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España busca superar la crisis bilateral con Marruecos jugando la carta del gas
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España busca superar la crisis bilateral con Marruecos jugando la carta del gas

Varios altos cargos fueron reacios a ayudar al país vecino exportándole gas mientras no normalice la relación con España y reenvíe a su embajadora, pero Sánchez les desoyó

Foto: Un buque metanero conectado a la regasificadora de Sagunto (Valencia). (Saggas)
Un buque metanero conectado a la regasificadora de Sagunto (Valencia). (Saggas)
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Rabat ha solicitado ayuda a España para resolver su déficit energético y el Ejecutivo de Pedro Sánchez se la va a brindar. Esto, a pesar de la crisis que hace ya cerca de 14 meses desencadenaron las autoridades marroquíes al aplazar 'sine die' la cumbre entre los dos Gobiernos, en un intento de que la Moncloa modificara su postura sobre el Sáhara Occidental y diera un espaldarazo a las tesis marroquíes.

“Marruecos ha pedido ayuda para garantizar su seguridad energética (...) y España ha respondido positivamente a su solicitud”, declaró la ministra marroquí de Transición Energética, Leila Benani, a la agencia de prensa Bloomberg. Desde el departamento de Transición Energética que dirige Teresa Ribera confirmaron horas después las palabras de su homóloga de Marruecos.

El Gobierno español confía en que esta ayuda sirva para allanar el camino de la reconciliación con el vecino del sur con el que el miércoles, en Dubai, Sánchez aseguró por enésima vez que la relación es “muy positiva”. Rabat retiró de Madrid a su embajadora, Karima Benyaich, hace casi ocho meses y aún no ha regresado a su puesto.

Foto: Policía Marroquí en la frontera con Ceuta. (EFE)

Los gobiernos español y marroquí llevan desde finales de octubre negociando en secreto que, a través del gasoducto Magreb-Europa, España suministre a Marruecos el gas que Argelia dejó de proporcionarle a partir de noviembre. El diario marroquí 'Le 360', afín al palacio real, reveló estas conversaciones hace ya tres meses, pero del lado español rehusaron confirmarlas. El periódico digital precisó que Enagas, el gestor técnico del sistema gasista en España, negociaba con la Agencia Nacional de Hidrocarburos y Minas (ONHYM, según sus siglas en francés). Citó fuentes oficiales marroquíes que fueron más transparentes que las españolas.

La decisión de auxiliar a Marruecos ha suscitado algunas reservas entre altos cargos del Ejecutivo español, según fuentes conocedoras del debate interno. Se resistían a resolver su problema energético mientras el vecino del sur no normalizase su relación con España reenviando a la embajadora, reabriendo el tráfico marítimo de pasajeros a través del Estrecho y readmitiendo a inmigrantes irregulares. También querían que Rabat animara a los letrados españoles que les son afines a retirar las denuncias formuladas contra la exministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, y su jefe de gabinete, Camilo Villarino. Finalmente, nada de eso ha sido exigido al vecino del sur.

Dependencia energética marroquí

Sánchez se ha impuesto a los deseos de su gabinete, como también lo hizo en abril pasado entre los ministros que discrepaban sobre si se debía acoger a Brahim Ghali, el líder del Frente Polisario, enfermo de covid-19. El presidente ha apostado por echar una mano a Marruecos convencido de que facilitará así la superación de la crisis y de que será difícil que el vecino suscite nuevas tensiones si depende energéticamente de España. Esta dependencia será, sin embargo, coyuntural, según han dejado claro las autoridades marroquíes.

Foto: El jefe de Gobierno marroquí, Aziz Ajanuch. (EFE/Str)

El Gobierno español se dispone, por otra parte, a dar garantías a Argelia de que el gas que será exportado a Marruecos no será, en ningún caso, el que España importa de ese país. El presidente argelino, Abdelmajid Tebboune, ordenó el 30 de octubre el cierre del gasoducto Magreb-Europa que bombeaba a España y Portugal 11.000 millones de metros cúbicos. Tomó la medida para castigar a Marruecos, con el que dos meses antes había roto relaciones diplomáticas. Argelia aseguró, no obstante, que el suministro de gas a la península Ibérica estaba garantizado y así ha sido desde entonces.

La petición de ayuda formulada a España por la ministra Leila Benani equivale al reconocimiento por Marruecos del daño que le causa la sanción impuesta por Argelia a la que los portavoces marroquíes siempre restaron públicamente importancia. Rabat consume tan solo 1.000 millones de metros cúbicos de gas al año, de los que hasta un 80% le llegaban a través de Magreb-Europa. Por permitir el tránsito de este gasoducto a través de su territorio, el Gobierno marroquí se embolsaba además entre 50 y 200 millones de euros anuales, en función de la cantidad bombeada.

Marruecos apenas puede suplir el gas suministrado por Argelia mediante la compra de Gas Natural Licuado (GNL) a otros países porque no está en condiciones de regasificarlo en sus puertos, aunque está construyendo a marchas forzadas una terminal en el de Mohamedia, al norte de Casablanca. A España le sobran, en cambio, capacidades de regasificación —posee casi el 40% de las de toda Europa— en media docena de puertos.

“A principios de enero, Marruecos ha invitado a un grupo restringido de proveedores de GNL a someter sus ofertas”, explicó Leila Benani. “Les dijimos que podían suministrarlo cuanto antes, en febrero o en marzo, en el puerto de un país vecino y de ahí podíamos llevarlo a Marruecos” a través del gasoducto, añadió. “Podrán enviar sus cargamentos directamente a Marruecos cuando el país disponga de una terminal flotante para importar el GNL”, precisó. Es decir, la dependencia energética marroquí de España será de corta duración.

Para poder bombear el gas de España a Marruecos, y no en dirección contraria, como se hizo hasta octubre, es necesario hacer algunas adaptaciones técnicas en el gasoducto que requieren de varias semanas. Estos trabajos han debido de ser ya efectuados con sigilo porque la ministra marroquí comunicó a los proveedores que podían empezar a operar este mismo mes.

La fórmula pactada entre ambos países garantiza que en ningún caso se detraerá, para exportar a Marruecos, parte del gas que importa habitualmente España de Argelia y del resto del mundo. Dará trabajo a las plantas de regasificación españolas, empezando por la de Huelva, la mayoría infrautilizadas. El regulador español cobrará además una tarifa de salida del gas a través del Magreb-Europa como lo hace con Francia y lo hacía con Portugal cuando aún funcionaba el gasoducto que cerró Argelia.

Rabat ha solicitado ayuda a España para resolver su déficit energético y el Ejecutivo de Pedro Sánchez se la va a brindar. Esto, a pesar de la crisis que hace ya cerca de 14 meses desencadenaron las autoridades marroquíes al aplazar 'sine die' la cumbre entre los dos Gobiernos, en un intento de que la Moncloa modificara su postura sobre el Sáhara Occidental y diera un espaldarazo a las tesis marroquíes.

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