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¿Un tiro en el pie? Cómo la amenaza rusa puede acabar con Suecia y Finlandia en la OTAN
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El equilibrismo nórdico

¿Un tiro en el pie? Cómo la amenaza rusa puede acabar con Suecia y Finlandia en la OTAN

Los dos países nórdicos no alineados sufren las presiones e injerencias por parte de Rusia como consecuencia de la crisis en Ucrania

Foto: Vehículos militares suecos en la isla de Gotland, en el mar Báltico, movilizados ante la amenaza rusa. (EFE/Karl Melander)
Vehículos militares suecos en la isla de Gotland, en el mar Báltico, movilizados ante la amenaza rusa. (EFE/Karl Melander)

La bucólica isla sueca de Gotland, situada en el mar Báltico, es famosa por su naturaleza salvaje y sus playas kilométricas, las iglesias medievales y el sitio donde se grabó la popular serie 'Pippi Långstrump'. Pero en la última semana, la isla más grande de Suecia se ha convertido también en un escenario más de las disputas entre Rusia y Occidente. La escalada de la crisis en Ucrania está teniendo consecuencias más allá de Europa del Este y ha hecho que los países nórdicos teman por el deterioro de la seguridad en el mar Báltico. Desde la anexión de Crimea en 2014, Rusia ha sido significativamente más agresiva en sus maniobras militares y su retórica frente a los países nórdicos.

Las amenazas de Moscú sobre las consecuencias graves que tendría que la OTAN ampliara sus miembros, sumadas a los continuados movimientos de tropas rusas, han provocado la preocupación de dos países en concreto, Suecia y Finlandia, que actualmente no forman parte de la organización militar de la Alianza Atlántica.

Foto: Maniobras de la OTAN. (EFE/Marcin Bielecki)

"Nos tomamos la situación muy en serio"

La tensión en la zona subió un escalón más el pasado viernes 14 de enero cuando una unidad de emergencia del Ejército sueco se desplegó en los puntos más estratégicos de Gotland. A este primer despliegue de tropas le siguió al día siguiente la llegada de más soldados junto con material y vehículos militares. Durante el fin de semana, la cadena pública Sveriges Television enseñaba sorprendentes imágenes de soldados y tanques armados patrullando por las carreteras de lo que normalmente suele ser una tranquila isla donde pasar las vacaciones de verano.

El despliegue de tropas suecas respondía a los movimientos en los días anteriores de seis barcos híbridos rusos, armados y con la capacidad para hacer desembarcos rápidos, que transportaban un batallón entero y vehículos pesados. Por su parte, Dinamarca, que pertenece a la OTAN, también ha movilizado una fragata con 160 soldados a bordo y cuatro aviones F-16 con el objetivo de vigilar la actividad rusa en la zona. El ministro de Defensa sueco, Peter Hultqvist, ha señalado refiriéndose a los recientes movimientos de tropas rusas que “es evidente que hay un riesgo, es importante demostrar que no somos ingenuos, Suecia no será sorprendida durmiendo si algo sucede, nos tomamos la situación muy en serio”.

Foto: Reunión del 'Consejo Nórdico' en Suecia. (EFE)

Avistamiento de drones en centrales nucleares

Durante el mismo fin de semana, el viernes 14 de enero por la noche, las fuerzas de seguridad suecas tuvieron otro susto. Los vigilantes de la planta nuclear de Forsmark enviaron una alerta por la presencia de un dron de grandes dimensiones sobrevolando la instalación. A la misma hora, la policía también recibía alertas por otros 'objetos voladores' sobrevolando las centrales nucleares de Oskarshamn, Ringhals y Bärseback situadas a lo largo del país, y sobre instalaciones estratégicas como el aeropuerto y el Palacio Real en Estocolmo.

Las autoridades suecas han evitado especular en público sobre la autoría o el objetivo de los drones, pero la simultaneidad de los eventos ha levantado las sospechas de que Rusia podría estar detrás: “Si el incidente está relacionado con Rusia, el objetivo era demostrar que pueden hacer lo que quieran, y poner a Suecia un poco nerviosa”, afirma el analista de la Swedish Defence University Magnus Christiansson.

La amenaza rusa se vuelve más real

La región del mar Báltico es uno de los pocos lugares del continente europeo donde los países de la OTAN hacen frontera con Rusia. Desde los países nórdicos, se teme que después de una guerra en Ucrania Rusia amenace la región y presione para que la Alianza Atlántica no se expanda por el este de la península escandinava sumando a Suecia y Finlandia.

“Tanto Rusia como la OTAN y los países nórdicos saben de la importancia estratégica de las islas bálticas como Gotland, junto con el archipiélago finés de Fasta Åland y la isla danesa de Bornholm”, explica Magnus Christiansson. El experto señala la importancia geográfica de estas islas donde, en caso de una hipotética ocupación rusa, se podrían instalar escudos antimisiles que bloquearían el acceso a toda la zona del Báltico. Por ahora, el escenario es calificado como una “amenaza de baja intensidad”, según Michael Claesson, jefe de Operaciones de las Fuerzas Armadas suecas en Gotland. Oscar Jonsson, investigador experto en asuntos militares de Rusia, subraya que “la situación no es la más tensa desde la desaparición de la URSS, pero tiene un potencial peligroso”.

