'Rastreadores de covid': Ser niño en tiempos de pandemia
  1. Mundo
cómo están viviendo este periodo difícil

'Rastreadores de covid': Ser niño en tiempos de pandemia

Pablo Pombo se sumerge en la prensa internacional y selecciona los artículos imprescindibles para estar bien informado sobre la pandemia. Una 'newsletter' diaria solo para suscriptores

Foto: Imagen: Pablo López Learte.
Imagen: Pablo López Learte.

Es probable que dentro de unos días escribamos sobre los colegios, el debate está cambiando en Alemania con la llegada del frío y la subida de contagios, aunque la voluntad del Gobierno es mantener las escuelas abiertas tanto como sea posible.

Sin embargo, hoy queremos salirnos del carril habitual. Nos centramos en los niños. No en la enfermedad, sino en cómo están viviendo este periodo difícil. Compartimos información sobre algunas de las inquietudes habituales en los chats de padres. Clase. Casa. Consola. Cocina. Y sí… videoconsola.

En clase

“Los test reflejan que las escuelas no están impulsando los brotes de covid”. Titular de Bloomberg. “Los escolares no están probablemente entre los principales transmisores del virus hacia la comunidad, tal y como se temía inicialmente. Por el contrario, tienden a reflejar las condiciones de la comunidad en la que están”.

Foto: El covid-19 suma 9.750 aulas cerradas y 1.578 docentes contagiados, según STES. (EFE)

El artículo compara números en los estados de Estados Unidos y contiene una referencia a nuestro país: “En España, la segunda ola comenzó antes de que reabrieran las escuelas. En una región, los casos habían disminuido tres semanas después del inicio del curso, en otra, se mantuvieron estables, y en otras, aumentó al mismo ritmo general”.

“Alguna evidencia preliminar sugiere que los niños mayores de 10 años pueden tener más probabilidades de contraer y propagar el virus. Ese riesgo aumentaría a medida que los niños pasasen de un aula a otra, asistiesen a clases más numerosas o ampliasen sus círculos de socialización”.

En casa

Hace unas semanas, 'Financial Times' elaboró una serie de reportajes para analizar el impacto del coronavirus sobre las mujeres profesionales. La pieza que trataremos lleva el título: “Verdades de la pandemia en el hogar”. Sirve para hacerse una idea de con quién han pasado más tiempo los niños durante el confinamiento —mientras los dos padres teletrabajaban—, así como la distribución de tareas en el hogar. La vida mientras “los niños se asomaban a los Zoom de los padres como si estuvieran viendo dibujos animados (...) Un estudio del King´s College London e Ipsos Mori refleja que, durante el confinamiento, los padres cuidaron cinco horas al día de sus hijos mientras que las madres dedicaron siete. El organismo de estadísticas del Reino Unido sostiene que la brecha se amplía al pasar de jugar y educar a los niños en casa al resto de tareas —alimentar, lavar, vestir…—”.

Un estudio refleja que durante el confinamiento los padres cuidaron cinco horas al día de sus hijos, mientras que las madres dedicaron siete

Con la videoconsola

La pandemia ha disparado el tiempo de niños y adolescentes con la videoconsola. Y dentro de esa experiencia, el uso de plataformas en las que pueden conversar entre ellos. Buena parte de los videojuegos que más han triunfado durante este tiempo tiene que ver con esa manera de jugar.

Esta columna de 'The Washington Post' tiene su interés. “Durante la pandemia, mis hijos están pasando más tiempo delante de las pantallas que nunca. Y este es el motivo por el que no estoy entrando en pánico”.

Foto: Varios niños japoneses mientras juegan a un videojuego. Foto:  EFE/Everett Kennedy Brown

“Muchos jugadores adolescentes dicen que tener conversaciones digitales con amigos de la vida real mientras juegan es una de sus principales prioridades durante la pandemia (...) Cuando los jóvenes atraviesan el difícil periodo de 'encontrarse a sí mismos', necesitan lo que el psicoanalista D.W. Winicott denomina 'espacio de transición'. Se refiere a tipos de lugares de bajo riesgo donde los adolescentes prueban nuevas identidades, donde experimentan para ver cómo sus experiencias internas y privadas se reflejan en contextos públicos externos (...) Mis amigos y yo solíamos escondernos para ocultar comportamientos que sabíamos que nuestros padres desaprobarían: fumar cigarrillos mientras bebíamos una cerveza. Ahora, mis hijos usan Discord o alguna otra plataforma de terceros como solución a las restricciones de movilidad. Superviso esto desde la distancia, como supongo que hicieron mis padres, finjo no darme cuenta. Es importante que ellos piensen que se salen con la suya”.

En la mesa

Artículo en 'USA Today'. “Aunque el porcentaje de niños considerados obesos ha venido disminuyendo ligeramente en los últimos 10 años, se espera que aumente en 2020 (...) Los pediatras y los expertos en salud pública predicen un aumento potencialmente dramático de la obesidad infantil este año, mientras los meses de alimentación pandémica, los colegios cerrados, los deportes cerrados y las restricciones en el acceso a los espacios públicos se extienden indefinidamente (...) La obesidad es uno de los principales factores de riesgo de todas las enfermedades que hacen que el covid-19 sea más peligroso: diabetes, hipertensión, enfermedades cardiacas y cáncer. La obesidad infantil es uno de los principales factores de predicción de la obesidad en el futuro (...) Los jóvenes de hogares en los que se ingresa menos de lo que marca el nivel de pobreza tienen el doble de probabilidades de ser obesos que los que tienen los niveles de ingresos más altos”.

Los jóvenes en hogares donde se ingresa menos de lo que marca el nivel de pobreza tienen el doble de probabilidades de ser obesos

En la cama

Se habla poquísimo de salud mental en nuestro país. Y todavía menos de la salud mental de los niños. Por eso, quiero terminar la 'newsletter' con esto: “Ayudando a los niños con ansiedad”, recoge 'The New York Times'.

“Antes de la pandemia, la ansiedad relacionada con la escuela era un problema común, lo de ahora está teñido con la pandemia, reflejando los cambios y la incertidumbre. Las rutinas y el orden, la estructura, son importantes y pueden ayudarnos a todos a manejar la ansiedad: son importantes para los niños, para los adolescentes y para los adultos (...) Los niños no dicen: 'Mamá, papá, estoy ansioso y así es como manifiesto mi ansiedad'. Muchos de ellos, como pasa con quienes tienen más años, no conectan sus sensaciones y sus comportamientos con las ansiedades subyacentes (...) Los niños más pequeños pueden mostrar su ansiedad siendo más pegajosos (...) pueden tener problemas para dormir. Pero también pueden estar molestos o enfadados (...) A pesar de los estereotipos, el niño desafiante, con berrinches, opositor, puede estar sufriendo ansiedad”.

Foto: EC.

Un puñado de sugerencias: monitorizar lo que los niños están viendo, que los padres sean conscientes de las conversaciones que están teniendo delante de los menores, cuando el niño pregunta… tomarse tiempo para comprender lo que ya sabe y la información que solicita, y recordar que la hora de acostarse no es para tener conversaciones largas y preocupantes. Tenga en cuenta que la ansiedad siempre puede tratarse profesionalmente.

El mensaje clave con el que cierran el artículo es: “Esto es difícil, es complicado, y vamos a afrontarlo como una familia para estar bien”.

Es probable que dentro de unos días escribamos sobre los colegios, el debate está cambiando en Alemania con la llegada del frío y la subida de contagios, aunque la voluntad del Gobierno es mantener las escuelas abiertas tanto como sea posible.

Pandemia Colegios Padres Hogares
El redactor recomienda