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'Laissez faire' geopolítico: China se pone de perfil ante la invasión rusa a Ucrania
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EEUU quiere que Pekín interceda ante Moscú

'Laissez faire' geopolítico: China se pone de perfil ante la invasión rusa a Ucrania

China no ha condenado el ataque y juega a dos bazas. Por un lado, pide que se respete la soberanía e integridad territorial de todos los países, por el otro deja a hacer a Putin

Foto: Los presidentes de Rusia y China, Vladimir Putin y Xi Jinping, durante su reciente encuentro en Pekín. (Reuters vía Kremlin)
Los presidentes de Rusia y China, Vladimir Putin y Xi Jinping, durante su reciente encuentro en Pekín. (Reuters vía Kremlin)
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Superpotencia emergente, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y uno de los principales aliados —políticos y económicos— de Rusia; todos se preguntan ¿qué tiene China que decir en todo esto? Por el momento, el gigante asiático se ha puesto de perfil ante la invasión rusa de Ucrania, aplicando una suerte de 'laissez faire' geopolítico en la que ambiguamente critica el uso de la fuerza, pero evita condenar al Kremlin.

"China no deseaba ver lo que ha ocurrido hoy en Ucrania", ha dicho Hua Chungying, portavoz del Ministerio de Exteriores chino tras el ataque ruso. Por su parte, la Embajada de China en Ucrania ha pedido a sus ciudadanos que se pongan a cubierto. Pero en todo momento durante la crisis, incluso tras el avance ruso de esta madrugada, Pekín se ha cuidado de no criticar a Moscú. Cuando Vladimir Putin reconoció la independencia de las autoproclamadas ‘repúblicas’ populares de Donetsk y Lugansk, China apenas se limitó a reiterar que la soberanía e integridad territorial de cualquier país debe ser respetada, incluyendo Ucrania. Nada más.

"La cuestión de Ucrania tiene aspectos históricos complejos y especiales", se ha limitado a justificar el ministro de Exteriores, Wang Yi, quien el jueves se comunicó con su homólogo ruso, Sergey Lavrov. "[Pero China] comprende las razonables preocupaciones de Rusia en materia de seguridad", agregó, según medios estatales chinos.

Foto: Un hombre observa en Kiev los escombros y un objeto no identificado que ha caído esta madrugada. (EFE/Mikhail Palinchak)

Mientras China juega al despiste, Estados Unidos ha dejado a un lado las tensiones con Pekín para buscar la complicidad de Xi Jinping en la crisis y que este use su influencia sobre Putin para desescalar el conflicto. Algo que, por el momento, no ha sucedido. “Nos hemos puesto en contacto con los chinos”, reconoció la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield, en un encuentro 'online' con periodistas europeos al que asistió El Confidencial horas antes de que se desencadenara la invasión. “Nuestro mensaje a China es que deberían transmitir cautela a Rusia y animarlos a volver a la mesa de negociación”, explicó Thomas-Greenfield.

“En este preciso momento, mientras estamos aquí reunidos buscando la paz en el Consejo [de Seguridad de Naciones Unidas], Putin ha declarado la guerra, despreciando por completo la responsabilidad de este Consejo. Es una emergencia gravísima”. Estas han sido las palabras de la embajadora Thomas-Greenfield unas horas más tarde, durante la dramática reunión de emergencia del Consejo de Seguridad para discutir el ataque ruso a Ucrania que ha comenzado esta madrugada. Mientras en la sede de Naciones Unidas en Washington trataban de disuadir a Rusia de atacar a Ucrania, Vladimir Putin anunciaba una "operación militar especial” en televisión y sonaban las sirenas en Kiev y el Donbás.

Foto: El presidente ruso Vladimir Putin en una imagen de archivo (Reuters/Namenov)

El encuentro del Consejo de Seguridad terminó con un tenso enfrentamiento entre los embajadores de Rusia y Ucrania. El embajador ucraniano ante Naciones Unidas, Sergiy Kyslytsya, acusó a Rusia de declarar una guerra ilegal e ilegítima contra su país: “No hay purgatorio para los criminales de guerra. Van directos al infierno. Os pido a todos y cada uno de vosotros que hagáis todo lo posible por detener la guerra”, ha apelado Kyslytsya al resto del Consejo.

