Diez bombas por minuto: así se vive desde Gaza la 'batalla personal' de Netanyahu
  1. Mundo
Ofensiva 'Guardianes del Muro'

Diez bombas por minuto: así se vive desde Gaza la 'batalla personal' de Netanyahu

La semana de violencia deja 250 palestinos y 10 israelíes muertos, además de miles de heridos e innumerables destrozos, incluido el edificio donde tenían sus oficinas Al Yazira y AP

placeholder Foto: Un bombardeo sobre Gaza el 14 de mayo. (Reuters)
Un bombardeo sobre Gaza el 14 de mayo. (Reuters)

Diez proyectiles por minuto. Seiscientos por hora. Desde tierra y desde el aire. La intensidad del fuego sobre Jabalia Beit Hanoun y Beit Lahia, dos ciudades palestinas del norte de la Franja, no ha tenido precedentes, incluso durante las ofensivas israelíes anteriores en 2008, 2012 y 2014. "El bombardeo comenzó muy intenso en la medianoche del viernes y duró casi una hora", cuenta Amna Suleiman, residente en la zona. "Oíamos incluso cinco explosiones simultáneas, seguidas de un fuego masivo". Dos de sus familiares murieron en uno de los ataques. Y ayer sábado fueron toneladas de explosivos los que hicieron temblar hasta el último rincón de Gaza.

Los residentes del norte de la Franja han vivido, día y noche, bajo un constante bombardeo de las fuerzas armadas israelíes. El ejército hebreo puso cifras a sus palabras. En un escueto comunicado publicado en Twitter, el portavoz del Ejército, Avichai Adrai, detalló que "la pasada medianoche (del viernes), 160 aviones partieron de seis bases aéreas y dispararon 450 misiles y proyectiles durante 40 minutos contra 150 objetivos".

Apenas unos días antes, unos familiares de Amna, Saber Suleiman (39 años) y su hijo Muhammad (16 años), habían ido de pícnic a un parque cerca de la verja que separa Gaza e Israel para celebrar el Eid al-Fitr, una festividad del Ramadán. "Es una tragedia, planeábamos pasar tiempo juntos en familia durante los días de Eid, estoy todavía en 'shock', no sé qué nos está pasando", cuenta a El Confidencial esta profesora de ciencias en una escuela privada, que vive con su familia en una casa del campo de refugiados de Jabalia, en el norte de la Franja.

Foto: La 'Cúpula de Hierro' al interceptar cohetes lanzados sobre Ashkelon. (Reuters)

La operación militar, bautizada 'Guardianes de los muros' y 'La espada de Al Quds' (Jerusalén) en Palestina, comenzó horas antes del Eid al-Fitr, tres días de celebración para los musulmanes al final del mes sagrado de Ramadán. Hasta el momento, las hostilidades han dejado 145 palestinos muertos (de los que 41 eran niños y 26 mujeres) y 1.100 heridos, según las últimas cifras del Ministerio de Salud gazatí. Al otro lado de la frontera, las autoridades han confirmado diez israelíes muertos y más de 250 heridos.

Mientras, en los hospitales de Gaza también comienza a vivirse la escalada de los bombardeos de esta segunda fase de la operación militar israelí. Según Hazem Fayyad, médico de urgencias en el hospital de Beit Hanoun, durante las primeras horas de la tarde recibió en urgencias a cerca de 15 heridos por asfixia, a causa de las pesadas bombas de humo. Pronto, comenzó un intenso fuego aéreo. Hasta diez rondas por minuto, calculó Fayyad.

"Mientras trataba a los heridos me aterraba que el próximo pudiera ser un miembro de mi familia"

"Después del bombardeo, llegaron al hospital cerca de 125 personas heridas, de graves a moderadas. Cinco de ellos tuvieron que ser trasladados [a otro hospital] por su gravedad", relata el doctor de esta pequeña ciudad agrícola del norte de la Franja de Gaza, en la frontera con Israel, de unos 40.000 habitantes. La ciudad tiene un solo hospital con seis camas en la sala de emergencias y otras 16 en varios departamentos de cirugía menor, según el sitio web del Ministerio de Salud.

Durante las horas posteriores al bombardeo del viernes, Fayyad cuenta que trabajó bajo una fuerte presión: tener que tratar las heridas de sus propios vecinos, amigos y familiares. "Mientras trataba a los heridos me aterraba que el próximo pudiera ser un miembro de mi familia. Beit Hanoun es una ciudad muy pequeña".

Pero el ataque continuó ayer sábado, con más virulencia, si cabe. Primero fue la casa del 'número dos' del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) en Gaza, Jalil al Haya, sin que por el momento haya trascendido información sobre posibles víctimas. El propio ejército israelí confirmó el ataque y publicó un vídeo del mismo. Justificó el bombardeo porque el inmueble estaba siendo utilizado como "infraestructura terrorista" y no dio más datos al respecto.

