Las Estructuras de Yonaguni: ¿la Atlántida de Japón o un capricho de la naturaleza?
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TIENEN MÁS DE 12.000 AÑOS

Las Estructuras de Yonaguni: ¿la Atlántida de Japón o un capricho de la naturaleza?

Hace cuatro décadas, casi de manera casual, se descubrió una de las estructuras más misteriosas del planeta y que, a día de hoy, continúa generando todo tipo de dudas

placeholder Foto: Así son las Estructuras de Yonaguni. (CC/Wikimedia Commons)
Así son las Estructuras de Yonaguni. (CC/Wikimedia Commons)

Corría el verano de 1985 cuando un submarinista japonés, llamado Kihachiro Aratake, decidió hacer una inmersión junto a las costas de la isla de Yonaguni (Japón). Como hacía de manera habitual, cada vez que contaba con un par de horas de tiempo libre solía sumergirse para disfrutar de la belleza de los fondos marinos de Japón, pero lo que halló en aquella ocasión era algo que no había visto nunca antes: ¿qué eran aquellas extrañas estructuras ubicadas en el fondo del oceáno? Tras observar de cerca estos elementos erigidos en piedra, pronto llegó a la conclusión de que lo que había descubierto podría ser importante: eran las Estructuras de Yonaguni.

Las Estructuras de Yonaguni pronto generaron todo tipo de dudas. Cuando los expertos las analizaron en profundidad, descubrieron que, en realidad, se trataba de un megalito que durante varios siglos estuvo fuera del mar, pero que posteriormente acabaron sumergidas y en el olvido bajo las aguas oceánicas. Sin embargo, el misterio no había hecho más que crecer: por un lado, la principal duda era saber si eran de origen absolutamente natural o si, por el contrario, se trataba de una serie de construcciones talladas por el ser humano; en segundo lugar, su antigüedad dejó impresionados a los expertos: eran unas estructuras que databan del año 10.000 a. C.

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Desde que fueran descubiertas las Estructuras de Yonaguni, han pasado casi cuarenta años y los expertos aún no han conseguido llegar a un acuerdo sobre qué son en realidad. De hecho, la comunidad arqueológica se encuentra dividida a partes iguales, entre quienes piensan que son construcciones levantadas por el ser humano y quienes creen que la naturaleza y la erosión son las responsables de estas increíbles formas. Siguen existiendo muchas dudas sobre si formaron parte de una serie de edificaciones antiguas, al estilo de la famosa Atlántida, o si simplemente sus formas caprichosas fueron aprovechadas por los seres humanos.

Las primeras investigaciones en la zona fueron llevadas a cabo por un grupo de científicos dirigidos por Misaki Kimura, de la Universidad de Ryukyu. En sus estudios, descubrieron que una de las principales estructuras era una especie de túnel de 1,2 metros horadado en una enorme estructura de piedra..., pero con una curiosidad: sus bordes están compuestos por piedra calcárea, un tipo de roca que no existe en la región. Junto a este túnel, otros dos agujeros equidistantes de unos dos metros de profundidad acompañan a este espacio. Eso hizo pensar en un primer momento que se trataba de una estructura hecha por el ser humano.

Esta teoría fue reforzada el 4 de mayo de 1998, cuando un terremoto en la zona provocó que buena parte de la isla y la de las estructuras submarinas sufrieran daños, pero, a su vez, eso provocó que muchas otras que se encontraban ocultas salieran a la luz. Lo curioso es que su forma era similar a los Zigurats de Mesopotamia, una especie de pirámides escalonadas con su parte superior rectangular, que podía funcionar como una base en altura. Pero, si era una construcción humana, había un detalle a tener en cuenta: sería, junto al santuario de Göbekli Tepe, la estructura arquitectónica más antigua conocida, de hace más de 12 milenios.

Sin embargo, algunos expertos empezaron a sospechar que estas estructuras, levantadas muchos años antes del final de la Era Glacial, podrían ser absolutamente naturales. Fue el geólogo Robert Schoch, de la Universidad de Boston, quien a principios del siglo XXI postuló la teoría de las formaciones naturales: según sus estudios, las rocas que forman estas estructuras presentan una serie de planos de estratificación paralelos numerosos y bien definidos, que indicaría que el propio paso del tiempo habría sido el encargado de ofrecer estas caprichosas estructuras. Y, quién sabe, si el ser humano las aprovechó y las modificó.

placeholder Una de las estructuras halladas bajo el mar. (CC/Wikimedia Commons)
Una de las estructuras halladas bajo el mar. (CC/Wikimedia Commons)

Con más de 12 milenios de antigüedad y con unas dimensiones similares a las pirámides de Egipto, las dudas surgen sobre el verdadero sentido de estas estructuras de las que, ya fueran hechas por el ser humano o por la naturaleza, se desconoce su función exacta. Algunas teorías, quizá las más conspiranoicas, afirman que pudieron pertenecer al continente perdido de Mu, una civilización perdida similar a la Atlántida; otras, las más terrenales, afirman que son producto de la naturaleza y que el ser humano las aprovechó para darles uso. ¿Cuál? De momento, sigue siendo un misterio, como lo es el sentido de las Estructuras de Yonaguni.

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