'Rastreadores de covid' | Horizonte económico global en 2021: entre el optimismo y la cautela
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Tres tristes traumas en el aire

'Rastreadores de covid' | Horizonte económico global en 2021: entre el optimismo y la cautela

Pablo Pombo se sumerge en la prensa internacional y selecciona los artículos imprescindibles para estar bien informado sobre todos los aspectos de la pandemia. Una 'newsletter' diaria solo para suscriptores

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Imagen: Pablo López Learte.

El optimismo parece generalizado, quizá prematuro. Pero no es desaforado. Tres tristes traumas en el aire: la crisis de las puntocom, la crisis financiera y las secuelas de esta pandemia. Buena parte del tejido productivo termina 2020 anestesiado o entubado. Por eso, un temor y la atención a los riesgos, las incógnitas y los posibles cambios. Riesgos: el retiro precipitado de las ayudas, un exceso bursátil de euforia y la inflación. Incógnitas: bancarrotas, empleo, consumo y desigualdades. Cambios: prioridades de los Gobiernos, el rol de los estados y la desglobalización. ¿Dónde está el miedo? Localizado en el sector financiero, donde la deuda se sigue acumulando.

Optimismo con cautela pero atentos a los riesgos

“¿Qué puede ir mal? Los inversores señalan los grandes riesgos”. 'Financial Times'. “El estado anímico de inversores y analistas ante el horizonte en los mercados de 2021 es fácil de describir: optimismo con cautela. De forma casi unánime se cree que el año traerá un repunte en la actividad económica, respaldando a los activos disparados desde marzo, pero también mejorando a los sectores que habían quedado atrás […]. Hemos preguntado a los expertos: ¿qué puede ir mal?”. Seleccionamos un análisis que me parece impecable y tres riesgos destacados.

El análisis: “La pandemia ha reelaborado por completo nuestro sistema económico de mercado basado en la competencia, la gestión de riesgos y la prudencia fiscal. Eso ha sido reemplazado por ciclos de intervención monetaria cada vez más radical, la socialización del riesgo crediticio y una política nacional de riesgo moral”.

Foto: (iStock)

Riego 1. “El apoyo fiscal y monetario mantiene a las economías a flote, pero por muy poco. Y las medidas son cada vez más difíciles de implementar […]. Cualquier retiro de las medidas es impensable en este momento, pero no se debe subestimar el riesgo del error desde la política”.

Riesgo 2. “La mayoría de los participantes del mercado —y como consecuencia sus carteras— están fuertemente condicionados por décadas de desinflación o baja inflación […]. Un cambio tendría profundas implicaciones”.

Riesgo 3. “El sentimiento, demasiado optimista. No presagia una corrección inminente, pero hace más probable que el mercado sea más vulnerable ante un catalizador negativo que podría presentarse de diferentes formas”.

La diferencia entre optimismo y euforia

“El mercado avanza hacia la euforia, a pesar de la pandemia”. 'New York Times'. “Los analistas dicen que hay espacio para subir, pero algunos están preocupados por una burbuja”.

“El índice S&P ha subido un 15% durante 2020. Según algunos indicadores, el mercado se está acercando a límites vistos por última en el año 2000, el año en el que la burbuja de las puntocom comenzó a estallar […]. Bastantes analistas de mercado, inversores y 'traders' sostienen que hay noticias buenas. Prometedoras, pero no suficientes para justificar la subida que se está acumulando […]. Los niveles extremos de optimismo suelen verse como una señal de advertencia de que el mercado podría ser vulnerable a una caída repentina. En cualquier caso, incluso quienes desconfían de los crecientes excesos de optimismo argumentan que es razonable que la subida continúe”. Porque la política de la FED no cambiará pronto, porque, según se recupere la economía y el gasto de los consumidores, aumentarán las ganancias y porque no se esperan aumentos de impuestos corporativos con el nuevo Gobierno”.

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Desafíos

“Los cuatro desafíos económicos para Francia en 2021”. 'Le Monde'. Los expertos del INSEE subrayan en sus previsiones la idea “cautelosos y rodeados de incertidumbres” y subrayan cuatro incógnitas. “La aceleración de las quiebras empresariales, el mercado laboral, el consumo y la evolución de las desigualdades”. Esos cuatro puntos valen también de referencia para España. Vamos con ellos.

