Solo puede quedar uno: ¿Punto de inflexión para Venezuela?
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Análisis de GZERO Media

Solo puede quedar uno: ¿Punto de inflexión para Venezuela?

Durante casi dos años, dos hombres han asegurado ser el presidente en Venezuela. Pero después de las elecciones parlamentarias, uno de ellos puede haber perdido su lugar

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Diálogo, la palabra mágica de maduro para domar a la oposición

Durante casi dos años, dos hombres han asegurado ser el presidente en Venezuela. Pero después de las elecciones parlamentarias del pasado fin de semana, uno de ellos puede haber perdido su lugar.

La aplastante victoria del presidente venezolano, Nicolás Maduro, en los comicios del domingo, le permitirá cimentar su poder en el país y crea serias dudas sobre el futuro del líder opositor Juan Guaidó, reconocido como presidente en funciones por Estados Unidos y otras democracias desde 2019. Guaidó y sus socios apostaron por boicotear las elecciones porque dijeron que estarían amañadas. Pero ahora, y como resultado, va a perder su puesto como presidente de la Asamblea Nacional, y con ello su amparo legal para la presidencia.

Foto: Maduro en las elecciones legislativas. (Reuters)

¿Qué significa el resultado de las elecciones para los dos hombres luchando por el poder en Venezuela?

Primero, un poco de contexto. Han pasado muchas cosas en Venezuela desde que Hugo Chávez, el carismático antiguo líder socialista del país, murió en abril de 2013. Cuando Maduro, que era ministro de Exteriores con Chávez, tomó las riendas, muchos observadores anticiparon el fin del régimen socialista porque el nuevo presidente no era tan popular como Chávez. Sin embargo, Maduro ha resistido, y crucialmente ha mantenido a su lado al poderoso ejército.

El autoritario presidente ha capeado el temporal de la enorme crisis económica en Venezuela —causada por su propia mala gestión económica y empeorada por los bajos precios del petróleo y las sanciones de EEUU— que ha tornado al antaño próspero país en una causa perdida de escasez e hiperinflación. Más de cuatro millones y medio de venezolanos se han marchado del país en los últimos cinco años.

Maduro fue reelegido en 2018. Pero cuando fue inaugurado a principios del año siguiente, Guaidó declaró el resultado ilegítimo por fraude, y anunció que, en su capacidad como presidente parlamentario, era el presidente en funciones. EEUU, Brasil, Colombia y otras naciones latinoamericanas reconocieron a Guaidó como tal, mientras China, Cuba, Irán y Rusia se negaron. Desde entonces, sin embargo, Guaidó parece haber perdido su inercia.

Foto: Pedro Sánchez y Josep Borrell en Bruselas el pasado 23 de septiembre. (EFE)

Un presidente todopoderoso

Tras haber ganado una mayoría en la Asamblea Nacional, el Partido Socialista de Maduro va a controlar todas las instituciones políticas en Venezuela. Lo que le da margen total para aprobar presupuestos, ratificar acuerdos internacionales, y firmar acuerdos con empresas extranjeras.

Esto significa, por ejemplo, que Maduro podrá gastarse lo que quiera en sus proyectos de desarrollo preferidos, vender más crudo a sus aliados internacionales, e inyectar capital extranjero en la petrolera estatal PDVSA. Maduro espera que estos acuerdos ayudarán a Venezuela a aumentar la producción de crudo para mitigar el impacto de las sanciones de EEUU en la única fuente de ingresos en moneda extranjera del país.

Un líder de la oposición sin poder

Cuando el nuevo parlamento sea inaugurado el 5 de enero, Guaidó y sus aliados se hallarán fuera de la Asamblea Nacional. Esto tiene implicaciones domésticas e internacionales.

En Venezuela, no tener representación parlamentaria dejará a Guaidó sin una de las pocas armas instituciones a su disposición para contrarrestar a Maduro. Además, cuando no sea el jefe de la cámara, lo tendrá más difícil para unir a la tradicionalmente fragmentada oposición — especialmente si es desterrado al exilio.

Foto: El presidente venezolano, Nicolás Maduro, vota en un centro de Caracas. (EFE)

Mientras tanto, países extranjeros relevantes como España —que ya hace referencia a Gauidó como líder de la oposición, y no "presidente"— ya han pasado página. En EEUU, la próxima administración Biden todavía no ha señalado si continuará reconociendo a Guaidó como presidente "real" de Venezuela.

¿Qué viene ahora?

Guaidó ha celebrado un referéndum nacional contra la "usurpación del poder" por parte de Maduro. Cualquiera que sea el resultado, lo único seguro es que la crisis política en Venezuela no va a terminar pronto.

*Este artículo fue publicado originalmente en inglés en GZERO Media. Si te interesa la política internacional pero quieres que alguien te la explique, suscríbete al newsletter Signal aquí.

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