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Guía para que no te líen con la muerte de JFK: varios tiradores y otras teorías conspiratorias
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Guía para que no te líen con la muerte de JFK: varios tiradores y otras teorías conspiratorias

El asesinato de John F. Kennedy tuvo lugar un 22 de noviembre, en 1963. Aunque muchos de los archivos de la investigación son públicos, aún quedan algunos por desclasificar

Foto: El día del asesinato de John F. Kennedy. (CC-Bettmann/Corbis)
El día del asesinato de John F. Kennedy. (CC-Bettmann/Corbis)

Fort Worth (Texas), 22 de noviembre de 1963. Cientos de personas se habían instalado frente al hotel Texas donde se alojaba el presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, el 35.º mandatario del país, y el más joven hasta la fecha, junto a su familia. A todas estas personas las recibió para hacer unas breves declaraciones, haciendo hincapié en la necesidad de que Estados Unidos fuera una nación "insuperable" en defensa; de aquí salió el presidente, junto a su esposa y todo el equipo de seguridad, con el objetivo de llegar a la base Carswell, donde cogió un avión para llegar, en un breve vuelo de apenas 13 minutos, a Dallas. Al desembarcar del avión, el joven mandatario recibía a sus seguidores en el aeropuerto.

La primera dama, Jacqueline, recibía un ramo de rosas rojas y se sentaba junto a su esposo en un descapotable en el que también viajaban el gobernador John Connally y la esposa de éste, Nellie. Había dejado de llover, por lo que abrieron la capota del coche. Mientras, el vicepresidente, Lyndon B. Johnson, y su mujer, ocupaban otro coche. En Dallas, la calle estaba abarrotada de gente esperando el paso de la caravana presidencial. El descapotable en el que viajaban Kennedy, Connally y sus parejas, salía de Main Street en torno a las 12:30 del mediodía y cuando circulaba por el Depósito de Libros Escolares de Texas, en la céntrica plaza Dealey, comenzaron los disparos.

Foto: John F. Kennedy en Irlanda, el 27 de junio de 1963, pocas semanas antes de ser asesinado. (Wikipedia)

Las balas alcanzaron el cuello y la cabeza del presidente, que acabó desplomado sobre su mujer. El gobernador Connelly recibió un disparo en la espalda. El coche pegó un acelerón y cambió su rumbo hacia el Hospital Memorial Parkland, a solo unos minutos de distancia, aunque poco se podía hacer: a las 13:00, el presidente Kennedy era declarado muerto. Media hora más tarde, la Policía ya había detenido a Lee Harvey Oswald, un empleado contratado no hacía mucho por el Depósito de Libros Escolares. Dos días más tarde, el domingo 24 de noviembre, Oswald iba a ser trasladado desde la jefatura de Policía a la cárcel del condado, y en mitad del traslado, un hombre apuntó con una pistola al asesino del mandatario y disparó a quemarropa. Era Jack Ruby, expropietario de varios clubes nocturnos en la ciudad de Dallas.

placeholder Jack Ruby, autor del asesinato del asesino de JFK.
Jack Ruby, autor del asesinato del asesino de JFK.

La muerte del joven presidente parecía resuelta, aunque tenía que ser investigada. El 29 de noviembre de ese mismo año, apenas una semana después del asesinato, el sucesor de Kennedy, el hasta entonces vicepresidente Johnson, creó la Comisión Presidencial sobre el Asesinato del Presidente Kennedy, más conocida como la Comisión Warren, para realizar las investigaciones pertinentes, aunque muchos de los documentos relacionados con la muerte del presidente se mantuvieron clasificados durante mucho tiempo. El día 26 de octubre de 2017 era la fecha en la que los archivos clasificados del asesinato de JFK tenían que ver la luz, sin embargo el entonces presidente, Donald Trump, decidió que no todos podían ser desclasificados.

Según fuentes de la Casa Blanca consultadas por BBC, una serie de documentos quedaron 'sellados' a petición del FBI y de la CIA, al menos durante 180 días, para que las agencias del Gobierno pudieran determinar si su publicación podría suponer una amenaza a la seguridad nacional. Pasaron aquellos 180 días, y solo se publicaron unos 19.000 documentos de los Archivos Nacionales, aunque otros quedaron bloqueados hasta, de nuevo, otra fecha: 2021. No obstante, el escritor y expresidente de 'The New York Times' Phil Shenon explicó a la cadena CNN que existe la posibilidad de que "nunca" se vayan a conocer "algunos" de los documentos clasificados. Es precisamente en el bloqueo de algunos de los documentos donde ha surgido una de las principales teorías alternativas al asesinato de John F. Kennedy. Aunque no solo ha surgido una.

