El gigante dormido se despierta

'Rastreadores de covid': La salud y la economía de España dependen de Alemania

Pablo Pombo se sumerge en la prensa internacional y selecciona los artículos imprescindibles para estar bien informado sobre la pandemia. Una 'newsletter' diaria solo para suscriptores

Foto: Imagen: Pablo López Learte.
Imagen: Pablo López Learte.

5.000 casos ayer en Alemania. Ola 2, tras el éxito en la primera. Llega cuando la economía germana ya emitía claras señales de recuperación. Viene con Merkel en el tramo final de su mandato pero presidiendo la Unión Europea. Una prueba de carácter. Una oportunidad para el rigor científico y la coordinación. Una vacuna. Un respaldo económico que necesitamos como el comer y que puede atrasarse porque aquí se retrasa la democracia. 30 años después de la reunificación, el gigante dormido se despierta. Principios.

Otra liga. Si solo tienes tiempo para leer un texto, quédate con este. De esta columna, escrita por Markus Blume —secretario general de la CSU—, emana todo lo demás. Los resultados sanitarios y económicos no son producto del azar. Tienen su origen en unos valores, en una forma de estar en el mundo que los españoles todavía no compartimos. Envidia de lo que publica el 'Frankfurter Allgemeine'.

“La pandemia no es solo una prueba para el carácter de nuestra sociedad. También es una prueba de futuro para Occidente. Está en juego nuestra forma de vida: la sociedad abierta, la economía social de mercado y la democracia liberal. Hasta ahora, Alemania ha superado bien la crisis (...) ¿Podemos superar esta nueva etapa de la crisis sin un segundo bloqueo? ¿Podemos aprovechar los éxitos de la lucha en los últimos seis meses? ¿O seguimos el camino de las demás naciones de Europa y América, que ya se abrumaron en la primera ola y amenazan con abrumarse en la segunda? El trabajo de Merkel y Söder nos ha llevado lejos. El camino de la precaución y la prudencia es el correcto. No hay alternativa si nuestros valores, los valores de occidente, significan algo para usted".

"El primer criterio de todas nuestras actuaciones es la inviolable dignidad humana. Eso nos prohíbe ponderar la vida, dejar morir a los mayores de 80 años, para que los demás puedan vivir despreocupados. Claro que los derechos fundamentales y sus restricciones deben sopesarse diariamente. Pero nadie puede afirmar que quitarse la máscara es más importante que proteger la vida (...) Es imperativo que superemos esta pandemia basándonos en reglas. Si ya sabemos que por encima del valor de incidencia 50 el seguimiento es casi imposible, aumentar el valor límite no es una opción”.

Unificar criterios sanitarios. En España, estamos normalizando cifras que objetivamente son de espanto, sufrimos la descoordinación y la ausencia de criterios uniformes. Bajo el paraguas de la presidencia alemana —y con no pocas presiones desde Berlín—, la Unión Europea ha aprobado un sistema de semáforos para la movilidad que abre camino hacia un futuro mapa pandémico. Tal y como informa 'Der Spiegel', es una recomendación, las directrices no son vinculantes. No contempla reglas comunes y tampoco fija estándares europeos para los test y las cuarentenas. Pero es un paso en la buena dirección, también para activar el turismo, que tanta falta nos hace aquí.

El semáforo contempla tres niveles —rojo, amarillo y verde—, en función de tres criterios: nuevos casos en los últimos 14 días por 100.000 habitantes, número de test realizados en los últimos siete días por 100.000 habitantes y porcentaje de positivos en los últimos siete días. ¿Qué hace falta para estar en verde? Menos de 25 casos en la última quincena y menos del 4% de positivos en la última semana. ¿Cuándo se está en rojo? Más de 50 casos en la última quincena y más del 4% de positivos en test o, directamente, más de 150 casos en los últimos 14 días.

Esas cifras son una referencia de éxito que pone en perspectiva científica buena parte de los discursos que se escuchan en España, por ejemplo, sobre Madrid.

'Made in Germany'. Para enfrentarse a la pandemia, hacen falta método y medicamento. Y para lo segundo está invirtiendo Berlín con fuerza. 'Wall Street Journal'. “El Gobierno alemán destinará 750 millones de euros en la investigación de la vacuna”. Subvenciones a tres empresas, la mitad hacia el tándem BioNTech & Pfizer que está desarrollando una de las más prometedoras, quizás aprobada antes de que termine el año.

Ese tándem “está negociando con la Comisión Europea un suministro de 200 millones de vacunas, con una opción de otros 100 (...) BioNtech empleará las subvenciones para ampliar su capacidad de fabricación en Alemania”. Inversión en salud, industria y buenos empleos para los alemanes.

Dinero, la condición democrática. El golpe al sistema judicial del Gobierno español daña todavía más la marca del país y puede comprometer la llegada de la ayuda europea. Si ese dinero no llega, o si se retrasa demasiado, nuestra economía va a sufrir y puede dispararse el malestar social. ¿Por qué puede haberse comprometido?

Tal y como informó el 'Financial Times' durante la semana pasada, Alemania quiere condicionar la ayuda y el presupuesto europeo al respeto de la democracia de cada Estado miembro. Una condición fundamentada en el artículo 7 del Tratado Europeo.

“Los países del norte quieren que la exigencia democrática de Alemania sea más dura, Hungría piensa que es demasiado estricta (...) El debate está enconado y la llegada del dinero podría retrasarse”.

Hungría es el otro país problemático. España ha dado un paso en la mala dirección democrática y económica.

Liderazgo. “El gigante dormido se despierta: Alemania asume más responsabilidad”. Este texto en 'The Economist' repasa la historia del éxito alemán tras la reunificación y su decisiva contribución a Europa. “Treinta años después, la reunificación alemana ha sido un éxito rotundo. Los alemanes orientales fueron liberados del pesado yugo del comunismo. Con solo tres cancilleres en tres décadas, la nueva Alemania ha sido estable y pragmática. Ha defendido la expansión europea hacia el este y la creación del euro. Ha impulsado un crecimiento sólido aunque poco espectacular en todo el continente, al menos hasta el covid-19. Europa sobrevivió a la crisis económica de 2007/08, al pánico de 2011/12 y al aumento de la migración en 2015/16 (...) Bajo los próximos cancilleres, Alemania necesitará más ambición. Una necesidad más aguda en el campo de la seguridad (...) También el frente económico (...) Lo cierto es que ya hay señales de cambio. (...) La visita de Merkel a Alexei Navalny [envenenado por Putin] (...) Los obstáculos que tendrá Huawei, más estrictos de lo previsto (...) Merkel parece cada vez más cercana al argumento de Macron, quien sostiene que Estados Unidos se está convirtiendo en un aliado incierto y que Europa tendrá que hacer más, gane quien gane en las presidenciales de noviembre (...) El fondo de ayuda europea es una muestra clara de que Alemania asume sus responsabilidades (...) Todavía no nos encontramos ante una Alemania más asertiva liderando una Europa más asertiva, pero son pasos en la dirección correcta”.

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios