El presidente Trump "se encuentra bien" y podría recibir el alta hospitalaria este lunes
  1. Mundo
mensajes imprecisos desde la casa blanca

El presidente Trump "se encuentra bien" y podría recibir el alta hospitalaria este lunes

El presidente agradece a sus seguidores el apoyo mostrado desde las afueras del hospital donde permanece ingresado desde la noche del pasado viernes

Foto: El presidente Trump "se encuentra bien" y podría recibir el alta hospitalaria este lunes
El presidente Trump "se encuentra bien" y podría recibir el alta hospitalaria este lunes

"El presidente Donald Trump se encuentra bien. Estamos muy contentos con su recuperación". El equipo de doctores que tratan al presidente estadounidense han asegurado este domingo que el tratamiento al que están sometiendo a Trump para luchar contra esta primera fase de la infección por coronavirus está funcionando. Desde el viernes ha necesitado oxígeno en dos ocasiones, pero la situación se controló y con la medicación ha mostrado avances positivos, por lo que el equipo médico no descarta que reciba el alta médica este lunes "para que pueda seguir trabajando".

"El plan para hoy es alimentarse y beber, que camine y se mantenga activo y si se siente bien trataremos de darle de alta mañana para que pueda seguir haciendo su trabajo", ha afirmado Brian Garibaldi, uno de los miembros del equipo médico del hospital Walter Reed donde está ingresado el mandatario desde el viernes. En su comparecencia ante los medios estadounidenses, el equipo médico ha señalado que en la noche de este sábado se completó la segunda dosis de Redemsivir y que no han observado posibles efectos secundarios, por lo que van a completar un ciclo de cinco días de tratamiento.

Foto: Tres consecuencias que el positivo de Trump puede tener para el resto del mundo

"Está evolucionando muy bien y si continúa así volveremos a la Casa Blanca", añadió el médico personal del presidente, Sean Conley, quien confirmó que el mandatario fue conectado a oxígeno suplementario el viernes por la mañana al experimentar una caída de los niveles en sangre, un descenso que se repitió con menor gravedad el sábado por la mañana.

Los médicos explicaron que, además de seguir hoy con el tratamiento del antiviral Remdesivir, Trump ha comenzado a recibir el corticoesteroide dexametasona para evitar nuevos episodios de caída de oxígeno en sangre, que en ningún momento, según Conley, bajó del 90%. El médico especialista pulmonar Sean Dooley aseguró que están vigilando las funciones cardíacas, hepáticas y los riñones de Trump y la evaluación muestra "hallazgos normales o mejorados".

El presidente estadounidense, un usuario muy activo en Twitter, agradeció al grupo de partidarios que se congregó en las afueras del hospital donde está ingresado para mostrar su apoyo mientras permanece ingresado.

Dudas sobre su salud

Los mentideros de Washington murmuraban mucho más que de costumbre. ¿Cómo está de salud el presidente Donald Trump, hospitalizado el viernes por covid-19? Los mensajes que llegaban de la Casa Blanca eran poco precisos y contradictorios, hasta que fue el propio Trump el que dio la cara en un vídeo publicado a las siete de la tarde, hora local. Se le veía algo pálido y cansado, y muy cándido, como si llevara una década disfrutando de la jubilación, y no a 30 días de las elecciones presidenciales.

“Vine aquí, no me sentía muy bien, me siento mucho mejor ahora. Estamos trabajando duro para ponerme del todo bien”, declaró el presidente en el vídeo de cuatro minutos, mucho más largo que el de 18 segundos del día anterior. Trump, apoyado sobre una mesa y vistiendo un traje azul oscuro sin corbata, reconoció que los días siguientes iban a ser “la verdadera prueba”. Luego dijo que le habían recomendado quedarse encerrado en la Casa Blanca, pero que había decidido ir a “afrontar” sus problemas en el hospital militar Walter Reed, en la vecina Maryland.

El presidente trató así de aclarar la confusión que se había acumulado durante el día. Desde varios lugares del Gobierno surgían explicaciones distintas, agendas de actividad contradictorias y otros patinazos de comunicación que tuvieron a la prensa, y a la nación, preguntándose qué le sucedía realmente al comandante en jefe.

