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¿Estamos ante el final del peronismo en Argentina?
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Análisis de GZERO Media

¿Estamos ante el final del peronismo en Argentina?

Argentina es famosa por el tango, grandes de la literatura como Jorge Luis Borges y por dar a luz a los que pueden ser dos de

Foto: El presidente argentino, Alberto Fernández (EFE/Enrique García Medina)
El presidente argentino, Alberto Fernández (EFE/Enrique García Medina)

Argentina es famosa por el tango, grandes de la literatura como Jorge Luis Borges y por dar a luz a los que pueden ser dos de los mejores jugadores de fútbol de la historia, Diego Maradona y Leo Messi. Es la tercera mayor economía en Latinoamérica, y una potencia agrícola mundial.

Por desgracia, el país también es conocido por su inestabilidad política crónica, y su economía ha sido durante mucho tiempo considerada un saco de gatos, resultado directo de sucesivos gobiernos populistas gastando por encima de sus posibilidades y forzando a otros a pagar la factura de su mala gestión.

Una política caótica y las emergencias económicas son demasiado comunes en Argentina. Pero tras las últimas elecciones legislativas (la mitad de las Cámaras) los argentinos pueden esperar unos próximos dos años especialmente inestables.

Los que controlaban el poder tienen ahora la espalda contra la pared. La coalición gobernante de Argentina, liderada por el partido peronista -llamada así por el nacionalista y populista expresidente Juan Perón- ha perdido el control de ambas cámaras parlamentarias por primera vez desde la restauración de la democracia hace casi 40 años.

Incluso cuando el pro-empresarios Mauricio Macri gobernó el país como presidente (2015-2019), los peronistas dominaron la legislatura, impidiendo que el Gobierno aprobara la mayoría de las leyes que ellos no querían. Sin su cojín parlamentario, el presidente peronista Alberto Fernández ahora se enfrentará a una ardua batalla durante la segunda mitad de su periodo de cuatro años.

Esta derrota llega en el peor momento posible de un ya asediado Fernández. Después de que el covid-19 golpeara fuerte a Argentina y a su economía en 2020, la inflación anual se disparó. Está ahora planeando por encima del 50%, a pesar de la decisión del Gobierno de poner un tope a los costes de 1.432 productos. El valor del peso con respecto al dólar se ha desplomado. Cuatro de cada diez argentinos viven ahora en la pobreza, cinco puntos porcentuales más que el día que Fernández llegó al poder en diciembre de 2019.

Los argentinos han salido a las calles muchas veces en los últimos meses para protestar contra uno de los confinamientos pandémicos más largos del mundo. Fernandez debería esperar más de ese descontento público conforme las condiciones económicas empeoran.

El presidente se enfrenta también a problemas dentro de su familia política. Después de que los peronistas fueran derrotados en las primarias (primera fase) de las elecciones parlamentarias hace dos meses, un simulacro de las elecciones del domingo, su poderosa vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner lo forzó a remodelar su gabinete de ministros. En los próximos meses habrá más y más cruentos roces entre ambos.

Pero la expresidenta, la peronista argentina más conocida, también está en una posición un poco delicada. Muchos creen que ella maneja los hilos tras el presidente y puede movilizar protestas a gran escala en Buenos Aires. Pero Fernández de Kirchner también sabe que forzar a Fernández a dimitir para avanzar su propio regreso político es peligroso, porque los argentinos no han olvidado los escándalos de corrupción que plagaron su presidencia.

La pregunta es qué pasará en Argentina cuando los peronistas no puedan ya más ser los que dictan las leyes. La oposición ha defendido desde hace tiempo que las políticas de grandes gastos de los peronistas han generado niveles críticos de deuda, invitando la intervención del tremendamente detestado Fondo Monetario Internacional (FMI). Es un secreto a voces que Fernández puede que se niegue a devolver al FMI los 19.000 millones que vencen este marzo de 2022, pero la oposición podría ahora forzarle a negociar un compromiso contra su voluntad.

Las consecuencias de un 'default' argentino en el FMI, que sería el tercero en los últimos 20 años, podría ser catastrófico para la economía. El crédito internacional se agotaría, posiblemente provocando pánico a los bancos locales similar a la crisis del 'corralito' a principios de los 2000, una de las peores crisis financieras del país.

En pocas palabras: el dominio peronista sobre la legislación argentina se ha roto. Los votantes argentinos han dejado claro lo que no quieren. Ahora tienen dos años para decidir qué hacer antes de dirigirse a las urnas para elegir un presidente en 2023.

*Este artículo fue publicado originalmente en inglés en GZERO Media. Si te interesa la política internacional, pero quieres que alguien te la explique, suscríbete a la 'newsletter' Signal aquí.

Argentina es famosa por el tango, grandes de la literatura como Jorge Luis Borges y por dar a luz a los que pueden ser dos de los mejores jugadores de fútbol de la historia, Diego Maradona y Leo Messi. Es la tercera mayor economía en Latinoamérica, y una potencia agrícola mundial.

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