El representante del Polisario ante la UE: "Marruecos está nervioso por el fracaso diplomático"
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Entrevista a Oubi Bouchraya Bachir

El representante del Polisario ante la UE: "Marruecos está nervioso por el fracaso diplomático"

Según Bachir, Ghali es "solo una excusa" de Marruecos para "intentar ajustar cuentas" en una "última frustración de que nadie de la comunidad internacional haya seguido los pasos de Trump"

placeholder Foto: El representante del Frente Polisario, Oubi Bouchraya Bachir. (Cedida)
El representante del Frente Polisario, Oubi Bouchraya Bachir. (Cedida)

La crisis entre España y Marruecos ha pasado a un nuevo escenario tras la salida del secretario general del Frente Polisario, Brahim Ghali, del hospital de Logroño donde estaba ingresado en un avión rumbo Argelia. Mientras el Gobierno español confía en cerrar ya el capítulo, de momento Rabat calcula en silencio su respuesta.

Hasta el momento, ha intentado circunscribirla a un enfrentamiento exclusivamente entre España y Marruecos que se ha saldado hasta ahora con la llamada a consultas de su embajadora, durísimos comunicados criticando a España y la llegada de más de 8.000 personas en apenas 48 horas a Ceuta. La Unión Europea, sin embargo, ha cerrado filas con España. Este martes, un portavoz del Servicio Exterior comunitario confirmaba que "nada va a hacer que cambie" su postura con respecto al Sáhara Occidental. La UE cierra así -al menos de momento- en banda uno de los picos diplomáticos que Marruecos pretendía escalar en sus ambiciones sobre el reconocimiento de su soberanía sobre el Sáhara Occidental, tras el apoyo clave de la Administración Trump el pasado diciembre. Este 'fracaso' ha supuesto "una decepción enorme" para el Gobierno marroquí, según defiende Oubi Bouchraya Bachir, representante del Frente Polisario saharaui ante la Unión Europea.

En entrevista con El Confidencial, Bachir agradece "el generoso gesto humanitario" del Gobierno de España con el secretario general de la organización polisaria y sostiene que Ghali es "solo una excusa" para "intentar ajustar cuentas" en una "última frustración de Marruecos de que nadie de la comunidad internacional haya seguido los pasos de Trump".

Foto: Vista de la playa de El Tarajal en mayo tras la entrada de miles de migrantes desde Marruecos. (Reuters)

PREGUNTA. Brahim Ghali salió de vuelta a Argelia la noche de este martes tras una estancia de 18 días en un hospital de Logroño. ¿En qué condiciones se acordó la acogida con España? ¿Cómo se ve desde el Frente Polisario que Ghali haya tenido que finalmente declarar ante la Audiencia Nacional, aunque al principio parecía que no iba a ser el caso?

R. En cuanto a la parte judicial, el abogado ha hablado. Pero también el presidente Ghali no puede realmente sino cooperar con la justicia. Y eso ha quedado claro después de su declaración. Ghali no tiene nada que esconder ni absolutamente nada que ver con las acusaciones y ha quedado clara la motivación política detrás de las acusaciones y de la reactivación de las mismas. Es además una decisión valiente que, cuando la tomó Ghali, no la tomó por él, sino por el pueblo saharaui, que debe dar la imagen de respetar la justicia, a pesar de que todo se ha construido sobre falsedades.

Sobre su regreso, la causa principal de su estancia en España era por razones de salud. Una vez la causa ya se ha pasado, evidentemente Brahim regresaría al Sáhara Occidental, y en cuanto lo permita su salud retomará el mando del Frente y de su cargo como presidente de la República. Eso lo deciden los médicos.

Foto: Imagen de archivo del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali. (EFE)

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Brahim Ghali se enfrenta a dos causas ante la Audiencia Nacional. La primera lo sitúa como responsable de "una campaña para eliminar a las élites saharauis de origen español con la intención de romper los vínculos entre las distintas tribus y sus autoridades naturales". La segunda, más reciente, parte de la querella del bloguero Fadel Breica por la presunta comisión de delitos de detención ilegal, torturas y lesa humanidad.

