oleada de protestas antirracistas

La muerte de otro joven negro en Atlanta reaviva las protestas raciales en EEUU

Rayshard Brooks murió en la madrugada del viernes tiroteado por un policía blanco tras una pelea con dos agentes en el aparcamiento de un restaurante de comida rápida

Foto: Protestas cerca del lugar donde asesinaron a Rayshard Brooks. (EFE)
Protestas cerca del lugar donde asesinaron a Rayshard Brooks. (EFE)
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Miles de personas han salido de nuevo a protestar en contra del racismo en las grandes ciudades estadounidenses. Desde Nueva York a Los Ángeles, los ciudadanos marcharon de forma pacífica en contra de la violencia policial. Después de unos días de más calma tras los enfrentamientos que provocó la muerte de George Floyd hace tres semanas, la muerte de otro joven negro, Rayshard Brooks, a manos de un policía blanco en Atlanta han reactivado las protestas.

La muerte de Brooks ha convertido a la ciudad estadounidense en un nuevo foco de protestas durante el fin de semana. Brooks murió el viernes por la noche por los disparos de un policía tras resistirse a ser detenido por estar ebrio en su vehículo. El suceso, captado en tres vídeos distintos, provocó este sábado la dimisión de la jefa de Policía de esa ciudad sureña, Erika Shields, y el despido del agente blanco que disparó a Brooks, identificado como Garrett Rolfe, así como una baja administrativa para el policía que le acompañaba, Devin Bronsan.

"No parecía que (Brooks) presentara ninguna amenaza para nadie. El hecho de que esto escalara hasta acabar en su muerte parece irracional", dijo este domingo el fiscal del distrito del condado de Fulton -donde se encuentra Atlanta-, Paul Howard, a la cadena CNN. Howard, cuya oficina está investigando el incidente, agregó que anunciará si presenta cargos o no contra Rolfe "en torno a este miércoles", y precisó que está considerando imputarle por uno de tres posibles delitos.

Rayshard Brooks. (EFE)
Rayshard Brooks. (EFE)

El primero es asesinato -bajo la ley de Georgia, el más grave porque implica intencionalidad-, el segundo es "asesinato durante la comisión de un delito" y el tercero es homicidio voluntario, explicó Howard. Bajo el código penal de Georgia, los dos primeros cargos acarrean posibles condenas a pena de muerte o cadena perpetua, mientras que el segundo puede implicar de uno a 20 años de prisión.

"Ya basta"

El caso de Brooks intensificó la indignación en las calles de Atlanta, que -al igual que otros cientos de ciudades de EEUU- ya protestaba desde hace tres semanas por la muerte de otros afroamericanos a manos de la policía, en una ola de frustración espoleada por el homicidio de George Floyd en mayo en Mineápolis. "Ya basta. Tener que explicar a mis hijos la misma historia una y otra vez es demasiado", declaró a la CNN la afroamericana Salena Crawford, que acudió por primera vez a las protestas del centro de Atlanta.

Otro grupo de decenas de personas se congregó durante horas en el lugar donde murió Brooks, el aparcamiento al aire libre de un restaurante de comida rápida de la cadena Wendy's. "(Brooks) podría haber sido yo", dijo uno de los manifestantes negros, Bo Rodney, de 54 años, al diario local 'The Atlanta Journal Constitution'. Rodney circulaba en torno al restaurante, al que alguien prendió fuego la noche del sábado y del que este domingo solo quedaban las paredes exteriores. La Policía de Atlanta, que el sábado ya arrestó a 36 personas tras el bloqueo de una autopista, ha ofrecido una recompensa de 10.000 dólares por información que lleve a la detención de quienes iniciaron el incendio en el restaurante.

Los detalles del suceso

Brooks murió en ese aparcamiento tras resistirse a ser detenido, forcejear con los dos agentes blancos, quitarles una pistola de descarga eléctrica e intentar huir, según el Buró de Investigación de Georgia (GBI, en inglés). La Policía acudió a la zona el viernes por la noche tras recibir un aviso de que Brooks estaba "dormido en un vehículo aparcado delante de la ventanilla" del restaurante, lo que dificultaba la recogida de alimentos a otros clientes, explicó el GBI. Un vídeo de la cámara que llevaba adherida al uniforme uno de los agentes, publicado este domingo por la Policía, muestra que los oficiales hablaron durante más de 20 minutos con Brooks antes de que comenzara la confrontación. Brooks, de pie ante los agentes en el aparcamiento, se mantuvo calmado, confirmó que había bebido "una copa y media" y cooperó con los agentes, a los que pidió que le permitieran dejar allí su coche y caminar hasta casa de su hermana, que vivía cerca.

Los agentes confirmaron que estaba ebrio con una prueba de alcoholemia y Bronsan intentó ponerle las esposas pero Brooks se zafó y los tres acabaron en el suelo, con los policías advirtiéndole de que iban a darle una descarga eléctrica si se resistía. Otro vídeo difundido este sábado por el GBI muestra cómo Brooks, tras quitarles la pistola eléctrica y huir de los agentes, alargó su brazo hacia atrás y apuntó con ese objeto a Rolfe, que le perseguía. Rolfe, que llevaba otra pistola eléctrica en una mano, agarró entonces su arma de fuego y disparó tres veces a Brooks, que cayó al suelo y murió después de ser trasladado al hospital local.

"Le he cazado"

Howard, el fiscal que investiga el caso, indicó a la CNN que para su investigación es especialmente relevante lo primero que dijo Rolfe tras disparar: "No dijo que (le aliviaba) haber salvado su propia vida. Dijo: 'Le he cazado". Sin embargo, Jason Miller, un abogado de la familia de Brooks, expresó prudencia sobre el resultado del caso en declaraciones a la misma cadena.

Una manifestante en Atlanta (EFE)
Una manifestante en Atlanta (EFE)

"Esto es un poco diferente al asesinato de George Floyd", admitió el letrado, al recordar que hay "implicaciones legales distintas" por el hecho de que Brooks quitara la pistola eléctrica a los agentes. Miller denunció además que, según "múltiples testigos", los agentes se pusieron guantes y empezaron a recoger las balas del suelo antes de proporcionar primeros auxilios a la víctima. Brooks tenía tres hijas, de 1, 2 y 8 años, además de un hijastro de 13, de acuerdo con sus abogados. Este sábado planeaba celebrar el cumpleaños de su niña mayor, un hecho que mencionó en su conversación con los agentes antes de morir.

Fue un homicidio

Brooks, de 27 años, murió en un homicidio tras recibir "dos disparos en la espalda" de un agente blanco, confirmó este domingo una autopsia oficial. Falleció por daños en los órganos y pérdida de sangre, explicó en un comunicado citado por medios locales la oficina del médico forense del condado de Fulton, donde se encuentra Atlanta.

El informe de la autopsia efectuada por esa oficina indica que la forma de muerte fue el homicidio, por "dos heridas de bala en la espalda", señaló un investigador de esa oficina al diario local The Atlanta Journal Constitution.

Howard, que está investigando el suceso, explicó a ese periódico que el informe preliminar de la oficina del médico forense y el examen balístico del suceso le ayudarán a "llegar a una decisión" sobre si presentar cargos contra el policía que disparó a Brooks.

Howard aseguró unas horas antes que haría un anuncio al respecto alrededor del miércoles, y que estaba barajando acusar incluso de asesinato -un cargo que bajo el código penal de Georgia puede acarrear hasta la pena de muerte- al agente implicado, identificado como Garrett Rolfe y despedido este sábado de su cargo.

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