Batalla entre moderados e izquierdistas

Quiénes son los candidatos demócratas a la presidencia de EEUU (y quién podría ganar)

Los candidatos Bernie Sanders y Elizabeth Warren encarnan el ala izquierdista; la moderada está representada por Joe Biden, Pete Buttigieg y Amy Klobuchar

Foto: Los principales candidatos Demócratas
Los principales candidatos Demócratas

Los 'caucus' de Iowa iban a ser el resonante pistoletazo de salida de la carrera presidencial para los Demócratas en Estados Unidos. Las elecciones serán el 3 de noviembre y el rival a batir, Donald Trump. Más de una quincena de candidatos se presentaron como candidatos de la formación política a la Casa Blanca, pero a día de hoy, cuando empieza la verdadera carrera de fondo, solo destacan seis. La esencia de la lucha por el destino del partido es clara en los candidatos y sus propuestas: la tensión entre los idealistas dispuestos a todo por instalar una socialdemocracia plena, con un estado fuerte y protector de corte europeo, y los moderados, centrados en resucitar la “gran coalición” de la era Obama y sanar las hondas heridas políticas de los últimos años, recuperando de paso votantes que apoyaron a Trump en 2016.

Los candidatos Bernie Sanders y Elizabeth Warren encarnan el ala izquierdista; la moderada está representada por Joe Biden, Pete Buttigieg y Amy Klobuchar. A distancia estarían el millonario Michael Bloomberg y el original Andrew Yang.

El 'experimentado' Joe Biden

La leyenda dice que sólo él puede romper el sortilegio. Subir al escenario, hablar con 'Middle America' en su misma lengua y recuperar la simpatía de la clase obrera blanca, secuestrada en 2015 por las malas artes de Donald Trump. Esta es la leyenda, casi una superstición a la que se agarran los demócratas como quien empuña un rosario. El exvicepresidente Joe Biden ha vuelto, y ahora quiere el primer premio. Lo avalan su campechanía y su medio siglo de experiencia en política; una baza, y una carga. A diferencia de las congregaciones socialistas, los mitines de Biden proyectaban en Iowa un aura envejecida y cansada. Un clima de bajo imperio: la apelación a las fórmulas del pasado, a los principios blandos y conocidos, la decencia, la honestidad, el diálogo.

Sin embargo, si no fuera por los problemas en el recuento, la noticia de la noche del caucus de Iowa hubiera sido la del descalabro de Biden, víctima colateral del proceso de 'impeachment'. Los presuntos negocios turbios de su hijo en Ucrania, así como la desinflada campaña que ha llevado en los últimos meses, han pasado factura al desgastado candidato.

Antiguo favorito, Biden ha quedado fuera de la terna de candidatos más votados en las primarias de Iowa, por detrás de Pete Buttigieg, Bernie Sanders y Elizabeth Warren.

Bernie Sanders, "un viejo comunista"

El dilema de la noche del martes era hasta qué punto comenzaría en Iowa la “revolución sanderista”, liderada por el senador Sanders y su joven, enérgica y ambiciosa base electoral. De todos los mítines celebrados en Iowa la última semana, los de Sanders eran los más concurridos. Su popularidad e intención de voto también suben en las últimas encuestas.

Si uno juntase todo lo que ha dicho y escrito Bernie Sanders durante su vida y le quitase las fechas, sería imposible reconocer el año o el contexto de las citas. “Un puñado de gente lo posee casi todo", apuntó en una ocasión, "y casi todo el mundo no posee nada”. Lo escribió en 1972, pero podría haber sido en 2016, o en 1981, o en 1997. Su discurso está como fosilizado, congelado en el tiempo.

"Hoy, casi 40 millones de estadounidenses viven en la pobreza, y esta noche, 500.000 personas dormirán en las calles. En torno a la mitad del país vive nómina a nómina", dijo Sanders el pasado verano, y propuso continuar el proyecto iniciado por el 'New Deal' de Franklin D. Roosevelt en los años treinta, el mayor programa de inversión pública y social de la historia de EEUU. "Debemos reconocer que, en el siglo XXI, en el país más rico de la tierra, los derechos económicos son derechos humanos".

