El Senado de EEUU, pendiente de un hilo en Georgia
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la movilización afroamericana, clave

El Senado de EEUU, pendiente de un hilo en Georgia

La apuesta era tan alta que los dos partidos gastaron en Georgia todos sus cartuchos. Donald Trump, Joe Biden y la vicepresidenta electa, Kamala Harris, dieron varios mítines

placeholder Foto:  Un invitado escucha al gobernador de Georgia, Brian Kemp, en el evento de la noche de las elecciones republicanas de Georgia. (Reuters)
Un invitado escucha al gobernador de Georgia, Brian Kemp, en el evento de la noche de las elecciones republicanas de Georgia. (Reuters)

El anticlímax del pasado noviembre se ha vuelto a repetir, aunque en menor escala. Los comicios para elegir, en segunda vuelta, a los dos senadores de Georgia, todavía no han confirmado unos resultados que se prometen ajustadísimos. Aun así, el recuento del 97% y la tibia participación republicana aventuran una posible victoria de los dos candidatos demócratas: Raphael Warnock y Jon Ossoff.

Así lo indican las predicciones del 'New York Times', 'The Cook Political Report', 'Business Insider' y 'The Economist'. El Senado pasaría por primera vez en seis años a manos demócratas y Joe Biden tendría mayor libertad para gobernar a partir del 20 de enero. Y por lo pronto, el demócrata Raphael Warnock, según el recuento provisional de los medios estadounidenses, se queda con uno de los dos asientos en la cámara alta, al vencer frente a la senadora republicana Kelly Loeffler.

Si los demócratas obtienen el segundo escaño en juego, tomarán las riendas de un senado ahora controlado por los republicanos y harán más fácil a Joe Biden al menos sus dos primeros años de mandato.

El Senado pasaría por primera vez en seis años a manos demócratas

La apuesta era tan alta que los dos partidos gastaron en Georgia todos sus cartuchos. Donald Trump, Biden y la vicepresidenta electa, Kamala Harris, dieron varios mítines en el 'estado melocotón', donde se han invertido casi 500 millones de dólares solo en anuncios de campaña. Una cifra impropia de unas elecciones estatales. 48 horas antes de los comicios ya habían votado por correo más de tres millones de personas.

Las demócratas están sacando márgenes más amplios que Joe Biden en los condados que este se llevó en noviembre, cuando ganó Georgia por menos de 12.000 votos. La movilización afroamericana parece haber sido clave. La excongresista local y activista Stacy Abrams habría logrado sumar 800.000 votantes a las filas demócratas; una labor por la que se explican los resultados de Biden y las prometedoras cifras de estos comicios.

Foto: El presidente electo de EEUU, Joe Biden. (Reuters)

El adanismo, o fetiche de las primeras ocasiones, que tanto gusta a los estadounidenses, estaría presente en estos resultados. De confirmarse la victoria que los medios de EEUU ya dan por segura, Raphael Warnock, pastor de la iglesia de Atlanta donde predicaba su ídolo y referente, Martin Luther King, sería el primer senador negro de la historia de Georgia, un estado en el que la población afroamericana ha aumentado hasta componer el 30% del total.

placeholder El reverendo Raphael Warnock, candidato demócrata al Senado. (Reuters)
El reverendo Raphael Warnock, candidato demócrata al Senado. (Reuters)

El aspirante al otro puesto, Jon Ossoff, documentalista de 33 años, se convertiría en el senador más joven desde que Joe Biden ganó las elecciones de 1972 en Delaware. El demócrata, hijo del millonario dueño de Strafford Publications, ha terminado recaudando más dinero que la campaña presidencial de Al Gore en el año 2000.

La composición del Senado, por tanto, quedaría diametralmente partida: 50 senadores demócratas y 50 republicanos. Un empate que rompería el voto de la presidencia del Senado, cargo que ocupará la vicepresidenta Kamala Harris una vez jure su cargo. Los demócratas controlarían por tanto, aunque con márgenes exiguos, las dos cámaras del Congreso.

Trump mantiene la teoría del fraude

La jornada en Georgia se desarrolló sin grandes altercados, pero envuelta en el ruido de los bulos de fraude que desde hace dos meses disemina el presidente saliente, Donald Trump, de manera que se ha dado una situación paradójica: por un lado Trump llamaba a los georgianos a votar; por otro, insistía en que todo tipo de pucherazos se habían dado en Georgia. Diversos cargos conservadores temían que esta contradicción crease desconfianza entre los votantes republicanos. El responsable de supervisar los recuentos en Georgia, el republicano Gabriel Sterling, dijo que si Purdue y Loeffler pierden será por la confusión sembrada por Trump.

Los candidatos republicanos han tenido que navegar estas aguas revueltas. Purdue y Loeffler han defendido las acusaciones espúreas de Trump y su llamada intimidatoria, filtrada por The Washington Post, al secretario de Estado de Georgia, Brad Raffensperger, para que “recalculase” los votos de las presidenciales. El presidente, durante un mitin este lunes, reiteró que no iba a cejar en su empeño de quedarse en el poder. “No se van a llevar esta Casa Blanca. Vamos a luchar hasta el final”.

Foto: Trump returns white house cutting short his vacation

Donde sí que hubo incidentes fue en Washington DC. Miles de seguidores del presidente saliente, Donald Trump, convencidos de que los demócratas (y buena parte del Partido Republicano, el Tribunal Supremo, casi un centenar de jueces y las autoridades electorales de los 50 estados) han robado las elecciones, se concentraron en la capital bajo el eslogan de 'Save America'. Antes de la medianoche hubo enfrentamientos a golpes entre la policía y seguidores del presidente, que se dirigirá hoy a ellos: poco antes de que el Congreso certifique a Joe Biden como presidente electo. Un trámite que este año, dada la situación política, despierta la atención de todos. Está previsto que una docena de senadores y más de 100 representantes republicanos objeten el veredicto, aunque sin consecuencias.

El comandante en jefe aprovechó la tardanza del recuento en Georgia para sembrar dudas, siguiendo la estrategia de deslegitimación usada en las elecciones generales. “Parece que están organizando un gran ‘vertedero de votantes’ contra los candidatos republicanos. ¿Esperando a ver cuántos votos necesitan?”, tuiteó el presidente a las diez y media de la noche, hora de la Costa Este.

Una vez se confirmen los resultados de Georgia, probablemente a lo largo del día de hoy, y Joe Biden sea validado esta tarde en el Congreso, el ciclo electoral de 2020 habría terminado. Lo haría, sin embargo, después de crear toda una serie de precedentes resbaladizos y peligrosos; actitudes respecto al proceso electoral que puede acabar reproduciéndose.

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