El Putin más pandémico: una pantalla, té de hierbas y 60 preguntas
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El Putin más pandémico: una pantalla, té de hierbas y 60 preguntas

El presidente ruso, Vladímir Putin, apenas abandona su residencia de Novo-Ogariovo debido a la pandemia del coronavirus. Tampoco lo hizo hoy con motivo de su rueda

placeholder Foto: Presidente ruso Vladimir Putin en su conferencia de fin de año. (Reuters)
Presidente ruso Vladimir Putin en su conferencia de fin de año. (Reuters)

El presidente ruso, Vladímir Putin, apenas abandona su residencia de Novo-Ogariovo debido a la pandemia del coronavirus. Tampoco lo hizo hoy con motivo de su rueda de prensa anual: parapetado durante 4 horas y 29 minutos detrás de una pantalla respondió a 60 preguntas y sorbió té de hierbas de Siberia.

En su residencia campestre de las afueras de Moscú, el presidente de Rusia se siente cómodo. Solo suele salir de su hogar para actos conmemorativos y protocolarios. Se desconoce si tiene miedo a contagiarse del coronavirus a sus 68 años o si ha descubierto la comodidad del teletrabajo. Nadie se ha atrevido a preguntarle. Con todo, Putin aún no se ha vacunado con la rusa Sputnik V, dado que, de momento, solo pueden vacunarse personas de 18 a 60 años, pero este jueves prometió "hacerlo en cuanto lo permitan".

"No es un aislamiento completo. De vez en cuando mantengo reuniones en persona con mis colegas. Trabajo con mucha gente del Gobierno, de la oficina presidencial, que se sientan a unos tres ó cinco metros de mí", explicó el mandatario.

Foto: Protestas de la oposición en Kirguistán. (EFE)

La negativa de Putin a salir de su despacho de Novo-Ogariovo, desde donde mantiene innumerables videoconferencias y recibe a los máximos responsables de grandes corporaciones estatales, ha levantado ciertas sospechas en el país, de manera que se ha empezado a especular con que el líder ruso pudiera tener una oficina idéntica en su residencia de verano, en Sochi, a orillas del mar Negro.

¿Dos despachos idénticos?

El medio de investigación ruso Proekt ha llegado a afirmar que el Kremlin está "ocultando el paradero de Putin" y que "para ello han construido una copia de su oficina en la región de Moscú en Sochi", con su sillón color crema y la mesa de trabajo de madera oscura.

"No hay oficinas idénticas, el presidente tiene muchas oficinas en diferentes ciudades, las usa y se puede ver todo", sostuvo su portavoz, Dmitri Peskov. Quizás por ello hoy se pudo ver por las pantallas de televisión la llegada de Putin a su despacho de Novo-Ogariovo.

Sentado en una mesa de trabajo con dos micrófonos y un gran mapamundi a sus espaldas, el mandatario sí accedió a recibir a unos 27 periodistas y fotógrafos que normalmente le siguen en su "estudio-burbuja". La prensa tuvo que guardar dos semanas de cuarentena en un hotel moscovita, según el portal Meduza.

Foto: Desfile del Día de la Victoria en Moscú. (Reuters)

En total, 774 periodistas estaban acreditados para la rueda de prensa anual, cuando normalmente acuden más de 1.500. Solo 237 trabajaban en el centro de conferencias "World Trade Center", el lugar habitual de la conferencia en los últimos años, desde donde su portavoz dirigía la rueda de prensa. El resto estaba repartido en estudios en diferentes ciudades del país: San Petersburgo, Rostov del Don, Stávropol, Yekaterimburgo, Nizhni Nóvgorod, Novosibirsk y Vladivostok.

Durante 4 horas y 29 minutos, más luego en el pasillo otros tantos minutos, Putin respondió a 60 preguntas; solo tres fueron de medios extranjeros en esta ocasión. Pero por poco no logró romper el récord de 2008, cuando habló 4 horas y 40 minutos.

Habló de todo: de la vacuna rusa, del líder opositor Alexéi Navalni (sin nombrarlo por su nombre, como acostumbra), del presidente electo de EEUU, Joe Biden, de que no ha decidido aún si se presentará a la reelección en 2024 ahora que la Constitución se lo permite, de reciclaje, de la marcha de la economía, de casos penales y traiciones y del precio de los alimentos.

Mascarilla y disciplina

Los periodistas tenían puestas las mascarillas permanentemente y, tras dos horas de duración, Peskov les recordó que debían cambiarlas. Normalmente, para llamar la atención del portavoz o del propio Putin para que puedan preguntar, la sala se llena de carteles con frases y denuncias de todo tipo y algunos incluso se visten con trajes regionales. Es todo un espectáculo.

Uno de los carteles más comentados fue el de Alexandra Bezukladova, que llevaba escrita la frase "Estoy embarazada", sin estarlo

Este año fue todo disciplina. Uno de los carteles más comentados fue el de Alexandra Bezukladova, que llevaba escrita la frase "Estoy embarazada", sin estarlo. El equipo de la Presidencia logró mantener elementos de la llamada "Línea directa", en la que pueden preguntar los ciudadanos, si bien en esta ocasión tuvieron que enviar sus preguntas -se leyeron 13- por adelantado a través de una aplicación especial de móvil.

Y fue a los ciudadanos a los que muy al final de la rueda de prensa quiso hacer un regalo de fin de año: las familias con niños hasta siete años recibirán para Año Nuevo un pago único de 5.000 rublos por cada menor, es decir unos 68 dólares o 56 euros. Mientras, Putin, en línea con su autoaislamiento, confesó que celebrará el Año Nuevo "en casa".

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