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P. ¿Sobre la entrada en España con una identidad falsa, era entonces un tema de seguridad?

R. Creo que eso lo ha aclarado suficientemente el Gobierno de España. Ghali entró con su pasaporte, el de siempre.

P. ¿Se esperaban una crisis así, diplomática y migratoria con Marruecos, cuando solicitaron a España que acogiera a Ghali?

R. En primer lugar, hay que agradecer, en nombre del pueblo saharaui y del Frente Polisario, el gesto humanitario del Gobierno de España al acoger a nuestro líder. Aparte, creo que esto ha quedado más claro aún con el comunicado de Exteriores de Marruecos del lunes, que el tema de la hospitalización de nuestro presidente era solo una excusa, y que fue instrumentalizado por Marruecos, para realmente intentar ajustar cuentas con el Gobierno de España. No solo con el Gobierno de España, también con el Gobierno de Alemania y el conjunto de países europeos. En el trasfondo está el tema del Sáhara Occidental y la última frustración de Marruecos de que nadie de la comunidad internacional haya seguido los pasos de Trump.

Foto: Policía Marroquí en la frontera con Ceuta. (EFE)

Marruecos ha invertido mucho, desde mayo de 2018, cuando publicaron las acusaciones falsas e infundadas sobre las relaciones del Polisario y Hezbolá, a través de la embajada de Irán en Argelia. Ese fue el punto de inflexión hacia la declaración de Trump. Desde mayo de 2018 hasta diciembre de 2020, toda la diplomacia marroquí ha estado invirtiendo mucho hacia [la declaración de Trump], lo que ellos pensaban que iba a ser el giro radical en cuanto al reconocimiento internacional de la inexistente soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental. Inmediatamente, no solo España -pero también España, hay que reconocérselo-, Alemania, incluso hasta Francia [tradicional aliado de Marruecos en la cuestión saharaui], la Unión Africana... Ha expresado una posición unánime de rechazo hacia esta decisión de Trump. Eso supuso un jarro de agua fría sobre la diplomacia marroquí, una decepción enorme de que tantos esfuerzos que se han hecho realmente han acabado prácticamente en nada.

Desde entonces Marruecos está en esta situación psicológica de nervios y de intento de ajustar cuentas con los países que han bloqueado esta apuesta que hicieron.

"La lección de toda esta crisis es que ceder al chantaje [de Marruecos] ya no es una opción viable ni para España ni para la UE"

Otro trasfondo quizá también es la decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), donde todo parece indicar que [será favorable a los intereses saharauis y] condicionará la relación de Marruecos con la Unión Europea. Se utiliza el caso concreto de la acogida de Ghali por motivos humanitarios para transmitir ese miedo a la UE en caso de que el Tribunal decida de esta manera.

La lección que se aprende de toda esta crisis es que ceder al chantaje [de Marruecos] ya no es una opción viable ni para España ni para la Unión Europea en su conjunto. Se lo hemos dicho muchas veces: seguir con la tendencia de ceder al chantaje llevará a Marruecos a cruzar las líneas rojas. Y lo estamos viendo en vivo y en directo.

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El litigio en el TJUE, cuya resolución se espera a finales de junio o principios de julio, se refiere a la decisión del Consejo Europeo de dar luz verde a un nuevo acuerdo pesquero concluido en el 2019 entre la UE y Marruecos, que incluye la región del Sáhara occidental. El tribunal europeo dedicó, el 2 y 3 de marzo, 16 horas de audiencia a estudiar el recurso presentado por el Frente Polisario solicitando la anulación de los acuerdos de asociación y pesca suscritos en 2019. A la reclamación de Gilles Devers, el letrado del Polisario, se opusieron nada menos que los juristas y abogados de la Comisión, del Consejo de Ministros de la UE, de Francia y España. Devers ya ganó hace años el primer asalto. En tres sentencias sucesivas, pronunciadas entre 2016 y 2018, invalidó los acuerdos existentes argumentando que Marruecos y el Sáhara Occidental eran dos territorios distintos. Cualquier acuerdo que abarcase al Sáhara, recalcó el tribunal, debía contar con el consentimiento de su población autóctona.