Con Joe Biden ya en la Casa Blanca, y en medio de un año complicado por la pandemia del coronavirus, el mandatario estadounidense anunció en octubre de este mismo año otro retraso, "temporal", en la divulgación de la última tanda de archivos oficiales relacionados con el asesinato de Kennedy. La causa fue, precisamente, la pandemia, que aseguraban que había tenido un "impacto significativo" en las agencias responsables de la revisión de los documentos. En principio, Biden aseguró que los archivos saldrían a la luz en dos partes: una primera, a finales de 2021, y una segunda a finales de 2022.

1. Los 'otros' tiradores

Aunque la teoría oficial siempre ha sido que Lee Harvey Oswald fue el único autor material de la muerte de Kennedy, la Comisión Warren valoró la posibilidad de que existiera más de un tirador. Según el informe, existen "evidencias acústicas" que establecen una "alta probabilidad" de que fueran dos los hombres armados que dispararon contra el presidente, teoría que podría ser avalada con otras "pruebas científicas" que no excluyen esta posibilidad. En el informe de la autopsia de JFK solo se tenían en cuenta las conclusiones médicas del hospital de Parkland y también del Centro Médico Naval de Bethesda (Maryland), y esto ha hecho que aumentara el escepticismo en torno a las causas de la muerte del presidente y, por lo tanto, a la conclusión de que solo hubo una persona implicada en el asesinato.

Es en este informe donde aparece el término 'grassny koll' ('loma cubierta de hierba'), en referencia al lugar desde el que otro presunto tirador habría disparado, situado en un parque que estaba en frente del lugar donde fue alcanzado Kennedy. ¿Por qué sigue vigente esta teoría? Porque ninguno de los paneles que investigó el caso hizo públicas las radiografías y las fotografías tomadas durante la autopsia, ni tampoco los argumentos de sus conclusiones. En 1982, otro comité investigó las pruebas y el Comité de Acústica Balística de la Academia Nacional de Ciencias aseguró que los "datos acústicos confiables" no podían apoyar la teoría de que hubiera un segundo tirador.

2. El hombre del paraguas

Aquel 22 de noviembre, Louie Steven Witt decidió ir a la plaza Dealey, en un día soleado, bajo un paraguas. Quien también estaba en Dallas en aquel momento era Abraham Zapruder quien se encontraba grabando la caravana de los Kennedy: la suya es la única película que recoge, casi en su totalidad, lo que ocurrió ese día y se convirtió en la película doméstica más visualizada y revisada de la historia. El punto en el que Zapruder y Witt se encuentran es en uno de los momentos del vídeo, en el que se puede ver como el hombre hace un movimiento con el paraguas, en lo que muchos han considerado una señal que estaba dando a alguien para disparar. Otras teorías han ido más allá y sostienen que podría haber disparado un dardo con veneno con el paraguas.

En 1978, quince años después del asesinato, el propio Witt habló con el comité de investigación en la Cámara, en Washington. Witt, conservador de derechas, aseguró que se encontraba en aquel lugar con un paraguas únicamente para molestar al presidente, no para asesinarlo. Al preguntarle si su paraguas contenía o había contenido algún tipo de arma, respondió claramente que "no". De hecho, aseguró que ni siquiera estaba enterado de las teorías de la conspiración que giran en torno a la muerte de JFK. "Si el 'Libro Guiness de los Récords' tuviera una categoría para las personas que hacen algo equivocado, en el momento y el lugar equivocado, yo estaría primero. Ni siquiera habría subcampeón".

3. La URSS de Kruschev fue la culpable

Una de las teorías más sencillas era la de señalar a los soviéticos. Los que defienden que detrás del asesinato de Kennedy estaba la mano de la URSS, entonces dirigida por Nikita Kruschev, se basaban principalmente en la relación Estados Unidos-URSS, enmarcados aún en plena guerra fría: Kruschev, avergonzado por tener que dar marcha atrás tras la crisis de los misiles de Cuba, habría ordenado el ataque contra Kennedy. Pero aún hay más: Lee Harvey Oswald, exinfante de la Marina, autor material del asesinato, había estado en dos ocasiones en suelo soviético y estaba casado con Marina Prusakova, una mujer nacida en Molotovsk, la actual Severodvinsk (Rusia).