Netanyahu y Abás confirmaron que Joe Biden dialogó telefónicamente con ellos en plena escalada de violencia

Asimismo, el ejército destruyó las oficinas de varios medios de información internacionales, entre ellos la agencia de noticias Associated Press o la cadena panárabe Al Yazira en la ciudad de Gaza. El ataque se centró en el edificio Al Yalá, uno de los más altos del enclave con catorce plantas, que había sido despejado previamente porque el ejército israelí emitió una hora antes un aviso de evacuación al dueño del edificio, Abú Husam. Según un portavoz militar, la torre también albergaba activos de inteligencia de Hamás.

Tras los ataques, el presidente israelí, Benjamín Netanyahu, y el presidente palestino Mahmud Abás, confirmaron que Joe Biden dialogó telefónicamente con ellos en plena escalada de violencia. Las llamadas del presidente del EEUU se produjeron después de que el viernes el enviado estadounidense Hady Amr, que tiene previsto reunirse mañana lunes con Mahmud Abás, llegara a la región para mediar en un alto al fuego. El diálogo, el primero entre Biden y el presidente palestino, coincidió con la sexta jornada de intercambio de fuego en la Franja de Gaza.

"Batalla personal" de Netanyahu

"Esto no es una batalla de Israel, es una batalla personal de Netanyahu", opina el analista político palestino Hani Habib, en declaraciones a El Confidencial. Para este analista, la ofensiva de Israel contra Gaza de esta semana es un reflejo de la crisis interna de Israel. El actual gobierno del primer ministro en funciones, Benjamin Netanyahu, que se aferra tras 9 años en el poder y cuatro elecciones en los últimos dos años, podría haber aliviado la tensión y evitado la crisis en el barrio de Seij Jarrah, el primer estallido de tensión que ha terminado cristalizando en una ofensiva militar en Gaza.

Israel sufre una crisis política interna por la incapacidad de las fuerzas políticas del Parlamento israelí (la 'Knesset') para formar un gobierno estable. Esta crisis llevó a Israel a tener que disolver la 'Knesset' en cuatro ocasiones y acudir a elecciones anticipadas. Netanyahu acusó un nuevo fracaso político en las últimas semanas, cuando no pudo formar una coalición tras los últimos comicios del pasado 23 de marzo. "Israel está dividido entre el bando pro-Netanyahu y el bando 'del cambio", añade Habib. La bautizada 'coalición del cambio' "enfatiza la necesidad de formar un gobierno encabezado por los rivales de Netanyahu, los principales, Yair Lapid y Naftali Bennet".

Foto: Foto: Reuters.

Al inicio del mes de Ramadán comenzó la escalada de tensión, que estalló en Jerusalén entre palestinos y la policía israelí cuando un grupo de ultranacionalistas israelíes asaltaron la mezquita de Al-Aqsa, un importante símbolo religioso para los palestinos y los musulmanes en general. La tensión aumentó cuando un tribunal israelí decidió desalojar a varias familias palestinas del barrio de Sheij Jarrah a favor las empresas israelíes dueñas de las propiedades. Desde Israel se planteaba la situación como un conflicto inmobiliario con inquilinos morosos. En el lado palestino, el caso de Sheij Jarrah se describió como 'limpieza étnica'.

Gaza, que está controlada por el Movimiento de Resistencia Islámico Hamás, entró en el escenario en respuesta a la escalada de tensión en Jerusalén. De manifestaciones masivas dentro de la Franja de Gaza en apoyo a los palestinos en Jerusalén se pasó a manifestaciones junto a la frontera con Israel y finalmente a un choque armado que entra en su séptimo día sin visos de que las negociaciones por un alto el fuego den fruto.

placeholder Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

Sobre el terreno, Israel continúa atacando intensamente la Franja de Gaza, desde donde se lanzan andanadas de cohetes hacia los asentamientos y ciudades israelíes. Sin embargo, opina Habib, "el conflicto en curso en estos momentos no se convertirá en una guerra terrestre". Hamás se ha mostrado dispuesto a negociar un alto al fuego, pero Netanyahu, por el momento, se niega. Habib cree que tanto Gaza como Israel continuarán intercambiando bombardeos hasta que se alcance un acuerdo político con el que Netanyahu pueda ofrecer una imagen de éxito a su público.

Señor con maletín

Detrás de toda gran historia hay otra que merece ser contada

Conoce en profundidad las 20 exclusivas que han convertido a El Confidencial en el periódico más influyente.
Saber más
Gaza Benjamin Netanyahu Hamás Ramadán