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Foto: Nasser Bourita, el ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos. (EFE)

P. ¿Cómo está viendo la posición de la UE en esta crisis? El martes un portavoz afirmaba que la posición "no ha cambiado". ¿Cree que después del reconocimiento de Trump a la soberanía marroquí sobre el Sáhara esa posición que "no ha cambiado" de la UE es una buena señal? ¿O por el contrario, es el status quo de siempre?

R. Desde el punto de vista formal, la posición de la UE desde el primer día en relación con la declaración de Trump fue correcta. Es decir, que no van a seguir esta vía unilateral. Pero ahora queda la parte política. Una voluntad verdadera para llevar a las partes a implementar lo que se ha acordado desde siempre, que es el derecho a la autodeterminación del Sáhara Occidental. Nos cuesta realmente comprender por qué Europa no estimula activamente para organizar el referéndum de autodeterminación, una solución democrática que además respeta la legalidad internacional. Una de las partes que falta en este puzle es una implicación mucho más activa de parte de la Unión Europea. Esconderse detrás de la figura de una "solución política mutuamente aceptable"; estas fórmulas que confunden más que ayudan a encontrar una solución, es una renuncia de un rol primordial de los países europeos. El problema del Sáhara Occidental está a apenas unos kilómetros del sur de la frontera de la UE.

Foto: Un reciente encuentro entre el ministro de Interior español y su contraparte marroquí. (EFE)

P. Y qué opina del papel que está teniendo por ejemplo Francia en esta crisis, muy inferior a otros episodios.

R. Francia tiene una posición particular. Una preferencia constante hacia Marruecos y creo que desafortunadamente en cuanto al conflicto del Sáhara Occidental, no específicamente en esta crisis, Francia se ha convertido en un problema, crónico, del Sáhara.

P. ¿Y en esta crisis?

R. Desde el punto de vista legal se pronuncia en contra de la decisión de Trump, y en cuanto a sus disposiciones con España... No tenemos mucho que decir.

P. El hecho de que Biden hasta el momento no parece que vaya a cambiar la decisión de Trump, y el reconocimiento de Trump en primer lugar, ¿es un fracaso de la diplomacia saharaui? Es un golpe muy duro para la causa saharaui...

R. Por supuesto que EEUU no es un país cualquiera. Pero el tema del Sáhara Occidental está inscrito dentro del sistema multilateral. Es decir, Naciones Unidas, el derecho internacional... Ahora, la posición de Estados Unidos, la de Biden, formalmente, todavía nadie la conoce. Invito a leer la primera reacción del Gobierno marroquí tras la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU a finales de abril donde empezaron a soltar reproches de decepción y de frustración hacia la Administración Biden, de que esto no era lo acordado... Nosotros todavía estamos a la espera del pronunciamiento oficial.

P. ¿Y los ejercicios militares conjuntos con Marruecos, que el gobierno de Rabat vende como que van a ser también en territorio del Sáhara?

R. No nos consta que EEUU vaya a participar en la parte del Sáhara Occidental. Luego Marruecos puede decir lo que les de la gana, pero habrá que ver cómo se desarrollarán. Pero no nos sorprende que Marruecos, dentro del nerviosismo actual y la crisis que está abierta con la mitad del mundo, que recurran a este tipo de inventos.

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Apenas unas horas después de esta entrevista, una portavoz militar de EEUU confirmó que sus maniobras militares African Lion 21, que tendrán lugar este mes en Marruecos, Túnez y Senegal, y muy celebradas por el Gobierno de Rabat, se desarrollarán en zonas del sur del territorio marroquí, pero fuera del Sáhara Occidental. El presidente marroquí había anunciado el domingo que sería la primera misión norteamericana en territorio saharaui, pero este martes borró el tuit.