Uno. El número de quiebras podría pasar de “33.000 en 2020 a 50.000 en 2021 y 60.500 en 2022”. Lo que podría hacer que “la crisis se extendiera desde los sectores más afectados —hoteles, restaurantes, ocio, turismo…— a otras capas de la economía o incluso al ámbito financiero”. Cuidado con “retirar prematuramente las medidas de apoyo destinadas a las empresas”.

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Dos. Desempleo. Previsión máxima para la primera mitad del año: 11%. La compensación por actividad parcial ha permitido contener el paro en el 9% a finales de 2020. Economista jefe de BNP Paribas: “Algunas medidas de apoyo tendrán que detenerse en un momento dado, incluido el desempleo parcial”.

Tres. Consumo. “Mientras sea difícil salir o viajar por motivos de salud, los gastos seguirán estando limitados mecánicamente”. Previsión del Banque de France: “El ahorro adicional que alcanzó los 130.000 millones de euros a finales de 2020 rondará los 200.000 millones en dos años”.

Cuatro. Desigualdades, que “adquirirán una dimensión política […]. Los autónomos, más afectados que los asalariados. Los más precarios sufren la desaparición de sus empleos ocasionales, las perspectivas de los jóvenes se han ensombrecido”.

Sector financiero

En la anterior información ha quedado reseñado uno de los peores escenarios posibles, la crisis financiera. Profundicemos. “La secuela del 'bucle fatal' en Europa, los bancos acumulan deuda gubernamental”. Wall Street. “El Banco Central Europeo ha estado comprando grandes cantidades de bonos del Gobierno de la eurozona, manteniendo sus precios estables y haciendo que la inversión sea segura para los bancos. El miedo es que detrás del apoyo están las finanzas gubernamentales cada vez más frágiles porque los países se endeudan agresivamente para contrarrestar el efecto de la pandemia.

Foto: Diseños Irene de Pablo.

Esto reaviva los recuerdos de la crisis financiera europea. En 2012, lo que comenzó como una lucha de los países más débiles de la eurozona para pagar sus deudas terminó convirtiéndose en una crisis del sector financiero […]. Actualmente, los bancos españoles e italianos poseen aproximadamente una quinta parte de la deuda pendiente de sus respectivos países —según el BCE—.

Declaraciones del execonomista jefe del Tesoro italiano: “El riesgo es casi nulo en un horizonte de dos a tres años, pero, después de eso, la situación cambiará radicalmente, una vez que los inversores empiecen a evaluar la sostenibilidad de la deuda en algunos países”.

Tres cambios profundos

“Al final de esta recesión, el mundo de los negocios habrá sido sacudido y también las reglas del capitalismo”. 'The Economist'. A lo largo de 2020 “el dinero de los estados ha apuntalado a las empresas de todo el mundo, enmascarando la dimensión de la carnicería empresarial. En 2021, el paisaje se aclarará a medida que los estímulos se reduzcan y más empresas quiebren. Las empresas saludables aumentarán la inversión, lo que les otorgará una ventaja duradera. Sin embargo, tendrán que enfrentarse a un nuevo clima en el que la primacía de los accionistas, la globalización y el limitado rol de los Gobiernos están cambiando”. Veamos esos tres puntos con algo más de detalle:

Foto: Imagen: Irene de Pablo.

Uno. “Los Gobiernos reducirán las nuevas ayudas, se alejarán del mantener con vida a las empresas individuales y se centrarán en garantizar que los trabajadores puedan tener ayuda si pierden sus trabajos”.

Dos. “El estancamiento de la globalización conlleva que las multinacionales tendrán que operar como federaciones de empresas nacionales y no podrán cosechar todas las ganancias que implica el funcionar como una única organización globalmente integrada”.

Tres. “A medida que el Gobierno se expanda en todas partes, los niveles de regulación y los impuestos aumentarán inevitablemente”.

El optimismo parece generalizado, quizá prematuro. Pero no es desaforado. Tres tristes traumas en el aire: la crisis de las puntocom, la crisis financiera y las secuelas de esta pandemia. Buena parte del tejido productivo termina 2020 anestesiado o entubado. Por eso, un temor y la atención a los riesgos, las incógnitas y los posibles cambios. Riesgos: el retiro precipitado de las ayudas, un exceso bursátil de euforia y la inflación. Incógnitas: bancarrotas, empleo, consumo y desigualdades. Cambios: prioridades de los Gobiernos, el rol de los estados y la desglobalización. ¿Dónde está el miedo? Localizado en el sector financiero, donde la deuda se sigue acumulando.

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