'Rastreadores de covid' | Presidente contagiado. Horas críticas
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'Rastreadores de covid' | Presidente contagiado. Horas críticas

Pablo Pombo se sumerge en la prensa internacional y selecciona los artículos imprescindibles para estar bien informado sobre la pandemia. Una 'newsletter' diaria solo para suscriptores

Foto: Imagen: Pablo López Learte.
Imagen: Pablo López Learte.

Cuando creíamos que no cabía más incertidumbre se desató la madre de todas las turbulencias electorales. Quizá económica. Quizá global. Información a cuentagotas y horas críticas por delante. Casi nadie sabe y casi todos dudan. Esta newsletter no es una carta de certezas desesperadas. Contiene un análisis general con cuatro claves. Añade un análisis con dos escenarios básicos. Incorpora una horquilla hecha cálculo de porcentajes. Agrega una reflexión que va de la telerrealidad a la realidad televisada. Y deja en el rastro un aroma, el perfume de la historia.

Análisis general. Enfoque general en el 'Financial Times'. La evolución de la enfermedad tendrá consecuencias en cualquiera de los casos. Ahora bien, hay conclusiones que ya pueden extraerse de cara al mes que resta hacia las urnas.

Aumentará entre la población norteamericana la percepción sobre la gravedad de la pandemia. El presidente tendrá más dificultades para no hablar de su propia gestión en este ámbito. Desde luego, cambiará la naturaleza misma de la campaña electoral –Trump no podrá realizar los grandes actos, claves en su modelo de campaña-. Y aumentará la volatilidad. “Los inversores temen un enfrentamiento amplio, incluso la violencia, después de que Trump haya rechazado la opción de transición pacífica en caso de salir derrotado”.

Escenarios básicos. Tras el contagio, la diferencia entre caso leve y reacciones severas puede ser enorme. 'Wall Street Journal' perfila dos opciones básicas.

Escenario Uno. “Un caso severo podría afectar la capacidad de Trump para hacer campaña y posiblemente incluso para continuar gobernando. En términos políticos, el contraste entre las declaraciones presidenciales que minimizaban los efectos del coronavirus […] y la dura realidad de ese mismo presidente golpeado por el virus solo podría reforzar el argumento demócrata de que Trump ha engañado al país sobre el impacto de la pandemia”.

Escenario dos. “Si el presidente tiene solo un caso leve, que supera rápidamente, podría usar esa experiencia para reforzar en los últimos días de la campaña su argumento de que los temores al virus han sido exagerados. En Brasil, el presidente Jair Bolsonaro superó un caso leve este verano y luego usó su recuperación para reforzar sus argumentos de que la enfermedad no debería impedir que los brasileños vivieran normalmente”.

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Cálculos electorales. Si la situación no se desborda, ¿a quién beneficiará y a quién perjudicará electoralmente el positivo de Trump? 'The Economist' considera que todavía no pueden ofrecerse respuestas claras, aunque algunas pruebas tangenciales pueden ofrecer pistas.

Aborda el movimiento de las encuestas tras los contagios de Boris Johnson. También la posible dosis de recuerdo negativo que puede propiciarse por la gestión republicana de la pandemia. Finalmente, establece dos precedentes –la carta de James Comey al Congreso en 2016 y el colapso de Lehman Borthers de 2008- para llegar a una horquilla que contempla desde la decisión de los votantes más tardíos a favor de Trump hasta un rebote de tres o cuatro puntos como el que benefició a Obama. “No movimientos enormes pero sí capaces de marcar diferencias en una competición reñida como la actual”. Quedémonos con eso: más/menos cuatro puntos porcentuales en un escenario sin severos problemas de salud para el presidente actual.

Comunicación, la paradoja. El 'Washington Post', desde el minuto uno, es el medio que más combativamente viene insistiendo en la necesidad de que la Casa Blanca informe verazmente sobre la salud del Presidente. Curiosamente, en ese artículo se habla del cruce entre realidad y ficción. ¿Qué ocurre cuando un showman se encuentra frente a una realidad que no puede convertir en espectáculo?

“Desde el principio, Trump nunca pareció comprender que el coronavirus era realidad y no espectáculo. […] Obsesionado con que la reelección pasaba por la bonanza económica […] negó y administró mal la pandemia, hizo de las medidas higiénicas una cuestión partidista en lugar de un deber cívico […] propiciando que la primera ola continuase a fuego lento durante el verano […] Finalmente se contagió, convirtiéndose a sí mismo en el principal inconveniente de su campaña.

Esto no significa que merezca “haber pillado” el covid. Un personaje de ficción si lo merecería, pero nunca un ser humano real”. Esto no es un espectáculo de televisión, es la vida real. La tesis del artículo pasa por sostener que Trump no ha sido capaz de comprenderlo.

Más allá de la coyuntura. Mi admirada Anne Applebaum reflexiona en 'The Atlantic' sobre las muchas dudas surgidas en Estados Unidos en torno a la propia veracidad de la noticia del contagio. El texto es un acierto porque la reacción, más que una anécdota, refleja una metamorfosis.

“Este nivel de confusión es exactamente lo que esperamos de nuestro líder nacional. Trump ha destruido nuestra confianza con desenfreno. La confianza en nuestro sistema político, en nuestras instituciones, en la ciencia, en nuestro propio país. Y lo ha hecho, simplemente, porque le beneficia personalmente. Pase lo que pase con Trump durante las próximas semanas, ese es el legado que perdurará más que su presidencia. Ya ha distorsionado, cambiado y alterado el país tan profundamente como lo ha hecho el propio coronavirus”.

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Bonus histórico. Aprovechando la noche del domingo y el mal tiempo que hace fuera, esto en 'The New Yorker'. Pandemia de 1918, Wilson contagiado. Pandemia de 2020, Trump hospitalizado. Y entre medias, mucho y muy bueno más. “Enfermedades presidenciales que han cambiado el curso de la historia mundial”.

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Cuando creíamos que no cabía más incertidumbre se desató la madre de todas las turbulencias electorales. Quizá económica. Quizá global. Información a cuentagotas y horas críticas por delante. Casi nadie sabe y casi todos dudan. Esta newsletter no es una carta de certezas desesperadas. Contiene un análisis general con cuatro claves. Añade un análisis con dos escenarios básicos. Incorpora una horquilla hecha cálculo de porcentajes. Agrega una reflexión que va de la telerrealidad a la realidad televisada. Y deja en el rastro un aroma, el perfume de la historia.

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