Abascal viaja a México en busca de alianzas y sale escaldado: "Yo con Vox, ni a la esquina"
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En su cabeza era espectacular

Abascal viaja a México en busca de alianzas y sale escaldado: "Yo con Vox, ni a la esquina"

La firma por parte de políticos mexicano de una iniciativa encabezada por el líder de Vox se saldó con lluvias de críticas e incluso el desmentido de que supuestos firmantes estaban en el acto

Foto: El líder de los senadores del PAN, Julen Rementería, sostiene la Carta de Madrid firmada junto al líder de Vox, Santiago Abascal. (Twitter)
El líder de los senadores del PAN, Julen Rementería, sostiene la Carta de Madrid firmada junto al líder de Vox, Santiago Abascal. (Twitter)

La cita prometía. El líder de Vox, Santiago Abascal, se desplazó a México esta semana invitado por Julen Rementería, el coordinador de los senadores del conservador Partido Acción Nacional (PAN). Su objetivo era sumar nuevos apoyos internacionales para el Foro Madrid, una iniciativa de la Fundación Disenso —liderada por el propio Abascal— para impedir la propagación del comunismo en la "Iberosfera". Dicho y hecho. Este jueves, el partido afirmaba haber logrado la firma de 15 senadores y 3 congresistas mexicanos.

Con esta firma de la llamada Carta de Madrid, Vox parecía anotarse un tanto internacional. Por ello, Abascal retuiteó con orgullo la publicación de la cuenta oficial de los senadores del PAN en Twitter en la que anunciaban la firma del documento y expresaban que "México nunca será comunista". Sin embargo, apenas unas horas después, este tuit era borrado y los integrantes del partido mexicano, supuesto nuevo aliado de Vox, emprendían una oleada de críticas contra la formación española y contra su líder.

“Yo con Vox, ni a la esquina”, fijaba en su cuenta de Twitter Xóchitl Gálvez, ex jefa delegacional del PAN en la Ciudad de México y una de las figuras más destacadas del partido. “El PAN ha luchado por conseguir y ampliar las libertades y los derechos. Acercarnos a un partido de ultraderecha como Vox no abona a ese objetivo”, publicaba Laura Rojas, ex presidenta panista de la Cámara de Diputados. Son solo dos ejemplos de la avalancha de condenas que ha surgido desde todos los rincones del PAN —desde diputados federales hasta ex presidentes mexicanos— respecto al encuentro. Escasas horas después de su celebración, el secretario general del partido, Héctor Larios, daba la puntilla: “El PAN no comparte con VOX sus propuestas que violentan los Derechos Humanos”.

El propio Rementería, quien encabezó el encuentro con el líder de Vox y se fotografió a su lado, se vio obligado a aclarar en una conferencia de prensa nocturna que los firmantes del acuerdo lo hacían a título personal. “Absolutamente quiero reiterar, con claridad, que aquí no tiene nada que ver el PAN”, aseveró el político veracruzano. Tras ser consultado al respecto por El Confidencial, Sergio Ramírez, director general de comunicación del PAN en Senado, indicó que el grupo emitió ayer un comunicado sobre su posición oficial y que no haría más comentarios al respecto. En este posicionamiento, se indica que la firma "no significa ningún compromiso del partido ni del grupo parlamentario, pues esa no fue la intención ni es el espacio para hacerlo, por lo que los deslindamos totalmente".

A pesar del desplante, Vox continuaba celebrando el viernes en sus redes sociales la firma de la carta. En uno de sus tuits, el partido no solo expresa su agradecimiento a los integrantes del PAN, sino también del Partido Revolucionario Institucional (PRI), la formación que dominó la política mexicana durante más de 70 años. De hecho, Vox aseguró en una nota de prensa que tanto el senador Manuel Añorve como la diputada federal Lorena Piñón, ambos priistas, se había adherido al documento. Sin embargo, en declaraciones a El Confidencial, Piñón lo negó tajantemente.

"No estuve en el acto ni firmé ninguna carta. Mi partido pertenece a la COPPAL", aseguró la diputada, en referencia a la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe, una asociación regional de partidos de corte progresista. La política desconocía la nota de prensa de Vox y mostró su enfado al saber que estaba incluida en ella. Dos horas después de su conversación con este periódico, desmintió oficialmente su participación. Por otra parte, la cuenta oficial del PRI en el senado también rechazó la presencia de cualquiera de sus integrantes en el encuentro con Abascal.

