"La UE aprendió el 11-S que hay una ideología dispuesta a atacar brutalmente a civiles"
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Entrevista con Lukas Mandl

"La UE aprendió el 11-S que hay una ideología dispuesta a atacar brutalmente a civiles"

El eurodiputado austriaco reflexiona con El Confidencial sobre la crisis en Afganistán y el liderazgo del Parlamento Europeo para el segundo mandato de esta legislatura

Foto: El eurodiputado austriaco Lukas Mandl. (María Zornoza)
El eurodiputado austriaco Lukas Mandl. (María Zornoza)

Lukas Mandl (Austria, 1979) es eurodiputado del Partido Popular austríaco. Viena ha sido una de las capitales más duras con el rechazo a los refugiados afganos tras la victoria talibán. En entrevista con El Confidencial, el miembro de la comisión de Asuntos Exteriores y de Seguridad y Defensa de la Eurocámara repasa la respuesta europea a la crisis en el país centroasiático y el liderazgo del Parlamento Europeo para el segundo mandato de esta legislatura.

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PREGUNA: Los talibanes han anunciado la formación de un nuevo Gobierno. No es inclusivo y no incluye ninguna representación de mujeres. Estas eran dos precondiciones de la UE para el diálogo. ¿Deberíamos hablar con ellos en este escenario?

REPUESTA: Lo que ha ocurrido en Afganistán las últimas semanas es una tragedia. Primero, para las mujeres, niños, y hombres del país. Es una tragedia para todo el mundo que quería vivir pacíficamente allí. Fue muy fácil para los talibanes hacerse con el control del país de nuevo. Tenemos que reconocer que, tras 20 años, Occidente ha gastado 300 millones de euros diarios y ha fracasado. Tenemos que ser honestos con nosotros mismos y con la gente allí. No me sorprende que este Gobierno formado por los talibanes no sea inclusivo y no cuente con mujeres, entre otras cosas. Presenta al mundo con la típica ideología islamista de los talibanes que ya conocíamos del pasado.

¿Deberíamos hablar con ellos? Cuando Josep Borrell mencionó que teníamos que hacerlo, al principio me puse triste. No era mi aproximación hablar con una gente que proyecta la idea del terrorismo contra la civilización. Pero después, lo pensé dos veces y estaba claro que para cualquier persona razonable no reconoceríamos su ideología ni a los talibanes como un socio político en el que confiar. Pero si no hay nadie más con el que hablar en un país de 30 millones de habitantes, tenemos que entablar algún tipo de diálogo con los representantes, como son los talibanes hoy.

P: En el pasado, los talibanes ya gobernaron Afganistán. La UE impuso por entonces sanciones. ¿Cuál debería ser la postura ahora: sanciones, diálogo o reconocimiento? ¿Qué diferencia la situación de ahora y la de los 90? ¿Por qué deberíamos confiar en los talibanes?

R: Nunca deberíamos confiar en ellos. No hay un Gobierno inclusivo ni ninguna señal de demostración de defensa de los valores que la UE represente: dignidad humana, libertad individual, Estado de Derecho o democracia. Creo en la gran presión del dinero. Y aquí es donde podemos confrontar al régimen talibán en Afganistán. El dinero del Estado está congelado casi en su totalidad en los mercados financieros. Solo disponen de una porción muy limitada. Y es aquí donde les podemos atrapar. Las palabras positivas hacia ellos no son suficientes. Tenemos que atraparlos con la palanca del dinero.

Foto: Cuerpos de rescate tras el atentado contra el World Trade Center de Nueva York. (EFE)

P: Otra dimensión de lo que está ocurriendo en Afganistán es la migración. El líder de su país y de su partido, Sebastian Kurz, es una de las voces más firmes contra la acogida de refugiados afganos. ¿Tiene la UE una responsabilidad moral de abrir las puertas a las personas en peligro?

R: La tragedia es Afganistán es consecuencia de todos los políticos occidentales. No solo responsabilizaría a Estados Unidos, ni siquiera a la OTAN. Haría mucha autocrítica también sobre la propia UE. Como ya he mencionado, hablamos de un país de 30 millones de habitantes. Hay muchas personas. Es un país muy grande y muy poblado. Por eso tenemos que ayudar a los afganos a vivir pacíficamente en su propio país. Pero también tenemos que cuidar a aquellos que son extremadamente vulnerables y en peligro porque han ayudado durante estos 20 años a Occidente. Esta es una cosa de evacuaciones, no de inmigración o asilo.

También me gustaría compartir la imagen completa. Austria acoge al segundo contingente más grande de afganos de los países europeos. Solo Suecia está por delante. Mi país natal, nuestro gobierno y nuestra sociedad tienen mucha experiencia con los afganos y los está cuidando y acogiendo de forma adecuada, como siempre hacemos en Austria y en la UE. En lo que respecta a la inmigración, los países vecinos juegan un papel crucial porque pueden tratar fácilmente a los migrantes si nosotros pagamos. Ya lo hicimos en el pasado. Lo hacemos hoy. Hemos tenido tensiones con Turquía y con otros países en el tema migratorio. Pero cuando los afganos vienen a países centroeuropeos es más arriesgado para ellos. Los traficantes se benefician. Es un crimen terrible traficar para que la gente llegue de un lado a otro. Les hacen pagar, la travesía es muy arriesgada y tristemente, como sabemos, a veces mueren y se quedan por el camino.

