Los líderes mundiales bajan el tono y no cantan victoria con la muerte de Al Baghdadi
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Críticas de Macron y Erdogan

Los líderes mundiales bajan el tono y no cantan victoria con la muerte de Al Baghdadi

Las elites internacionales coinciden en que es un duro golpe contra el Estado Islámico, pero que solo es una etapa y que el combate contra el terrorismo aún continúa

Foto: Los líderes mundiales bajan el tono y no cantan victoria con la muerte de Al Baghdadi
Los líderes mundiales bajan el tono y no cantan victoria con la muerte de Al Baghdadi

Este domingo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la muerte de Al Baghdadi, uno de los terroristas más buscados del mundo y objetivo de Washington desde que en 2014 anunció el autoproclamado califato del Estado Islámico (EI). La caída del líder del EI supone un hito en la lucha contra el terrorismo. Justo cuando Trump estaba siendo duramente criticado por su estrategia en Siria y en medio de un proceso de 'impeachment' que pone en juego su mandato, ha conseguido marcarse un tanto. No obstante, políticos y organizaciones internacionales han bajado el tono y han decidido no cantar victoria, puesto que para acabar con la organización terrorista aún queda mucho camino por recorrer.

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"La muerte de Al Baghdadi es un duro golpe contra el Estado Islámico, pero solo es una etapa. El combate continúa con nuestros socios de la coalición internacional para que la organización terrorista sea derrotada definitivamente", afirmó en la red social Twitter el presidente francés, Emmanuel Macron, quien añadió que esa es la "prioridad" de Francia en la zona. Por su parte, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, opinó que la muerte de Al Baghdadi supone un "punto de inflexión en nuestra lucha conjunta contra el terrorismo" y recalcó que Ankara "seguirá apoyando los esfuerzos antiterroristas, como ha hecho en anteriores ocasiones".

Miembros del Organismo de la Liberación del Levante en el lugar donde se produjo la operación estadounidense. (EFE)
Miembros del Organismo de la Liberación del Levante en el lugar donde se produjo la operación estadounidense. (EFE)

El primer ministro israelí en funciones, Benjamin Netanyahu, felicitó al presidente estadounidense, Donald Trump, por la operación contra Al Baghdadi, y recalcó que "este logro es un hito importante, pero la campaña (contra el EI) continúa". En la misma línea, la OTAN indicó que se trata de un "paso significativo" en los esfuerzos contra el terrorismo internacional.

22,5 millones de euros por su cabeza

EEUU ofrecía una recompensa de 22,5 millones por la cabeza de uno de los fugitivos más buscados del planeta. Se pensaba que estaba oculto en alguna zona fronteriza entre Siria e Irak. La información acerca del lugar preciso donde se encontraba fue aportada por Turquía 48 horas antes de ejecutar la misión, según el secretario de Defensa de EEUU, Mark Esper. El bastión del líder terrorista estaba ubicado en una aldea situada a apenas seis kilómetros de la frontera turca, en el norte de la provincia de Idlib, al noroeste de Siria.

Vista satelital de la residencia del líder de ISIS, Abu Bakr al-Baghdadi, cerca de la aldea de Barisha, Siria. (Reuters)
Vista satelital de la residencia del líder de ISIS, Abu Bakr al-Baghdadi, cerca de la aldea de Barisha, Siria. (Reuters)

Los residentes de la zona sitúan el ataque alrededor de las 23.00 hora local. Entonces, unos helicópteros sobrevolaron el lugar y varios comandos descendieron de los aparatos. Posteriormente, hubo un combate en tierra que duró aproximadamente unas tres horas.

La operación terminó con el suicidio de Al Baghdadi. Utilizó un cinturón de explosivos cuando se vio acorralado por comandos estadounidenses. El terrorista se inmoló junto a sus tres hijos, según informó Trump. En la operación participaron ocho helicópteros y varios aviones y drones. Según el presidente de EEUU, no hubo bajas en sus filas.

Durante el anuncio de la muerte de Al Baghdadi, Trump señaló que su muerte es mucho más importante que la del líder de Al Qaeda Osama Bin Laden, asesinado por el ejército estadounidense en 2011, durante el mandato de Barack Obama. A pesar de que Bin Laden fue el cerebro de los atentados del 11-S, que causaron cerca 3.000 muertos en EEUU.

Pese al autobombo que pretende darse Trump, la noticia no ha tenido tanta repercusión como la que tuvo la muerte de Bin Laden. En aquel entonces, centenares de personas se reunieron a las puertas de la Casa Blanca para celebrar la muerte del terrorista. Acabar con Al Baghdadi supone un punto de inflexión contra el terrorismo, pero como sostienen los líderes mundiales, aún es pronto para cantar victoria.

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