Por su parte, el embajador ruso, Vassily Nebenzia —quien, además, ostenta la presidencia rotatoria del Consejo— justificó las operaciones bélicas de Moscú invocando el Artículo 51 de la Carta de la ONU, que permite la defensa propia de un Estado frente a un ataque armado. Tras escuchar a su homólogo ucraniano, Nebenzia dio por concluida la sesión.

“Presidente Putin, en el nombre de la humanidad, lleve sus tropas de vuelta a Rusia”, ha declarado el secretario general de la ONU, el portugués António Guterres. “Este conflicto debe parar ahora”, ha añadido. En su discurso, Putin ha amenazado a quien intente interferir en la operación rusa con “consecuencias nunca vistas”.

La calculada ambivalencia China

Durante la reunión de urgencia en la ONU, la embajadora estadounidense ha anunciado que tratará de que el Consejo condene “la guerra que está llevando a cabo Rusia”. El embajador chino ante la ONU, Zhang Jun, ha evitado condenar el ataque ruso durante su turno de palabra: "Se deben tener en cuenta las legítimas preocupaciones de seguridad de todos, pero es especialmente importante no echar más leña al fuego". Otra dosis de equilibrismo chino.

El secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, llamó este martes a su contraparte china, Wang Yi —quien se encargó de explicitar que la iniciativa era estadounidense— con el objetivo de lograr su intermediación con Rusia. Pero Blinken recibió el mismo mensaje que Wang Yi ya le había trasladado en una llamada previa entre ambos hace menos de un mes: “China sigue de cerca la situación de Ucrania (...). Deben respetarse las legítimas preocupaciones de seguridad de cualquier país y los propósitos y principios de la Carta de Naciones Unidas”. Una de cal y otra de arena, un guiño a Rusia y un tímido respaldo a Ucrania, seguido de una nueva llamada a la desescalada vía Minsk que Putin ha ignorado. Los intentos de EEUU de que China disuadiera a Putin de atacar a Ucrania han sido en vano.

Como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, China ha sostenido que es “imperativo volver a los Acuerdos de Minsk II lo más rápido posible” y no veía otra salida a la crisis, pese a que el propio presidente ruso dio por muerto el pasado lunes el marco negociador que sirvió para alcanzar un alto el fuego en el Donbás y Crimea en 2014 y 2015. “Todas las partes deberían asumir sus responsabilidades con seriedad y trabajar por la paz, en lugar de aumentar las tensiones, avivar el pánico o exaltar la guerra”, sostuvo Wang Yi durante la Conferencia de Seguridad de Múnich el pasado fin de semana.

“La soberanía, independencia e integridad territorial de todos los países debería ser respetada y protegida (...). Esta es la posición de China y aplica de la misma manera a Ucrania”, afirmó Wang Yi, en su intervención en Múnich. No obstante, Wang Yi también reconoció que las demandas de seguridad de Rusia son “razonables” y que “deberían ser respetadas y tomadas en serio”.

Un delicado equilibrio para no dar la espalda a su aliado ruso y, al mismo tiempo, evitar que pueda sentarse un precedente contrario a sus aspiraciones en Taiwán. Y un mensaje que repitió el embajador chino ante la ONU durante la reunión de emergencia del Consejo de Seguridad celebrada el lunes por la noche, solo unas horas después de la decisión unilateral de Putin de reconocer la soberanía de las ‘repúblicas’ prorrusas en el este de Ucrania, en la que China evitó apoyar a cualquiera de las partes y se limitó a pedir una desescalada.

Foto: El presidente ruso, Vladimir Putin, junto a su homólogo chino, Xi Jingping. (Reuters)

Taiwán en la habitación

La postura ambivalente de China, que no ha reconocido ni condenado el movimiento de Rusia en el Donbás, se entiende por su ambición en el estrecho de Formosa. Desde el punto de vista chino, la isla de Taiwán forma parte indivisible de su territorio, lo que explica su defensa a ultranza del principio de soberanía e integridad territorial de cualquier país del mundo. China no quiere apoyar ningún tipo de precedente en el que Taipéi pueda apoyarse para defender su independencia. La presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, expresó su "empatía" por la situación de Ucrania el pasado viernes: "Taiwán lleva mucho tiempo enfrentándose a las amenazas e intimidaciones militares de China. Por ello, empatizamos con la situación de Ucrania, y también apoyamos los esfuerzos de todas las partes para mantener la seguridad regional".

