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Marruecos responde a España: sin cambio de postura sobre el Sáhara no hay reconciliación
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PLAN DE AUTONOMÍA MARROQUÍ

Marruecos responde a España: sin cambio de postura sobre el Sáhara no hay reconciliación

Tres días después del gesto de Felipe VI con Rabat, Akhnnouch pone en televisión el ejemplo de Alemania que dio su apoyo al plan de autonomía marroquí para la excolonia

Foto: El jefe de Gobierno marroquí, Aziz Ajanuch. (EFE/Str)
El jefe de Gobierno marroquí, Aziz Ajanuch. (EFE/Str)
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De nada ha servido que el Gobierno de Pedro Sánchez moviese el lunes la ficha del rey Felipe VI para intentar desbloquear la crisis con Marruecos que empezó hace ya 13 meses. Esta persiste y así será mientras el Ejecutivo español no modifique su postura sobre el Sáhara Occidental.

El jefe del Gobierno marroquí, Aziz Akhnnouch, fue preguntado el miércoles por la noche por las relaciones con España en una entrevista emitida simultáneamente por todas las televisiones públicas de Marruecos al cumplirse cien días desde que se hizo cargo del Ejecutivo de coalición.

“Su Majestad ha sido clara en sus discursos”, contestó Akhnnouch sin mencionar a España, aunque en la pregunta los periodistas sí pronunciaron el nombre del país vecino. “Las relaciones del Reino con otros países se fundamentan en la lealtad y la ambición”, recordó. “Cuando la lealtad existe entre Marruecos y otro país, tendremos una gran ambición para desarrollar en el futuro proyectos con porvenir”, añadió.

Foto: Staffan de Mistura, enviado especial de la ONU para el Sáhara durante su reunión con las autoridades marroquíes. (EFE) Opinión

Eso será así “con aquellos que comprenden la cuestión del Sáhara marroquí y que la respaldan”, prosiguió Akhnnouch ante las cámaras. “Aquellos que siguen sin comprender esta condición ya tendrán tiempo suficiente en el futuro para compartirla”, vaticinó. "Alemania es un país que ahora tiene claro este asunto del Sáhara", concluyó.

“Por tanto, la crisis entre los dos países continúa”, señaló el diario digital marroquí 'Goud'. “La respuesta de anoche fue clara”, añadió interpretando las palabras el jefe del Gobierno marroquí, amigo personal del rey Mohamed VI.

Marruecos desencadenó en marzo de 2021 una crisis diplomática con Alemania a causa, como en el caso de España, del Sáhara Occidental. La diplomacia de Berlín ha modificado paulatinamente su postura entre diciembre pasado y enero de este año. En lugar de alinearse plenamente con Naciones Unidas, ahora considera que la oferta de Marruecos de conceder una autonomía al Sáhara Occidental, pero bajo su soberanía, es una “buena base” para alcanzar un acuerdo de paz en la zona. Desde noviembre de 2020, Marruecos y el Polisario libran una guerra de baja intensidad.

La crisis diplomática con España arrancó en diciembre de 2020 cuando las autoridades marroquíes cancelaron unilateralmente la cumbre entre los dos gobiernos prevista para ese mismo mes. Se agravó en abril pasado cuando Brahim Ghali, líder del Frente Polisario, gravemente enfermo de covid-19, viajó a España para ser hospitalizado en Logroño.

Foto: Los reyes de España Felipe VI y Letizia visitan el estand de Marruecos mientras inauguran la 42.ª edición de la Feria Internacional del Turismo (Fitur). (EFE/Chema Moya)

El Gobierno de Sánchez ha intentando normalizar la relación con Rabat efectuando numerosas concesiones que, pese a un discurso conciliador de Mohamed VI el pasado agosto, no han sido correspondidas por las autoridades marroquíes. El principal gesto de Sánchez fue sacar del Ejecutivo a la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, a la que en Rabat se consideraba responsable de la acogida de Ghali en La Rioja.

La última iniciativa conciliadora de Sánchez consistió, el lunes pasado, en recurrir por primera vez a Felipe VI para intentar pasar página. En su discurso ante el cuerpo diplomático, el monarca afirmó: “Con Marruecos, nuestros respectivos gobiernos han acordado redefinir conjuntamente una relación para el siglo XXI”. “Ahora ambas naciones debemos caminar juntas para empezar a materializar esa relación”. “Se trata de encontrar soluciones a los problemas que preocupan a nuestros pueblos”, concluyó. Sánchez subrayó poco después que “suscribía” las palabras del rey.