Foto: ¿Dirigir un país intubado en la UCI? Por qué desconfiar de los partes de salud de Trump

Por la mañana, una docena de doctores, con sus batas blancas brillando al sol, salieron a dar un tranquilizador mensaje: que Donald Trump se encontraba mejor y que solo tenía los síntomas de un resfriado normal y corriente. El mandatario, además, estaba de “buen humor” y había comentado que podría salir caminando perfectamente del hospital donde estaba ingresado. Pero luego llegaron las preguntas de los periodistas, y aquí el doctor personal de Trump, Sean Conley, pareció esquivar cuestiones básicas como si el presidente necesitaba oxígeno.

La rueda de prensa de Conley dejó una sensación de desconcierto. Poco después, el jefe de gabinete de Trump, Mark Meadows, ofrecía una evaluación mucho más sombría. “Los signos vitales en las últimas 24 horas fueron muy preocupantes y las próximas 48 horas serán muy importantes en lo que se refiere a su cuidado”, dijo Meadows. “Todavía no tenemos el camino despejado hacia una recuperación completa”. El comentario de Meadows fue hecho de forma anónima, tal y como la presentaron los periodistas. Pero luego un vídeo colgado en internet mostraba al jefe de gabinete hablando con los reporteros y su identidad tuvo que ser revelada.

Mark Meadows. (Reuters)
Mark Meadows. (Reuters)

De la Casa Blanca, por tanto, emanaba confusión. “¿Cuál es el estado real de Donald Trump?”, se preguntaba Jonathan Swan, el corresponsal de Axios en Washington. “Es una de las preguntas más importante del mundo, y no puedo responderla, pese a haber estado desde las cinco de la mañana del viernes hablando por teléfono con mis fuentes dentro y cerca de la Casa Blanca”.

También hubo un lío respecto a cuándo se había diagnosticado al presidente. Dos médicos parecieron dar a entender que había sido el miércoles, cuando el presidente lo hizo oficial la madrugada del viernes. La Casa Blanca aclaró más tarde que el diagnosis se había hecho el jueves por la noche.

Lo que está claro es que Trump está en situación de riesgo: es un hombre de 74 años, tiene algo de sobrepeso y padece ligeramente de corazón

El vídeo del presidente tampoco ha despejado todas las dudas. Si su covid-19 es grave o no, probablemente se sabrá esta semana o en los próximos diez días. Los médicos aseguran que cada caso es diferente, y aún a día de hoy todavía no se conocen todas las maneras en las que se puede manifestar el virus: a qué partes del cuerpo puede afectar, cómo y durante cuánto tiempo.

Lo que está claro es que, según médicos citados por 'The New York Times', Donald Trump está en situación de riesgo: es un hombre de 74 años, tiene algo de sobrepeso y padece ligeramente de corazón, por lo que toma medicinas que le rebajen el colesterol y aspirina para evitar los ataques cardíacos. También está el hecho probable de que se contagiase sin llevar mascarilla, lo cual podría significar una mayor carga viral. Cosas que, como apuntan los expertos, no tienen por qué ser determinantes, porque cada paciente reacciona distinto. Pero aumentan el riesgo.

La de Trump no ha sido la única infección en la cúpula republicana. Cada pocas horas surge un nuevo positivo en su entorno. De momento hay una decena, incluido el exgobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, que fue el responsable de preparar a Trump para el debate del pasado martes: cosa que hizo con varios asesores del presidente en un espacio cerrado, sin guardar distancia ni llevar mascarillas. El jefe de campaña del presidente, Bill Stepien, la presidente del Comité Nacional Republicano, Ronna McDaniel, dos asesoras y tres senadores también tienen covid.

La de Trump no ha sido la única infección en la cúpula republicana. Cada pocas horas surge un nuevo positivo en su entorno

Es posible que, de todos los eventos de la última semana, la ceremonia de nominación de la jueza Amy Coney Barrett para el Tribunal Supremo fuese el momento en el cual se produjeran más contagios. Los vídeos del anuncio y de la ceremonia posterior en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca muestran a decenas de republicanos sin mascarilla y sin guardar la distancia social, abrazándose y hablando cara a cara en un día tan señalado.

El jefe de gabinete, Mark Meadows, reconoció anoche en Fox News que Trump había tenido dificultades el viernes. "Tenía fiebre y los niveles de oxígeno en sangre disminuyeron rápidamente", declaró. Ahora "no tiene fiebre y le va muy bien" con los niveles de oxígeno pero "no está fuera de peligro".

Coronavirus Gobierno de Donald Trump Hospitales
El redactor recomienda