El diario 'Global Times', brazo de la propaganda china en inglés, respondía este miércoles con un artículo dedicado a explicar a los taiwaneses por qué la situación de Ucrania es diferente. “Taiwán nunca ha sido un Estado soberano”, puede leerse en una frase que recuerda al discurso en que Putin negó la existencia de Ucrania y reconoció la independencia de las autoproclamadas 'repúblicas' de Donetsk y Lugansk. "Taiwán no es Ucrania y es un hecho histórico y jurídico irrefutable que Taiwán ha sido siempre una parte inalienable de China y el principio de una sola China es una norma reconocida en las relaciones internacionales", añadía la portavoz de Exteriores, Chungying. Horas después del ataque ucraniano, el 'Global Times' titula en portada: "China afirma promover la paz a su manera mientras Rusia lanza una 'operación especial' en el Donbás".

Pese a la importancia de mantener su férrea posición respecto a Taiwán y extenderla al conflicto en Ucrania, China tampoco ha dejado de lado a Rusia. Tras el anuncio del primer paquete de sanciones coordinado entre EEUU y la Unión Europea, la propia portavoz de Exteriores Chungying respondía que "el Gobierno Chino cree que las sanciones no son nunca una manera efectiva de resolver el problema y China siempre se opone a cualquier tipo de sanciones unilaterales".

Putin y Xi, mejores amigos

Vladimir Putin fue la visita más importante del líder chino, Xi Jinping, con motivo de la reciente celebración de los Juegos Olímpicos de Invierno en Pekín. Ambos mandatarios aprovecharon su primer encuentro físico desde la pandemia para publicar un documento conjunto de hasta 5.000 palabras en el que aseguran que las "relaciones internacionales han entrado en una nueva era" y detallan punto por punto todas las áreas de colaboración de la Alianza Potemkin, como ha definido el kremlinólogo británico Mark Galeotti a las relaciones entre China y Rusia. "Los chinos apoyarán a los rusos solo en la medida en que sientan que es necesario. Por ejemplo, no han reconocido la anexión de Crimea. Y, del mismo modo, los rusos saben que necesitan a los chinos, pero eso no significa que confíen en ellos", explicaba Galeotti en una reciente entrevista con El Confidencial. En el texto no había ninguna mención a Ucrania, pese a que su publicación coincidió en el tiempo con la alarma de EEUU ante la posibilidad de una invasión rusa.

Foto: El profesor Mark Galeotti, en la Plaza Roja de Moscú. (Foto cedida)

Además de defender su visión sobre Taiwán, China tiene importantes intereses económicos en Ucrania y se convirtió en su mayor socio comercial en 2019. El valor de las transacciones entre ambos países rozó los 19 mil millones de dólares el año pasado, lo que supone un aumento del 80% respecto al inicio de la década, según datos del Servicio Estatal de Estadísticas de Ucrania recogidos por Reuters. En 2013, el entonces presidente ucraniano, Viktor Yanukovich, realizó una visita especial a China en medio de las protestas que llenaron Kiev tras su decisión de renunciar al acuerdo de libre comercio alcanzado con la UE. A la postre, el encuentro sirvió para consolidar las relaciones con Ucrania e impulsó las inversiones chinas hasta los niveles récord actuales. Hace tan solo mes y medio, a comienzos de año, el actual presidente ucranianio Volodímir Zelenski y Xi Jinping se congratulaban mutuamente por el 30 aniversario de las relaciones diplomáticas entre Ucrania y China y su actual alianza estratégica.

La impotencia de EEUU a la hora de frenar a Putin ha llevado a la Administración Biden a jugar la carta china. A finales de enero, cuando se especulaba con la posibilidad de que Xi Jinping hubiera pedido a Putin que esperara al final de los JJOO para entrar en Ucrania, Blinken ya telefoneó a Wang Yi. La respuesta fue la misma que esta semana, con el ataque ruso ya consumado: "Hacemos un llamamiento a todas las partes para que mantengan la calma y se abstengan de avivar las tensiones y avivar la crisis". EEUU ha pedido abiertamente a China que presione a Moscú, pero Xi Jinping tiene su propia agenda de matrimonios de conveniencia.

Superpotencia emergente, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y uno de los principales aliados —políticos y económicos— de Rusia; todos se preguntan ¿qué tiene China que decir en todo esto? Por el momento, el gigante asiático se ha puesto de perfil ante la invasión rusa de Ucrania, aplicando una suerte de 'laissez faire' geopolítico en la que ambiguamente critica el uso de la fuerza, pero evita condenar al Kremlin.

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