"Con Marruecos, nuestros respectivos gobiernos han acordado redefinir conjuntamente una relación para el siglo XXI"

Cuarenta y ocho horas después, Felipe VI hizo un nuevo gesto. Inauguró la Feria Internacional del Turismo (Fitur) y empezó su recorrido visitando el pabellón de Marruecos donde fue recibido por el encargado de Negocios marroquí, Farid Aoulouhaj. La embajadora de Marruecos en Madrid, Karima Benyaich, fue llamada a consultas, es decir, retirada para expresar una protesta en mayo. Desde entonces no ha regresado.

Con su respuesta en televisión, Aziz Akhnnouch deja claro que la diplomacia marroquí pretende que el Gobierno español siga los pasos de Alemania y dé su apoyo al plan de autonomía que ofrece a esa antigua colonia española unas competencias mucho más limitadas que las de cualquier comunidad autónoma española. Francia también respalda la propuesta marroquí.

EEUU fue más lejos porque en diciembre de 2020 el presidente Donald Trump reconoció la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental. Su sucesor, Joe Biden, no ha dado marcha atrás, pero ha evitado poner en práctica algunos de los anuncios que hizo la Administración republicana, como la apertura de un consulado en Dajla (antigua Villa Cisneros).

Foto: Reunión del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, con el Secretario de Estado Antony Blinken. (Reuters/Nicholas Kamm)

A ojos de Marruecos un cambio de postura de España revestiría gran importancia porque se trata de la antigua potencia colonial de ese territorio, tan extenso como el Reino Unido, que podría a su vez arrastrar a buena parte de la Unión Europea. Las sucesivas sentencias del Tribunal General de la UE, la última el pasado septiembre, declaran ilegales los acuerdos de pesca y asociación entre Bruselas y Rabat porque abarcan al Sáhara que, recalca la sentencia, no pertenece a Marruecos.

La posición del Gobierno español fue reiterada por Pedro Sánchez en el discurso que pronunció ante la Asamblea General de la ONU en Nueva York. "Es necesario alcanzar una solución política, justa, duradera y mutuamente aceptable sobre el Sáhara Occidental, tal como establecen las resoluciones del Consejo de Seguridad", declaró el presidente sin apartarse un ápice de la doctrina de Naciones Unidas. Sánchez omite ya pronunciar la palabra “autodeterminación” de los saharauis, pactada entre Rabat y el Polisario en 1991, pero no apoya públicamente la autonomía.

Esta solución sí ha sido respaldada por algunos destacados dirigentes socialistas como Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero. Este último se ofreció, a través de su embajador en Marruecos, Luis Planas, a mejorar jurídicamente la propuesta marroquí, formulada por primera vez en 2007, para que gozara de un mayor grado de aceptación, según reveló Wikileaks. Zapatero nunca desmintió haber dado tal encargo a Planas.

El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, recibe este viernes en Madrid a Staffan de Mistura, nombrado por el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, enviado especial para el Sáhara Occidental para mediar entre las partes enfrentadas. Este acaba de concluir una gira por el Magreb en un avión de la Fuerza Aérea española. No ha visitado El Aaiún, la capital del Sáhara, porque las autoridades marroquíes no lo permiten.

Albares estuvo esta semana en Washington donde fue recibido por su homólogo, Anthony Blinken. A su salida declaró haberse puesto de acuerdo con su anfitrión estadounidense “en unir fuerzas para encontrar, por fin, solución a un conflicto que tiene que terminar. No puede dudar más décadas”.

En el tweet que puso sobre su reunión con Albares, Blinken no mencionó al Sáhara, un tema que preocupa poco en Washington mientras el conflicto sea de baja intensidad. El secretario de Estado afirma haber conversado sobre "la agresión de Rusia contra Ucrania" y “ahondar la asociación” de los dos países de cara a América Latina.

De nada ha servido que el Gobierno de Pedro Sánchez moviese el lunes la ficha del rey Felipe VI para intentar desbloquear la crisis con Marruecos que empezó hace ya 13 meses. Esta persiste y así será mientras el Ejecutivo español no modifique su postura sobre el Sáhara Occidental.

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