Qué se dice del Covid: "La crisis, oportunidad para aumentar el poder de los autócratas"
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LAS DISTINTAS RAMIFICACIONES DE LA CRISIS

Qué se dice del Covid: "La crisis, oportunidad para aumentar el poder de los autócratas"

Esta revista de prensa reúne algunos de los artículos publicados en el mundo más útiles para entender lo que está pasando y sus consecuencias futuras

Foto: Qué se dice del Covid: "La crisis, oportunidad para aumentar el poder de los autócratas"
Qué se dice del Covid: "La crisis, oportunidad para aumentar el poder de los autócratas"

Los medios de comunicación globales están centrados en la cobertura de las muy distintas ramificaciones que tiene y tendrá la crisis del coronavirus: la sanitaria, la económica, la política, la geoestratégica. Esta revista de prensa reúne algunos de los artículos publicados en el mundo más útiles para entender lo que está pasando y sus consecuencias futuras. Es un intento de discernir la señal del ruido, aunque sea de manera provisional.

'The New York Times' explica cuál está siendo la respuesta de los autócratas del mundo ante la crisis, pero también cómo los líderes democráticos están cediendo a la tentación de aplicar medidas que vulneran los derechos civiles para enfrentarse a ella. Los primeros, dice, están “utilizando una mezcla de propaganda, represión y muestras ostensibles de fortaleza para transmitir un aura de control absoluto sobre lo que es una situación inherentemente caótica. A corto plazo, la crisis ofrece a los autócratas una oportunidad para vejar a sus rivales o aumentar sus ya enormes poderes sin correr un riesgo importante de que un mundo distraído los censure”.

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Pero “también las democracias liberales están considerando medidas estrictas, como unos sistemas de vigilancia invasivos a través de los móviles (…) Las democracias más antiguas se están planteando tácticas que en el pasado fueron propias de tiranos: poderes policiales de gran alcance, la prohibición de reuniones públicas, elecciones suspendidas, tribunales cerrados, una vigilancia intrusiva y fronteras cerradas”. La gran pregunta es qué pueden generar estos giros autoritarios, por distintos que sean, tanto en las dictaduras como en las democracias. Algunos creen, dice 'The New York Times', que en Oriente Medio, por ejemplo, podría tener lugar otra oleada de primaveras árabes. “Otros dicen que, al menos a corto plazo, es improbable. Cuando están preocupados por su vida, los ciudadanos suelen estar más dispuestos a apoyar medidas draconianas, incluso a costa de poner en riesgo sus libertades”.

Los países están compitiendo por transmitir que su gestión ha sido más efectiva, y también más solidaria, que la del resto de naciones. China apuesta fuerte por esa propaganda, pero parece que los problemas internos son mucho mayores de lo que quiere hacer ver. Incluso el 'South China Morning Post', un periódico publicado en Hong Kong y propiedad de Alibaba, el gigante del comercio electrónico chino, lo reconoce.

“Unas 460.000 empresas chinas cerraron durante el primer trimestre en mitad de la crisis del coronavirus”, publicaba este lunes. Por primera vez desde 1976, el país ha tenido un trimestre de contracción. A pesar de haber controlado el brote de Covid-19, dicen dos analistas de Société Générale, “hay signos de la existencia de un daño perdurable en la demanda doméstica y, además, el 'shock' externo fruto de los cierres generalizados en otras grandes economías está llegando 'fast and furious' [rápido y con furia]”.

Foto: El desplome de la economía de China por el Covid-19 anticipa lo que ocurrirá en Europa

Tal vez esa sea la razón de la que los tribunales y las demás autoridades intentan frenar los casos de bancarrota, bien sea rechazando o retrasando las peticiones para iniciar el proceso y tratando de convencer a los prestamistas de que lleguen a pactos con los prestatarios que no puedan devolver sus deudas a causa del coronavirus. “Los líderes centrales de China —dice el SCMP— han mantenido que quieren alcanzar los objetivos económicos de este año, a pesar de que el país podría enfrentarse a una segunda oleada del brote del virus”.

Foto: Una fábrica de mascarillas en Taiwán. (EFE)

El 'Economist' plantea algo que todos estamos experimentando durante el encierro: “La pandemia tendrá muchos perdedores, pero ya tiene un claro ganador: las grandes empresas tecnológicas. Las mayores plataformas digitales, entre ellas Alphabet [la matriz de Google] y Facebook, saldrán de la crisis aún más fuertes”. Precisamente gracias a esta fortaleza renovada, “deberían utilizar su buena fortuna para ‘resetear’ sus relaciones, en ocasiones tensas, con los usuarios. De lo contrario, el Gobierno grande, el otro beneficiario de la desgracia del Covid, es probable que lo haga por ellas”.

En ese sentido, lo mejor que pueden hacer las empresas tecnológicas es “proponer un nuevo contrato a los ciudadanos del mundo. Eso significa establecer unas reglas claras y verificables de cómo publican y moderan el contenido y ayudar a los usuarios a obtener, controlar y sacar beneficio de sus propios datos, así como un tratamiento justo de los competidores que usan su plataforma. A largo plazo, este enfoque puede ser aún más rentable. Hoy en día, la empresa más valiosa de Estados Unidos es Microsoft, que ha renacido gracias a que se ha construido una reputación de ser fiable. Es un ejemplo que las demás grandes plataformas tecnológicas —o de suministro digital, como pronto serán conocidas— deberían seguir”. La idea de que las grandes empresas digitales son de 'suministro digital', al igual que otras lo son de electricidad, gas o agua, va cobrando fuerza y es el principal argumento para aumentar la regulación gubernamental sobre ellas.

Foto: La pandemia del coronavirus transformará para siempre el orden mundial

Bloomberg, el gigante estadounidense de la información financiera, da un buen repaso a la gestión que España ha hecho de la crisis del Covid-19; tanto la gubernamental como la postura de la oposición. “La tragedia de España era predecible”, dice su columnista Ferdinando Giugliano. “A medida que se ralentiza el contagio en Italia y el número diario de muertes empieza a caer, la mirada del mundo se ha trasladado a España, que está sufriendo un brote similar, si no peor (…). Lo que es peor es que el presidente Pedro Sánchez, al igual que sus homólogos de Francia y Reino Unido, ignoró la crisis sanitaria que tenía lugar en Italia y dudó antes de imponer la clase de encierro draconiano que ha salvado millones de vidas”.

“La decisión más temeraria —dice Giugliano— fue permitir que el Día Internacional de la Mujer tuviera lugar una manifestación en Madrid. Más de 120.000 personas tomaron las calles, a pesar de que España contaba ya con 500 casos confirmados”. Pero las críticas no acaban aquí. “El partido opositor de derechas, el PP, se comportó de manera oportunista. Atacó a Sánchez cuando este tomó la decisión de cerrar todas las actividades no esenciales, en lo que pareció un cambio de opinión con respecto a sus exigencias previas de un cierre más duro. Esto para, después, cambiar de nuevo y apoyar las medidas más estrictas”. Finalmente, dice, “Pablo Iglesias, el líder del partido de izquierdas Podemos, que gobierna el país en una frágil coalición minoritaria con los socialistas, ha intentado explotar la emergencia para hacer avanzar su amplio programa de nacionalizaciones”.

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