El 'alcalde' Pete Buttigieg

Si los deseos del votante demócrata fueran repartidos por una diana, el aspirante Pete Buttigieg estaría muy cerca del centro: clavado en la intersección de las características favoritas de millones de electores. Buttigieg es joven (37 años) pero con experiencia pública. Estudió en la elitista Harvard, pero viene de una localidad industrial del Medio Oeste, donde es alcalde. Es gay, pero cristiano y casado. Un hombre culto (habla siete idiomas) y de acción (veterano de Afganistán). Por si no fuera suficiente, escribe Olivia Nuzzi en New York Magazine, “tiene dos perros de acogida y toca el maldito piano”.

Su alquimia para reunificar el país consistiría en seducir a una parte sustancial de los votantes de Donald Trump: recuperar el corazón de las regiones industriales del Medio Oeste a quien él mismo pertenece.

Con el 75% de las circunscripciones escrutadas, debido al problema técnico que ha empañado el recuento, el resultado parcial de los caucus (primarias) en Iowa es liderado por Buttigieg, quien acumula el 26,9% de los delegados que se repartirán proporcionalmente; seguido de Sanders, con el 25,2 %, pero sin que aún pueda darse un ganador definitivo.

Una incansable Elizabeth Warren

Después de cada mítin, Warren se hace cientos de fotografías con sus admiradores y partidarios. Lo de los 'selfies', que Warren repite incansable al final de cada uno de sus mítines, es un éxito. La cola se alarga hasta tres horas. Hasta la fecha, la candidata se ha hecho 60.000 fotos con posibles votantes, según el recuento que lleva su equipo de campaña. Es una anécdota, pero dice mucho de cómo plantea su candidatura esta profesora de Harvard y senadora por Massachussets desde 2013. A meses de la nominación y según las encuestas, Warren está -junto con el exvicepresidente Joe Biden y el senador Bernie Sanders- en el pelotón de cabeza de una de las primarias más concurridas y reñidas de la historia del Partido Demócrata.

Warren, quizá más que otros aspirantes demócratas, se presenta como la exacta antítesis de Trump. Frente a la aparente improvisación y las ventoleras tuiteras del actual presidente, Warren tiene planes. Su frase preferida es: “Tengo un plan para eso”. Y todos parecen sensatos. De esos que la inmensa mayoría de la población tiende a pensar “pues sí, suena bien”.

Pese una carrera demócrata inicialmente meteórica, adelantándose incluso a Sanders en las estimaciones de voto, en el último mes sus cifras de apoyo se han rebajado un poco. En Iowa ha quedado tercera.

Michael Bloomberg

El precandidato demócrata empieza con varias desventajas. Su campaña ha comenzado tarde, se ha saltado cinco debates y no ha podido participar en las primarias de Iowa y no podrá hacerlo en las de New Hampshire. Su condición de rico y exrepublicano es anatema para las sensibilidades más izquierdistas y los sondeos nacionales le dan un apoyo electoral cercano a cero. Pero Bloomberg, como de costumbre, tiene un plan.

La estrategia y el trabajo duro, casi patológico, son dos de los pilares vitales de este magnate de 77 años. El otro es un viejo lema de los pensadores realistas: "el conocimiento es poder". Tras apilar una fortuna de 57.000 millones de dólares y dirigir la alcaldía neoyorquina durante un récord (compartido) de 12 años, Bloomberg apunta hoy hacia el primer premio, la presidencia de Estados Unidos.

Andrew Yang, el rey de internet

La comunidad asiática de Estados Unidos es reducida y tiene los niveles más bajos de participación política de todo el país. Es raro ver a un candidato de origen chino o indio, como también es difícil ver a los grandes partidos tratando de cortejar su voto, como sí hacen, por ejemplo, con los latinos. Esto era así hasta que un profeta surgió del desierto. Se llama Andrew Yang, y, si ya han oído hablar de él, es porque ha lanzado una campaña tan original que hasta seduce a unos cuantos republicanos.

“Soy lo contrario que Donald Trump”, dice Yang en los mítines. “Un tipo asiático al que le gustan las matemáticas”. Con su gorra azul marino que dice “MATH”, acrónimo en inglés de “Hacer que América piense más intensamente”, y su “Humanidad Primero”, anatema del “América Primero” trumpiano, Yang ha ido haciéndose un espacio cada vez mayor en la carrera demócrata.

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios