague (criterios de adhesión). Si Bruselas considera que está en línea, el Consejo aprueba un mandato negociador para que comience el proceso de adhesión. Ahí Ucrania sería un país candidato. Pero el procedimiento es un viacrucis largo y complicado para aquellos países que quieren formar parte del club comunitario. Es un gran examen en el que la UE se asegura de que el futuro Estado miembro cumple con todos los requisitos en materia como Estado de derecho, lucha contra la corrupción, protección de minorías o estabilidad institucional, y también se produce una "aproximación" legislativa, a medida que el candidato va incluyendo en su legislación las normas europeas hasta lograr un acoplamiento legislativo.

Ese proceso es extremadamente complejo, pero es cierto que Ucrania ya ha hecho avances en ese frente como parte del Acuerdo de Asociación que tiene con la Unión. Otra cuestión diferente es la calidad de sus instituciones internas, y es en este frente en el que Kiev afrontaría más problemas en su proceso de adhesión. Todo esto no se hace en cuestión de días ni de meses y suele llevar una década completar el camino.

Es cierto que cuando la situación política aprieta la Unión es mucho más flexible de lo que se suele creer. Si hay voluntad política todo entra por los aparentemente pequeños y rígidos aros de los Tratados. Se podría buscar un encaje especial, pero las implicaciones de aceptar a un miembro en guerra serían enormes para los Veintisiete, por lo que en Bruselas se considera descartado. Además, la adhesión es un territorio extremadamente delicado y hay países que llevan esperando años. La Unión ya tiene un proceso especial que busca estabilizar los Balcanes Occidentales con la perspectiva de formar parte del club y Serbia, Albania, Montenegro y Macedonia del Norte son candidatos y saben que les quedan años o décadas en la cola de espera. Kosovo y Bosnia y Herzegovina tienen el estatus especial de potenciales candidatos.

Foto: La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen (EFE)

Además en el propio caso de Ucrania no existe una voluntad política arrolladora. Charles Michel, presidente del Consejo Europeo, ha admitido que hay “diferentes opiniones y sensibilidades” respecto a la adhesión del país. Kiev es hoy un símbolo europeo, y está claro que muchas capitales y la propia Comisión Europea están dispuestas a superar muchas líneas rojas, como han demostrado en las últimas horas acordando por primera vez en la historia que la Unión financie el envío de armamento a un país tercero. Pero incluso con una UE que está siendo más dinámica e impredecible, lo cierto es que no hay apoyo político como para ir tan lejos como ofrecer una vía especial e “inmediata” para Ucrania como exige Zelenski.

La experiencia con otras ampliaciones hace que muchos cierren la puerta a cualquier entrada ‘exprés’ de Ucrania. No solamente porque no esté claro cómo puede hacerse en poco tiempo ese acoplamiento legislativo necesario para formar parte de la UE. Es también una cuestión política. El bloque del este ya tuvo una entrada rápida y de golpe (se pasó de 15 a 28 países) en el club comunitario tras la disolución de la Unión Soviética. Se impuso un discurso de deuda histórica con ellos y de este grupo surgen dos de los principales dolores de cabeza de la Unión Europea a nivel interno: Polonia y Hungría, dos Estados miembros en los que el estado de derecho, uno de los pilares europeos, está siendo atacado por ambos Gobiernos. Una vez dentro del club ya no hay vuelta atrás, ningún país puede ser expulsado, y, además, el proceso para hacer cumplir los valores europeos fundamentales está demostrando ser complicado.

En una sombría sala, con de fondo unos sacos terreros, en uno de los edificios en los que el Gobierno ucraniano resiste al cerco ruso a Kiev, Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, ha firmado en la tarde de este lunes la solicitud de ingreso en la Unión Europea. Unas horas antes el líder ucraniano defendía en un discurso que los Veintisiete deben admitir al país por la vía rápida, de manera "inmediata".

Conflicto de Ucrania Unión Europea