Foto: Soldados suecos durante las maniobras Aurora 17, cerca de Gotemburgo, en septiembre de 2017. (Reuters)

La presión de Rusia sobre los países nórdicos no alineados no es nueva. “Durante los años noventa y a principios de los dos mil, Rusia no suponía una amenaza en el Báltico debido a su limitada actividad militar”, explica William Alberque, director de Estrategia, Tecnología y Control de Armamento del International Institute for Strategic Studies. “Suecia se dio cuenta de la amenaza de Moscú el Viernes Santo de 2013, cuando aviones militares rusos simularon una operación de bombardeo a gran escala sobrevolando Estocolmo”, explica Alberque. “Por parte de Finlandia, prácticamente desde 1917, cuando consiguió su independencia, ha notado las presiones de Rusia. Sin embargo, ha sabido mantener un equilibrio de relaciones muy delicado con Moscú”, añade el experto.

"La adhesión a la OTAN es poco probable"

En los últimos años, tanto Suecia como Finlandia se han ido acercando a la OTAN, por ejemplo, participando en 2018 en ejercicios conjuntos en Noruega. Para la organización de la Alianza Atlántica, los dos países nórdicos son hoy considerados socios activos: “Suecia y Finlandia han incrementado la cooperación bilateral con Estados Unidos, cada vez hay una coordinación militar más estrecha entre los países de la Cooperación Nórdica de Defensa (Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia), y entre los dos países se han alcanzado unos niveles extraordinarios de coordinación”, concluye William Alberque.

Las tensiones con Rusia han hecho que el debate de la adhesión a la OTAN vuelva aflorar en los dos países nórdicos. Pero como recordó esta semana la primera ministra de Finlandia, Sanna Marin, de momento parece poco probable que acaben sumándose. Por parte de Suecia, el ministro de Defensa, Peter Hultqvist, señalo que “cambiar los principios de las políticas de seguridad del país es una decisión increíblemente importante”. En todo caso, los dos países han querido dejar muy claro que la decisión será suya “y no de Rusia”, como subrayaron la ministra de Exteriores sueca y la primera ministra finlandesa, Marin, en su discurso de fin de año.

Foto: comparacion-ejercito-europeo-defensa-comun

Un cambio en la estrategia sueca de defensa

Suecia fue un país muy reticente a unirse a la OTAN durante las décadas de 1980 y 1990, cuando la neutralidad y el antimilitarismo pasaron a ser casi un rasgo más de la identidad del país: “En aquel momento no tenía sentido para ellos ser miembros de la Alianza, ya que su política exterior se beneficiaba de esa supuesta neutralidad”, explica William Alberque. Sin embargo, en los últimos siete años las tensiones en el Báltico han empujado a los gobiernos de Suecia a revisar su postura en defensa. El año pasado, el Parlamento aprobó un aumento del 40% del presupuesto de defensa del país previsto hasta 2025, una medida claramente destinada a reconstruir su fuerza militar.

Desde el Ministerio de Defensa, también se han hecho esfuerzos para preparar a la población en caso de un ataque con medidas tan llamativas como las guías distribuidas en cada casa para saber cómo reaccionar en distintos escenarios, donde incluyen “ataques aéreos, sabotajes de infraestructuras o ataques con misiles”. “Estas medidas hacen dar cuenta a la población civil de que, en efecto, Suecia está bajo una amenaza real”, explica William Alberque. En los últimos años, el apoyo a una adhesión del país a la OTAN ha ido en aumento hasta alcanzar el 37% de la población que estaría de acuerdo, según una encuesta publicada por SVT, los niveles de aceptación más altos de la historia.

¿Qué escenarios a futuro esperan a la región? Alberque reflexiona al respecto: “Si Rusia continúa castigando y aumentando la presión a Suecia y Finlandia por sus relaciones con la OTAN, llegará el punto en que los dos países nórdicos se preguntarán, ¿merece la pena continuar siendo no alineados?”.

La bucólica isla sueca de Gotland, situada en el mar Báltico, es famosa por su naturaleza salvaje y sus playas kilométricas, las iglesias medievales y el sitio donde se grabó la popular serie 'Pippi Långstrump'. Pero en la última semana, la isla más grande de Suecia se ha convertido también en un escenario más de las disputas entre Rusia y Occidente. La escalada de la crisis en Ucrania está teniendo consecuencias más allá de Europa del Este y ha hecho que los países nórdicos teman por el deterioro de la seguridad en el mar Báltico. Desde la anexión de Crimea en 2014, Rusia ha sido significativamente más agresiva en sus maniobras militares y su retórica frente a los países nórdicos.

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