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Foto: El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, saluda al rey de Marruecos, Mohammed VI, en el Palacio Real de Fez, en 2014, cuando el primero era vicepresidente. (Reuters)

P. Todo esto está sucediendo en un contexto de vuelta a las armas desde el pasado noviembre del Frente Polisario contra Marruecos. ¿En qué punto está esta ofensiva?

R. La ruptura del alto el fuego fue una respuesta de nuestra parte a una ruptura del alto el fuego por parte de Marruecos. No nos ha quedado más remedio que recurrir a la lucha armada. La lucha armada no es nada fácil, después de treinta años de alto el fuego. Necesita calentar la maquinaria, ir movilizando las cosas... Estamos progresivamente en esta dinámica, a pesar de los intentos de Marruecos de ocultar la realidad de la ruptura del alto el fuego.

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El 14 de noviembre de 2020, el Frente Polisario saharaui declaró el "estado de guerra con Marruecos", después de que Rabat desplazara sus tropas hasta el paso de Guerguerat, zona "desmilitarizada", en lo que los saharauis consideraron una ruptura del acuerdo de alto el fuego en vigor desde hacía más de treinta años. Los enfrentamientos en el Sáhara Occidental, los más graves registrados en la zona desde que en 1991 se declaró el alto el fuego, transcurren en completo silencio por parte de Marruecos, que sigue una estrategia de "minimizar" el conflicto y en público mantiene "su compromiso con el alto el fuego" que desde hace casi 30 años mantenía la disputa militar congelada. El Polisario, sin embargo, asegura que se están produciendo ataques a las posiciones militares enemigas en el muro de separación. Tanto las informaciones de Marruecos como del Polisario y la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) no pueden ser ni confirmadas ni desmentidas por fuentes independientes, ya que no hay acceso a la zona.

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Foto: Soldados saharauis en Rabuni, "zona liberada". (EFE)

P. Como comenta, son muchos años. Generaciones. ¿Cree que la sociedad española está ahora más dispuesta a ceder con el Sáhara, para evitar más crisis con Marruecos, especialmente en el contexto de amenaza migratoria?

R. Esa es la percepción psicológica que realmente hay que evitar. Porque esto sería una forma colectiva de ceder al chantaje. No creo que sea buena opción ni para España como estado ni para España como pueblo. ¿Que hayan pasado 50 años? Es lo de menos. Nadie quita a España una responsabilidad particular hacia este pueblo [el saharaui] y el territorio.

Nosotros lo que pedimos es que se respete la legalidad internacional. No la independencia del Sáhara Occidental y la soberanía de la RASD sobre el territorio, que fue nuestra primera, y aún es, demanda. Pero como opción intermediaria y contentar a la comunidad internacional hemos optado por la vía democrática, que es la de consultar al pueblo. Si el pueblo decide la integración dentro de Marruecos, pues el Polisario lo ha dicho, y ha tenido el coraje, de decir que lo vamos a aceptar.

P. ¿Siente que la generación 'baby boomer' de políticos socialistas clásicos ya está en retiro o jubilada, y las nuevas generaciones políticas no tienen presente el conflicto, lo que signficó la marcha verde..?

R. Creo que ese es uno de los retos, que la gente, tanto políticos como diplomáticos, que han vivido el conflicto desde su inicio, que tienen esta relación emocional con la injusticia que se cometió contra el pueblo saharaui... Es un problema que requiere un trabajo tremendo por parte no solo del Polisario, sino de los saharauis en su conjunto. En cuanto al partido socialista, y el resto de partidos de España, creo que sangre nueva, las nuevas generaciones, tienen una cierta predisposición a entender este mensaje de solución democrática, de la comunidad internacional. Ahora, si nosotros, como Frente Polisario y pueblo saharaui, llegamos a lograr transmitir este mensaje... Estamos en ello.

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