Tras la muerte de Kennedy y del propio Oswald, Marina aseguró en la Comisión Warren que su esposo, con 24 años, era efectivamente culpable; pero años (y muchas teorías) después, se retractó de sus propias palabras y desarrolló su propio argumentario que encaja, además, con otra de las grandes teorías sobre la muerte de Kennedy: que había sido el 'chivo expiatorio' pero que realmente la muerte de JFK era cosa de la CIA y de la mafia. La propia Marina, tras la muerte de su marido, fue detenida, interrogada por el FBI y acusada de ser una espía rusa. La teoría sigue vigente.

4. La muerte de JFK... fue cosa de Johnson

placeholder Kennedy y Johnson.
Kennedy y Johnson.

Esta teoría está apoyada, entre muchas otras personas, por el exasesor de Donald Trump Roger Stone, acusado de estar relacionado con la filtración de miles de documentos de Hillary Clinton durante la campaña de 2016. Stone, estratega también en las campañas de Richard Nixon, Ronald Reagan, Jack Kemp y Bob Dole, tiene vínculos con portales con información poco fiable como Breitbart o InfoWars, y también está detrás de la teoría de la nacionalidad de Barack Obama. Entre otras. Autor de ' El hombre que mató a Kennedy: el caso contra LBJ' la teoría de que el culpable de la muerte de Kennedy fue su vicepresidente, Lyndon B. Johnson, principalmente, de su mano, pero también está alentada por personas como Madeleine Brown, la 'amante' de Johnson, quien aseguró que el que acabó sucediendo a Kennedy era conocedor de un complot contra Kennedy. Brown aseguró que la noche antes de la muerte de JFK había estado, junto a Johnson, en una fiesta en la casa de Clint Murchison en Dallas, a la que habían asistido otras personalidades como Richard Nixon. Allí, siempre según Brown, Johnson habría dicho a algunos de los presentes: "A partir de mañana, los malditos Kennedy ya no volverán a avergonzarme. No es una amenaza, es una promesa".

David Perry, un jubilado de la industria de las aseguradoras y uno de los más activos investigadores de la muerte de Kennedy, define a Brown como una "chalada". Fue Perry quien, recogiendo datos de las personas que supuestamente habían estado en aquella fiesta, demostró que Johnson no había estado en aquel lugar, y es la figura que logró desacreditar esta teoría. "A muchas personas de Texas no les gustaba Johnson, pensaban que era un estafador, por lo que comenzaron a creer en esta teoría después del asesinato de JFK. Pero existen muchas pruebas de que esto no ocurrió, y de que todo lo que ha contado Madeleine Brown es falso".

5. Fidel Castro... y la mafia

Muchas de las teorías de la conspiración sobre el asesinato de Kennedy tienen elementos comunes. Existen varias que apuntan directamente a la mafia, o a Fidel Castro, como los autores intelectuales de la muerte del presidente, siempre con la vinculación de la CIA. Hay quien cree que la mafia ayudó a John F. Kennedy a ganar las elecciones en los años sesenta, asegurándose votos en un estado clave, Illinois. No obstante, Kennedy nombró a su hermano Robert fiscal general, quien se enfocó en poner fin al crimen organizado en Estados Unidos, con Jimmy Hoffa como uno de sus objetivos principales.

Foto: Jimmy Hoffa (izquierda) junto a su hijo James.

Antes de la revolución castrista, la mafia había invertido mucho dinero en casinos en Cuba, pero con la llegada de Fidel Castro al poder en La Habana todo esto se frenó en la isla. El fracaso de Kennedy en la invasión de Bahía de Cochinos hizo que las esperanzas depositadas en poder continuar con el lucrativo negocio de los casinos en Cuba se rompieran en pedazos. Una de las versiones que muchos defensores de esta teoría apoyan es que detrás de la conspiración del asesinato de Kennedy estaba Jack Ruby, expropietario de varios clubes nocturnos en la ciudad de Dallas y el mismo que asesinó a Oswald, la persona que disparó contra el presidente. Otros aseguran que fueron cubanos anticastristas los que pagaron a la mafia para matarlo. No obstante, la Comisión Warren descartó la implicación de la mafia en un complot por acabar con JFK, y aunque el comité de asesinatos de la Cámara de Representantes determinó que era así, no descartó que personas con vínculos con la mafia fueran parte de un complot.