Munición para AMLO

El discurso de Vox no encaja bien en la arena política mexicana, mucho menos guiada por el espectro ideológico que la española. En su relación con México, al partido español tampoco le ayuda su hemeroteca, llena de declaraciones como las que publicaba el pasado 13 de agosto con motivo del 500 aniversario de la conquista de Tenochitlán a manos de Hernán Cortés: “España logró liberar a millones de personas del régimen sanguinario y de terror de los aztecas. Orgullosos de nuestra Historia”.

Foto: El presidente Andrés Manuel López Obrador celebra "el Grito", la conmemoración anual de la independencia mexicana de España. (Reuters)

Precisamente, la principal figura política mexicana que ha utilizado la polarización ideológica como arma política es el presidente del país, Andrés Manuel López Obrador. El mandatario izquierdista tiende a identificar a todos sus rivales, tanto en casa como en el extranjero, como parte de una misma quimera conservadora y corrupta que solo su Gobierno puede derrotar. Por ello, la oposición, liderada por el PAN, probablemente temía desde un primer momento que la presencia de Abascal diera munición a AMLO, como es conocido el jefe de Estado en México.

Y, efectivamente, este no ha desaprovechado la ocasión. “Ayer vinieron unos extremistas de España, de Vox. Se reunieron con el PAN. Porque son lo mismo. Nada más que los del PAN simulaban ser demócratas. Y no. Son conservadores y ultras. Casi fascistas”, afirmó AMLO este viernes durante su rueda de prensa diaria.

El presidente mexicano calificó de "autoritarios, clasistas y corruptos" a los integrantes del partido Español. "Hay todo un escándalo que tiene que ver con el rey por la utilización de influencia para sacar provecho personal y enriquecerse. Es toda una inmundicia que no tiene que ver con la mayoría del pueblo español. Esta es una minoría, pero que está tomando mucha fuerza. Es como un retoño del franquismo", aseveró.

Guardianes de la "iberosfera"

Recientemente, Vox ha hecho múltiples esfuerzos por expandir sus relaciones con América Latina. Su principal ariete para este impulso ha sido la Fundación Disenso —una especie de FAES voxiana—, que utiliza como pieza central de su discurso el concepto "iberosfera", un espacio geográfico y cultural no definido con claridad, de "700 millones de habitantes" (según el organismo) y que aglutinaría a España, Portugal, Latinoamérica y Estados Unidos. Desde su fundación en 2020, el 'think-tank' ha intentado incesantemente impulsar el uso de la palabra. De hecho, Disenso adquirió ese año la cabecera del periódico digital La Gaceta de manos del Grupo Intereconomía, rebautizándola como 'La Gaceta de la Iberosfera'.

Foto: El líder de Vox, Santiago Abascal, y el portavoz, Iván Espinosa de la Monteros. (EFE)

El concepto va prácticamente de la mano de la denominada Carta de Madrid. La iniciativa es, aparentemente, un esfuerzo por contrarrestar dos supuestos polos de influencia de la izquierda global: el Foro de Sao Paulo y el Grupo de Puebla. El primero se trata de una reunión de partidos, organizaciones y grupos de izquierda latinoamericanos fundado en 1990 por el Partido de los Trabajadores de Brasil, liderado entonces por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva; el segundo es un foro político y académico lanzado en 2019 y que incluye a múltiples presidentes y ministros progresistas, como el boliviano Evo Morales, el argentino Alberto Fernández o los españoles José Luiz Rodríguez Zapatero e Irene Montero. A estas dos asociaciones Vox las responsabiliza, basándose en múltiples teorías de la conspiración, de impulsar el comunismo en la "iberosfera", además del narcotráfico y la corrupción, entre otros males.

Además de los políticos mexicanos mencionados, entre los firmantes internacionales de la carta están Eduardo Bolsonaro, hijo del presidente brasileño Jair Bolsonaro; Giorgia Meloni, presidenta del partido ultraderechista y heredero de los seguidores de Benito Mussolini Fratelli d’Italia y Marion Maréchal, sobrina de la líder del partido francés Agrupación Nacional, Marine Le Pen.

La cita prometía. El líder de Vox, Santiago Abascal, se desplazó a México esta semana invitado por Julen Rementería, el coordinador de los senadores del conservador Partido Acción Nacional (PAN). Su objetivo era sumar nuevos apoyos internacionales para el Foro Madrid, una iniciativa de la Fundación Disenso —liderada por el propio Abascal— para impedir la propagación del comunismo en la "Iberosfera". Dicho y hecho. Este jueves, el partido afirmaba haber logrado la firma de 15 senadores y 3 congresistas mexicanos.

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