Entendiendo el referéndum de Chile: ¿se acabó el 'oasis neoliberal' de América Latina?
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Análisis de GZERO Media

Entendiendo el referéndum de Chile: ¿se acabó el 'oasis neoliberal' de América Latina?

En un referéndum nacional celebrado el pasado domingo, una mayoría aplastante de chilenos votó a favor de una nueva constitución

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Entendiendo el referéndum de Chile: ¿se acabó el 'oasis neoliberal' de América Latina?

En un referéndum nacional celebrado el pasado domingo, una mayoría aplastante de chilenos votó a favor de una nueva constitución. Pero, ¿por qué el pueblo en este oasis de estabilidad política y crecimiento económico sostenido en Sudamérica está dispuesto a acabar con los cimientos de un sistema que permitió a Chile prosperar durante tanto tiempo?

El trasfondo

El actual texto es de hace cuarenta años, cuando Chile todavía estaba gobernado por el general Augusto Pinochet. Fue aprobada en 1980 en un plebiscito nacional que, según la oposición, fue amañado.

Redactada en buena parte por economistas neoliberales chilenos educados en Estados Unidos, la constitución de la era Pinochet otorgó un papel enorme al sector privado en los asuntos del estado. Educación, pensiones y sanidad fueron todas parcialmente privatizadas. Chile pronto se convirtió en el país sudamericano más favorable para los negocios, y su PIB acumulado se expandió un espectacular 800% de 1990 a 2018.

Sin embargo, el texto de 1980 concentró el poder en las élites políticas y empresariales de Santiago, que prosperaron inmensamente mientras el resto del país se quedó atrás. Con el tiempo, la enorme disparidad provocó resentimiento entre la clase trabajadora chilena, harta de servicios sanitarios y de educación de escasa calidad. Los estudiantes que no pueden asumir el alza en el coste de las matrículas, los ancianos que apenas pueden sobrevivir con sus pensiones, y los indígenas, que representan al 9% de la población, carecen de derechos culturales o sobre la tierra.

Foto: La rabia en Chile no se apaga: "Este estallido social lleva gestándose desde Pinochet"

La chispa de cuatro centavos

Hace un año, los residentes de Santiago se echaron a la calle para rechazar un aumento de cuatro de centavos de dólar estadounidense en los billetes del metro de la capital. Fue una explosión de rabia que pilló por sorpresa al presidente, Sebastián Piñera. Una de las demandas de las marchas —algunas de las cuales se tornaron violentas— era una nueva constitución.

Acorralado, Piñera aceptó celebrar un referéndum, y un año después tres cuartas partes de los chilenos votaron "sí" a reescribir el texto. También apoyaron elegir el próximo abril una asamblea constituyente que empezará a trabajar en un borrador que podría estar listo para 2022.

La región mira a Chile

Durante décadas, Chile ha sido un caso atípico en Sudamérica, presentando estabilidad política y crecimiento económico sostenido en una región tradicionalmente enfangada en conflicto y crisis económicas. Pero ahora que esta prosperidad, finalmente, ha venido a cambio de un claro coste político, los próximos pasos del país serán vigilados con lupa.

Los impulsores del referéndum imaginan una nueva constitución que garantice más derechos básicos para todos los chilenos (especialmente educación universitaria y sanidad gratuitas, así como transporte y viviendas a un precio asequible), limite el rol del sector privado y expanda el estado de bienestar para crear una sociedad más igualitaria. Argumentan que mientras la economía chilena lleva décadas yendo bien, ese crecimiento no ha dado réditos a la mayoría del pueblo. En 2018, la brecha de desigualdad de ingresos entre el 10% más rico y los más pobres era un 65% mayor que la media de los 37 países miembros de la OCDE, y eso fue antes del covid-19.

Aunque estas reformas son apoyadas por una mayoría de los chilenos, quienes se oponen advierten de que implementar una red de seguridad social podría perjudicar al futuro económico del país, y exponer a Chile a los vaivenes políticos y económicos que han padecido países vecinos como Argentina.

Mirando hacia delante

Tras décadas como un modelo regional de estabilidad política y crecimiento económico, Chile ha descubierto que no puede mantener ambas. Con tanto en juego, ¿podrá la nueva constitución ayudar a los líderes chilenos a averiguar cómo mantener el éxito económico a la vez que buscan más igualdad para el 99%, o terminará esto por ser un intercambio permanente?

*Este artículo fue publicado originalmente en inglés en GZERO Media. Si te interesa la política internacional pero quieres que alguien te la explique, suscríbete al newsletter Signal aquí.

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