Tenemos que evitar eso. Y lo primero es enviar el mensaje de que muchos de ellos no tienen si quiera el derecho de asilo en Europa. También de que el asilo es para aquellos que de verdad se ven obligados a huir del país y de que las fronteras europeas están muy vigiladas. La UE ayudará a través de ayuda económica y de cooperación con los países vecinos en el marco de nuestra responsabilidad moral. Pero la inmigración ilegal a Europa no puede ser la solución para esta gran cantidad de afganos.

"Hay que luchar por la dignidad del islam, que es completamente diferente del trato manipulado que le da esta brutal ideología".

P: Se cumple el 20 aniversario de los atentados del 11-S, una causa-efecto de lo que está ocurriendo en Afganistán. ¿Qué lecciones ha aprendido Europa y cuál ha sido el mayor impacto de este enorme evento en el proyecto europeo?

R: Lo que está ocurriendo en Afganistán es muy triste. En este aniversario de este terrible ataque contra la civilización lo que vemos es que los talibanes han retomado el control del país. Tenemos que hacer todo lo posible para que el país vuelva a convertirse en un nuevo centro del terrorismo. Es fácil decirlo, pero mucho más difícil hacerlo.
Lo que Europa ha aprendido del 11-S es que hay una ideología islamista preparada para atacar brutalmente a civiles y a la civilización occidental y a sus valores. Siempre haré la diferencia entre esta ideología del islamismo y la religión del islam. Son dos cosas completamente diferentes. Hay musulmanes que debemos respetar como respetamos a cualquier persona de cualquier religión. Es una parte fundamental de la política occidental. Pero abre una nueva era donde se manipula la religión a través de la ideología brutal del islamismo. Si lo entendemos, quizá podemos comprender más a aquellas personas en Francia o en Oriente Próximo afectadas por este tipo de terrorismo. Debemos comprender cuán fácil ha sido para los talibanes tomar el control del país de nuevo debido a la brutalidad que ejercen sobre la gente si no cumplen con sus dictámenes. Hay que luchar siempre por la libertad religiosa, de pensamiento, de creencias y por la dignidad de los musulmanes, por la dignidad del islam, que es completamente diferente del trato manipulado que le da esta brutal ideología.

P: ¿Está Europa más expuesta o bajo mayor riesgo tras la victoria de los talibanes?

R: No quiero asustar a nadie. Diría que no hay ninguna razón para estar extremadamente más asustado hoy que ayer. Pero los riesgos en seguridad están aumentando en todo el planeta desde los últimos años debido a las nuevas formas de guerra híbrida o desinformación que quiere dividir a nuestras sociedades, países e instituciones. Son amenazas contra Europa. La situación en Afganistán es una tragedia primero para la gente allí, pero segundo para la seguridad de todo el mundo. Y, especialmente, para nosotros como europeos. No podemos cambiar el pasado ni el riesgo de seguridad de un día para el otro, pero sí podemos prepararnos lo mejor posible. Es una responsabilidad política enorme preparar a nuestras sociedades lo máximo contra cualquier amenaza. La situación de Afganistán ha empeorado la seguridad pero no es una razón para tener miedo, sino para prepararse mejor.

Foto: Balázs Hidvéghi, eurodiputado húngaro. (María Zornoza)

P: Otra de las consecuencias directas de la caótica retirada de Afganistán es que la UE debe ser menos dependiente de Estados Unidos. Han sonado de nuevo los conceptos de autonomía estratégica y de un Ejército europeo. ¿Qué piensa de ello?

R: La autonomía estratégica no solo significa ser capaz de defendernos militarmente. Esto es importante, esencial, pero no es todo. Tenemos que estar preparados para crisis y ser solventes en la cadena de suministros dentro de Europa. Con la pandemia ya vimos la importancia de la innovación europea. No depender del resto del mundo. Europa estuvo aislada y dependiente. Por ello, tenemos que ser independientes a la hora de defenderos y de proteger a nuestros ciudadanos. De esto va la autonomía estratégica.

P: Acabamos de conocer que Manfred Weber no será un candidato para presidir el Parlamento Europeo tras David Sassoli los próximos años. Los socialdemócratas dicen que esto era parte del acuerdo y que el italiano podría incluso seguir. ¿Va a ser el próximo presidente de la Eurocámara un miembro del Partido Popular Europeo sí o sí? Comienza a sonar en las quinielas el nombre de Esteban González Pons. ¿Lo ve cómo presidente?

R: Weber es una gran persona de Estado. Y un representante maravilloso de Europa. Respeto su decisión plenamente. Veremos qué pasa en los próximos meses. Siempre tendrá todo mi apoyo. Es un líder que sabe tomar decisiones y liderar a su gente, al Parlamento Europeo y a todos los grupos políticos del EPP.
Esteban González Pons es un compañero estupendo. Tenemos la oficina muy próxima y hablamos mucho. Valoro mucho su experiencia y su servicio a los ciudadanos. Es un ejemplo. Estoy más que contento de que personas como él, pero también otros nombres del EPP, estén preparados para asumir cargos válidos por su experiencia y preparación. Está muy bien que podamos elegir a personas tan eficientes a través de nuestras estructuras democráticas. El acuerdo que menciona no es cierto. El Partido Popular Europeo tiene legitimidad democrática y no cabe duda de que la segunda mitad del mandato, el principal partido de esta cámara representará al presidente del Parlamento Europeo. No importa cuál sea el nombre final, pero será alguien capaz de dialogar con todas las fuerzas políticas y eurodiputados.

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