6. ¡Lo hizo la CIA!

También relacionada con la mafia existe una teoría que dice que fue la Inteligencia de Estados Unidos la que estuvo detrás del asesinato: según una de las versiones la CIA, que ya se había puesto en contacto con la mafia para acabar con Fidel Castro, fue quien pidió que mataran a Kennedy. La teoría de que la CIA estuvo detrás del asesinato de Kennedy es una de las que más llama la atención a Perry. "El problema es que de todas las versiones que existen, esta es la más difícil de desacreditar", señalaba a la CNN el investigador. Presuntamente el presidente estaba "harto" de cómo trabajaba la CIA: "Supo que la CIA estaba tratando de asesinar a Castro, y esto es un hecho. El argumento [de esta teoría] es que la CIA creía que JFK iba a disolver la agencia y, como resultado, fue la propia agencia la que ordenó el asesinato".

Foto: El presidente Kennedy y la primera dama, momentos antes de los disparos. (Reuters)

El representante republicano de Carolina del Norte, Walter Jones, un importante defensor en el Congreso de la publicación completa de los archivos sobre el asesinato de Kennedy, es uno de los que creen que la agencia pudo tener algo que ver, quizás no tanto por participación directa sino por inacción, y por eso considera que la publicación de todos los documentos podría ayudar a resolver la cuestión. "El Gobierno [de Estados Unidos] le debe al pueblo la verdad. Y si ha sido cómplice [la CIA] debe admitirlo". El hermano de Kennedy y fiscal general, Robert Kennedy, apoyó al inicio la teoría de que quizás algún "elemento deshonesto" de la CIA podría haber estado detrás de su asesinato, aunque tras una reunión con el director de la agencia, John McCone, cambió de opinión. La organización, sin embargo, asegura que nunca tuvo nada que ver con la muerte del presidente. "Aunque las teorías de la conspiración que señalan a la CIA son alimento para las películas, son eso, pura ficción", dijo el portavoz de la CIA Edward Price a la NBC.

7. ¿Y si el padre de Ted Cruz tuvo algo que ver?

La teoría de la implicación del padre del republicano Ted Cruz es relativamente reciente. Durante las elecciones de 2016, Trump dio a entender que el padre de su compañero era 'socio' de Lee Harvey Oswald. "Su padre estaba con Oswald antes de que le dispararan", aseguró el expresidente durante una entrevista concedida a la cadena estadounidense Fox News. "Y ni siquiera se habla de ello. Quiero decir, no se menciona, de eso no se informó", aseguró el exmandatario. Incluso después de ganar a Cruz en las elecciones a la candidatura republicana para los comicios presidenciales de aquel año, Trump insistió en su teoría. "Todo lo que hice fue señalar el hecho de que en la portada del 'National Enquirer' hay una foto de él [Rafael Cruz, el padre de Ted Cruz] y el loco Lee Harvey Oswald desayunando", aseguró.

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Hay que tener en cuenta que el propietario del tabloide estadounidense, David Pecker, es buen amigo de Donald Trump, por lo que habría que valorar la fiabilidad de esta información. "Francamente, [el 'National Enquirer'] es una publicación que, en muchos aspectos, debería ser respetada. Sacaron a O.J. Sacaron a Edwards. Sacaron esto. Si esto fuera 'The New York Times', les habrían dado el Premio Pulitzer por sus reportajes". A Pecker se le ofreció inmunidad a cambio de su testimonio sobre los negocios ilícitos del exabogado de Donald Trump, con quien habría trabajado para silenciar una historia que podría perjudicar a Trump.

Fort Worth (Texas), 22 de noviembre de 1963. Cientos de personas se habían instalado frente al hotel Texas donde se alojaba el presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, el 35.º mandatario del país, y el más joven hasta la fecha, junto a su familia. A todas estas personas las recibió para hacer unas breves declaraciones, haciendo hincapié en la necesidad de que Estados Unidos fuera una nación "insuperable" en defensa; de aquí salió el presidente, junto a su esposa y todo el equipo de seguridad, con el objetivo de llegar a la base Carswell, donde cogió un avión para llegar, en un breve vuelo de apenas 13 minutos, a Dallas. Al desembarcar del avión, el joven mandatario recibía a sus seguidores en el aeropuerto.

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